EL COLLAR DE LA PALOMA




Obrad como si no me hubierais conocido nunca, que yo también obraré como si no me hubieseis conocido ni amado.


sábado, 26 de septiembre de 2009

Misterios

Hace tres días en Johannesburgo, viví por primera vez eso de abortar el despegue del avión. El jefe del aparato informó a los viajeros correctamente de lo que sucedía resumiendo aquello en que un sensor indicaba que algo no iba bien y que había decidido dar la vuelta al aeropuerto para comprobar qué estaba pasando. Dos horas dentro del avión, más las diez horas de vuelo. Doce horas dentro del aparato. Medio día. Nada menos.
Lo extraño del caso no es que los pilotos cumplieran sus obligaciones. Lo extraño del caso es que hubo gente que se puso quejicosa y a voces diciendo que perdían una conexión a otro destino que enlazaba en Madrid. Como si no se hubieran dado cuenta que, por segundos, lo que podían haberse partido era la crisma contra la pista del aeropuerto sudafricano.
Hay misterios que no alcanzo a comprender. Este es el misterio de la semana.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Que no se va

Ayer, hizo un año del comienzo del final. Ese 23 de septiembre ingresaban a mi padre en un clínica, para luego ingresarlo en otra el 27 de la que ya nunca saldría por su pie como había entrado. Un año. Un año y no se van de la cabeza ni los gestos, ni las palabras, ni los silencios, ni las ternuras, ni los llantos. Ni el dolor, sobre todo el dolor, que no se va, que es mentira que se vaya, que no es cierto, que no me lo creo y que parece que hoy lo viviera todo otra vez.
Y estoy lejos de todo y nada me lo recuerda. Nada de lo que hay aquí tiene que ver con él. Pero es lo que hay. Comienza la cuenta atrás para un aniversario que no me gustaría tener nunca en la agenda y que va a estar ahí ya siempre. Hasta que la muerte nos separe.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Como sea

Esta entrada y a sólo cuarenta minutos del día 21 de septiembre es para madre y no podía ser de otra manera porque cumple años el día 21, porque es un cumpleaños difícil, porque yo estoy a diez horas de avión de donde ella está y porque hoy, más que en otras ocasiones, me hubiera gustado estar allí y no aquí. Pero la vida te arrastra por estos vericuetos y me encuentro, nada menos, que en Sudáfrica.
Siendo así las cosas, me las he pergeñado para sacarme mi conexión de Internet y felicitarla en público y despacio, decirle que la echaré mañana de menos todo el día, que querría haberla besado nada más sonar las doce de la noche en el reloj pero como todo esto no puede ser, estoy allí de todas las maneras y como sea.
Y que la quiero un huevo, señores y parte de otro.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Un lejano recuerdo

Pues sí. Las vacaciones de verano ya son un lejano recuerdo que parece no haber sucedido nunca. Llevo 19 días escasos trabajando y parecieran ya dos años por la velocidad y las prisas. Estamos enfermos. Al menos, en este país. Trabajamos todos demasiadas horas, no rendimos en proporción a las horas que trabajamos, las nuevas tecnologías parece que no nos aportan demasiado a la hora de hacer compatible el trabajo y la vida familiar y terminaremos todos como zombis dando vueltas y no sabiendo los unos de los otros. Cada vez resulta más difícil sacar un rato para charlar con un amigo, sacar un rato para un cine, un teatro, un paseo, no digamos para criar un hijo o para poner tu casa en orden. Estamos enfermos, insisto. Enfermos de soberbia, además, que es lo peor de todo.
Dicho esto y como soy una más de los muchos enfermos que pululan en este país (que podíamos subvidirnos en los enfermos con trabajo que además nos las componemos tan felices porque al menos tenemos nómina y los enfermos sin trabajo que se ponen enfermos de no ser tan enfermos como los enfermos de verdad), salgo esta madrugada para un viaje de diez horas de duración. Hasta Sudáfrica. En mis diez horas de vuelo, seguiré pensando en las miles de enfermedades que nos rodean y para las que no tenemos vacuna alguna. No me da miedo la gripe A. Me da miedo haberme dado cuenta esta semana que yo no he tenido tiempo para hablar casi con los míos y que estuve esperando respuestas y llamadas de amigos que tampoco llegaron porque confiesan no tener tiempo ni para miccionar. Enfermos, también.
No sé si todo esto parará algún día, si llegará un día el Juicio Final o qué. Lo que está claro es que cuando llegue, no nos juzgarán ni por culpables ni por víctimas. Nos juzgarán simplemente por gilipollas.
Nos vemos a la vuelta (os recordaré desde las alturas).

miércoles, 16 de septiembre de 2009

3 años y dos días

Hoy hace ya tres años y dos días que me incorporé a mi trabajo madrileño. Lo leo y no termino de creerlo. Corría el año de 2006, septiembre. Una dejó las provincias en lo laboral para instalarse en la capital del reino. A Madrid le debo muchas cosas en mi vida. También Madrid me debe a mí otras tantas. Empate, por tanto.
No sé cuántos me quedarán ni si terminaré aquí mis días laborales. Es mucho decir cuando según la actual legislación, me queda la friolera de veintiocho años hasta la jubilación. Pero tampoco hay nada que me venga a decir lo contrario. Ni nadie.
Me parecía que era un buen día para celebrar que Madrid, una vez más, me aceptó como uno de los suyos y esta la he paseado con nocturnidad y alevosía, en solitario, calle arriba y abajo hasta llegar a casa. Para terminar pensando que Madrid es mucho Madrid. Pero mucho.

martes, 15 de septiembre de 2009

Oh mon dieu!

Descubro con agrado que la plaga de cucarachas que asolaba mi barrio y mi bloque ha sido ya aniquilada. Apenas aparece alguna simpaticona por alguna esquina, saluda, se marcha o bien la hago fallecer cuando asoma el morro. La vida es dura y no se puede asomar uno así como así al exterior siendo una cucaracha. Eso ya debían saberlo todas las cucarachas del mundo. Digo yo.
Pero, al tiempo que descubro esto y aplasto los últimos ejemplares, descubro que en mi ausencia una vecina ha sido madre. No sé quién es pero no ha pedido permiso a la comunidad de vecinos para ello. Cosa que hay que hacer si piensa una traer al mundo una criaturita que tiene programado berrear día y noche como un becerro. Una criaturita que los tiene desquiciados y que ya está provocando problemones entre el papá y la mamá. Que ya no se llevan tan bien como el día que se conocieron para traerlo a este mundo.
Lo malo de esto es que no puedo avisar a la Comunidad para que me ayuden con esto. Ni tampoco le puedo poner un bozal cuando me lo encuentre en la escalera.
Empiezo a añorar la plaga de cucarachas.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Desde mi portal

Los días pasan volando que ya estamos a quince. Estoy a tope de todo, sobre todo de trabajo, pero los días pasan y ha pasado una quincena. En cuanto nos descuidemos, estamos comiéndonos las uvas. Y hoy tengo yo un ataque de vértigo con esto del tiempo que no es normal lo rápido que va. No es normal y yo no sé frenar esto.
Este fin de semana dormiré en Johannesburgo que es un lugar que está muy lejos, tan lejos como que está a diez horas de mi casa, en el fin del mundo hacia abajo desde mi portal. Pasaré unos pocos países de madrugada y llegaré al amanecer. Y cuando me vea allí, me entrará un ataque de nostalgia hasta del último papel que tengo escondido en la última estantería del último rincón del último pasillo de mi casa. Y no podré evitar querer volver porque si de algo sirvió el tiempo es para hacerme muy mayor y querer estar al lado de mis cosas. Para que nadie mueva nada, para que no pase el tiempo.
Os pensaré desde tanta lejanía y querré volver para seguir pensando a cada uno de vosotros de más cerca. Que no me fío.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Semana curiosa

Semana curiosa, cuando menos. Aquí y allí. Acá y acullá. Lo antiguo y lo nuevo. El pasado y el presente. No vi el futuro por ningún sitio. Y resulta que ya es viernes. Casi sin sentir. No tuve fuerzas para venir por aquí pero os tenía en el pensamiento. Ni siquiera sé si Berto y Buenafuente ya salen sin estar enlatados con los refritos de la temporada pasada. No sé desde cuándo no he visto la tele. Ni he podido leer un periódico. Volvemos a la realidad mañana por la mañana.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Fabada

Hay una tienda maravillosa cerca de mi casa que abre hasta muy tarde (y no es de chinos). Ahí me abastezco de jamoncito, huevos, pimientitos de padrón, mejillones en escabeche, arreglos de cocido, ciruelas, yogures griegos, pan, café con toda su cafeína, croquetitas, verduras frescas, enlatadas, habitas. Mil cosas. Siempre voy porque siempre encuentro alguna cosa nueva que traen y que nunca han traído antes. Se preocupan de lo que traen y me gusta cómo lo colocan.
Sólo me llama la atención la chica que me atiende. Dulcísima, educadísima, estupenda. Extranjera. Hemos hablado mil veces de su país, de su pueblo, de su gente. Me pregunta por lo mío. Todo eso entre pimiento y pimiento. Jamás pasa un límite, jamás una palabra incorrecta, jamás un gesto raro.
Un día cogí un arreglo de fabada. Por primera vez, le echó valor y me dijo que para qué servía esto que andaba cogiendo y que le explicara cómo se cocinaba. Y me miró muy extrañada. Confesó que nunca compraba en esa tienda.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Lo que viene

El viernes me sabe muy bien en esta ocasión. No se me ha hecho finalmente penoso esto del regreso. Todo lo penoso que es volver a los horarios y a los despertadores pero lo he sobrevivido con dignidad. Incluso, diría, con cierto gusto. Mis horarios veraniegos son tan poco disciplinados que un poco de disciplina en los próximos once meses no viene mal.
Por lo demás, hay algo que sí me da miedo del otoño. Y es la gripe A. Y no porque piense que la vaya a pillar sino porque me da a mí que no habrá conversación en la que no salga, noticiero que no nos dé el número de infectados y fallecidos, radio que no hable del tema. Veo difícil que pase un día sin que me hablen de esto. Me empieza a cansar la cosa. Lo confieso.

martes, 1 de septiembre de 2009

Un primer día de trabajo

Para no agobiarnos en exceso en este uno de septiembre, me he ido al cine al salir del trabajo y me he visto la que aquí traigo. Lo he pasado bien y, además, he descubierto una tiendecita de gastronomía damascena justo enfrente del cine con cositas que no logro encontrar de otra manera. Algún día prepararé una cena para celebrar lo que se me ocurra.
Curado el susto del retorno y del primer día de trabajo, esto es lo que os traigo aquí.

Libro de condolencias

Abro aquí una entrada para que me dejeis los mensajes que proceden en un uno de septiembre a las doce la noche cuando una ha agotado agosto. La buena noticia es que no he sufrido ningún atasco, ni al ir, ni al volver. La buena noticia es que he descansado de verdad. La buena noticia es que he hecho lo que me ha dado la realísima gana. La buena noticia es que mañana vuelvo a trabajar. La mala noticia es que todo eso es verdad pero, aún así, preferiría escaparme y darme a la fuga en tal día como hoy.
Aún así, resistiré, como dijo el otro.

sábado, 29 de agosto de 2009

¡Ay! (y cosas a compartir)


La cosa me duele y de ahí el título. Apenas me quedan unas horas de relajo pero la mente ya empieza, como diría el tango, cuesta abajo en la rodada. Al menos, este año he conseguido apagar el móvil de trabajo y mirar el correo únicamente para quitarle la basura. Que no es poco. Esta tarde iré a ver la de Coixet (a falta de Darín, buenas son tortas). Si fuera por las críticas que ya he leído, ni me movería del sillón. Pero habida cuenta que dicen que hay sexo, comida y violencias varias, vamos a ver qué pasa con la cuestión. Por lo menos, la foto adorna el blog y queda vistosa. Eso por el momento.

Para quien lo dudara, me quedé atascada con la trilogía en el tercer volumen como si fuera un mal parto. Ni modo. Me quedan doscientas páginas y no puedo con la cosa larssoniana. Ahora viene lo peor: intentar vender los tres libros a un buen precio a quien me los quiera comprar. Y es que no aprendo, no. Todo se andará.


(Y cosas a compartir)


http://www.christojeanneclaude.net/

Por compartir alguna cosa de las que he visto en directo este agosto (las que he leído o visto en pantalla están en la columna), os podría contar que visité los monasterios de Yuso y Suso, el monasterio de Cañas, Santo Domingo de la Calzada, San Millán de la Cogolla, el monasterio de Nájera (todo esto me hace más santa y he venido prendada de la sobredosis de reliquias y huesos que conservamos en esta tierra), visité Pamplona, Estella, el monasterio de Iratxe (que está dejado de la mano de todos los santos y de Dios mismo y se te parte el alma al entrar allí), Tudela, Briones, Zaragoza, el museo del vino Vivancos, Logroño y en los alrededores de Logroño, el museo Würth con una exposición de Christo y Jeanne-Claude que a mí me ha llamado especialmente la atención (eso a pesar de haberme encontrado con cositas de Miguel Ángel, Picasso y Goya en mi peregrinar) . Por si os entrara la curiosidad, os dejo aquí los enlaces. Lo de Würth, como digo, llama la atención. Y, por si no tenía bastante, me he hecho algunos tramos del Camino de Santiago en dirección contraria (a ver quién puede decir lo mismo en cinco días de ausencia).


http://www.museowurth.es/

jueves, 27 de agosto de 2009

Bella estampa riojana

Mientras fuentes bien informadas me comentan en la entrada anterior que Ricardo Darín se ha hecho carne hoy en una calle de Madrid, yo me encontraba grabando esta bellísima estampa riojana en una calle de Logroño (¡coño!), ignorante al hecho de que el hombre de mi vida se aparecía de pronto en una calle de la Capital del Reino. Tengo la mala costumbre de estar siempre en el lugar no correcto y en el momento que no procede. Pero, en este caso, no tengo perdón del Altísimo.

Espero que la vida me dé una segunda oportunidad. Eso o le meto las trompetas a los riojanos del video por el mismísimo. Ustedes entenderán el arrebato. Las imágenes están grabadas en la calle Laurel hace un rato. Bien podrían haberse grabado en la calle Lirio. Ya puestos.

Besos a todos.

Tocando a su fin

El final ya se va viendo en el horizonte. Mañana regreso a Madrid para terminar las vacaciones después de una ruta intensa en huesos, monasterios, escapularios, reliquias y vinos por La Rioja y aledaños.Para compensar, el año que viene me haré una ruta de burdeles o así. Por mucho garito que visitara, no llegaría nunca a contrarrestar el estado beato que este viaje me ha proporcionado. Mucho pecado tendría que cometer para ponernos a bien con el demonio. Se intentará, no obstante porque tengo ganado el Cielo para los próximos mil quinientos años. O así.
Nos vemos pronto.

sábado, 22 de agosto de 2009

Microlax

Acabo de ver el anuncio éste de las manadas de turistas que van y vienen en un viaje organizado (sin tiempo para defecar, a lo que parece). Lo más tierno es cuando la chica llega a la habitación del hotel y se saca la cosa microlaxiense que va como un guante.
Caigo en la cuenta que es la primera vez en mi vida que voy a viajar con un viaje organizado (no cuentan las excursiones egeberianas ni el bachillerato). No sé cómo me voy a sentir, acostumbrada como estoy a viajar tanto, tan en soledad, tan lejos, tan sin nadie, tan conmigo. Mañana viajo sin manejar yo el vehículo, sin controlar yo los horarios, sin decidir por lo que se ve cuando voy a ir al cuarto de baño y sin nada de lo que habitualmente tengo que hacer. La ventaja es que tengo que pensar poco. La desventaja es que me da la sensación de que todo el mundo vuelve con estreñimiento de un viaje organizado.
A mis 37, es la primera vez que esto me sucede. Me lo voy a tomar como la aventura del siglo. Como lo que es, en realidad. Aunque advierto a mis lectores que me llevo el permiso de conducir por si me agobio a tal extremo que decido alquilar un coche y darme a la fuga.
Nos vemos a la vuelta.

(Destrozado)

Mientras escribía la entrada anterior, alguien se dedica a destrozar uno de mis tangos preferidos entre las mesas de la terraza del bar que queda justo debajo de mi balcón. Por menos, por mucho menos, alguien cometería una tropelía. Me voy a limitar a dejar constancia de este atentado contra la humanidad (el hideputa ya lleva mezclados tres tangos y no logra dar con el final). Que el Altísimo se apiade de su alma y de mis oídos.

Me voy

Os saludo a todos desde la página 187 del tercer volumen de la trilogía del Larsson donde estoy viviendo desde hace unos días. Sigo pensando que este enganche mío es inexplicable pero aquí estoy parada. El caso es que renuncio unos minutos a seguir la trama porque recuerdo que estais ahí, al otro lado de la pantalla y quería hacer público que no creo yo que la muerte de Stieg Larsson haya podido ser una muerte natural. Supongo que llego a esta conclusión y que otros ya lo pensaron pero lo más fascinante del caso es que no estoy enganchada a su trilogía sino al tipo que la escribió.
Lo más fascinante del caso es conocer que la que fuera su pareja durante 32 años no ha recibido un euro por la publicación por no estar casada con él (y no lo estaba por cuestiones de seguridad). Lo más fascinante es que el padre y el hermano se han embolsado la cosa y la pobre señora no ha visto un euro (o una corona, digo yo). Lo más fascinante de todo esto es que después de tanto ir y venir con las suecas en este país, viene una a descubrir lo fascinante que es ser sueca, compartir tu vida tres décadas con un tipo, no casarte con él por aquello de tenerle aprecio a tu pescuezo y encima dar tu nombre y apellido cuando el caso lo requiere por aquello de tenerle aprecio también al pescuezo del tipo en cuestión.
Fascinada por todo ello, sigo en la tarea. Mañana salgo de viaje. No diré que a Suecia porque no es verdad ni de lejos. No salgo del territorio nacional ni falta que me hace.

jueves, 20 de agosto de 2009

Millennium y el café

Inexplicablemente ya estoy enganchada a la segunda parte de Millenniun y tengo la tercera en reserva. Digo inexplicablemente porque hay cosas que ya me llevan fastidiando desde el final de la primera parte pero me tiene la cosa enganchada como si de cocaína se tratara; tal vez, sean las ganas de confirmar del todo las cosas que me fastidian.
También es cierto que nunca había leído una trilogía donde se bebiera tantísimo café. Cafeteras y cafeteras desde que empezó la cosa. Lo peor es que cada vez que se preparan un café a mí me entra el impulso de hacer lo propio. No digamos cada vez que encienden un cigarrillo. Por esta parte, la parte cafeínomana de mi personalidad, le disculpo a Millennium casi todo lo que me pueda estar inquietando.Ahora bien: lo que no perdono bajo ningún concepto es el catálogo de Ikea. Que diera la sensación de que el Larsson fundó Ikea o tenía acciones allí.
Sea como fuere, el enganche es real. No lo vamos a negar. Para la sesión de lectura de hoy, ya me estoy poniendo una cafetera (la de seis servicios, por si acaso).

martes, 18 de agosto de 2009

Soñar con hormigas

Recuerdo pocos sueños pero anoche soñé con ejércitos de hormigas negras llenando el cuarto de baño y el pasillo más cercano a mi habitación. Como casi nunca recuerdo los sueños que me ocurren, no me ha dado nunca por lo del significado de los mismos y el psicoanálisis. Esta noche me he hecho una intensa búsqueda por Google (esto siempre agota) y he encontrado cosas tan dispares como que voy a tener molestias constantes (no me aclara dónde), que también eso me quiere decir que me tengo que organizar mejor el trabajo (a otro con esta cantinela) y alguna más desagradable.
De pronto, me encuentro con que voy a tener buenas perspectivas dentro de mi actividad profesional y que será importante colaborar con otros para realizar mis deseos (me temía yo que tanta hormiga no podía terminar si no es en el trabajo en equipo, para varíar la copla). A pesar de la perspectiva de colaborar con otros para realizar mis deseos (que digo yo que mis deseos son míos y lista estoy si espero que otros me colaboren en ellos), me quedo con esta interpretación. Curioso esto del significado de los sueños. La próxima entrega para cuando recuerde otro sueño y sólo espero que eso suceda dentro de otros cuarenta años. O así.

sábado, 15 de agosto de 2009

Meridiano

Pues estamos a la mitad de lo que llevaba once meses esperando. He de decir que esto pasa con una velocidad excesiva. Al menos, este año. Queda otra mitad que espero sea tan saludable y provechosa como la primera y que, presiento que no, parezca más lenta.
De tanto relajo, no he tenido ni ganas de pasarme en exceso por aquí. Pero sigo respirando (que conste).

sábado, 1 de agosto de 2009

Todo llega (y todo pasa)

El satélite Deimos1 entra en órbita o así y yo estoy de vacaciones por si alguno de mis conocidos o lectores desconocidos desconociera el dato. Estoy de vacaciones formalmente, con todas sus consecuencias, con cara de haber dormido más de doce horas, con la sensación de que me lo merezco todo (sí, todo, ¿qué pasa?), con la sensación del deber cumplido y de los placeres por cumplir.
En esta tarde primera, hago todos los planes posibles e inviables de todo lo que querría hacer con mi relajo. Sé que nada se cumplirá por mi propia pereza pero el placer de pensar cosas que puedo hacer ya es suficiente placer. Me da igual que no se cumplan. Pero tengo el tiempo para hacerlas.
Intentaré no hacer sangre en estos días. No hacer daño a nadie. No herir las sensibilidades de quienes se levantan a trabajar. No creo que lo logre porque tengo desatada la maldad en estado puro, los ánimos de vengaza y puedo llevarlo hasta sus últimas consecuencias.
No obstante, os quiero.

miércoles, 29 de julio de 2009

En menos de 24 horas

Creo que fue Simone de Beauvoir quien dijo aquello de que las mujeres buscan hombres que aún no existen así como los hombres buscan mujeres que ya no existen.
Cuando escucho que, en menos de 24 horas, y en este país, dos hombres han asesinado a sus mujeres y se han suicidado (sumadas estas dos a la lista que ya llevamos en 2009, la cifra es escalofriante) creo que los tiros van por ahí.
Por ahí van los tiros, creo, porque a nosotras se nos ha contado una película que nadie se la cree y a ellos les han contado la historia de siempre, que resulta más cómodo para sobrevivir como un campeón. El caso es que comprando la película que nos han contado resulta que para ser alguien tienes que haber hecho tres carreras universitarias, un máster cinco idiomas, haber residido en Bruselas (por lo menos) un tiempo; además de eso, tienes que medir lo que tienes que medir y no más, hacer ejercicio diario, ser simpática, llevar las mechas que lleva Penélope Cruz (y a ser posible sus tetas y su culo) y haberte casado y parido. Todo esto, a ser posible también, antes de los treinta años. Para todo esto además, te has de apañar con un sueldo de mil euros con el que, no lo olvidemos, también tienes que pagarte la hipoteca. A medias, viene mejor. Pero eso supone también el reparto de las tareas domésticas (ya que compartes cama, qué menos que hacerla juntos). Todo esto contando con que has de haber parido a ser posible antes de los 40 y si es posible, no abusar mucho del sistema escolar (no vaya a ser que los maestricos se molesten si pierden un mes de vacaciones), pagando tu guardería religiosamente o explotando a las abuelas (que estas no deben de ser mujeres liberadas, imagino) y abuelos (en mucha menor medida).
La que intenta todo esto termina con su correspondiente paranoia. Entonces tampoco está bien porque los ansiolíticos con caros y tampoco se llega ahí con los supramentados mil euros. En resumen que cuando te quieres dar cuenta del engaño y decides largarte con un caribeño al Caribe, te topas con lo de siempre. Y lo de siempre lo rellenan ustedes que se lo saben igual que yo.
Con la esperanza de que sean las últimas (con el temor de que sé que no será así), que descansen en paz ya que en vida no las dejaron vivir en ella.

martes, 28 de julio de 2009

Ocurrió de verdad

Siempre que me relajo y me voy relajando conforme se va acercando el viernes próximo, se me vienen las cosas que me gustan a la cabeza. Los versos, estos, de Salinas siempre me salen cuando estoy como hoy estoy. Con el privilegio de poner la mente en blanco en rato y no acordarme de mucho más. Más que de lo que me gusta. Os lo pongo por aquí para que os sirva como a mí.
Ha sido, ocurrió, es verdad.
Fue en un día, fue una fecha
que le marca tiempo al tiempo.
Fue en un lugar que yo veo.
Sus pies pisaban el suelo
este que todos pisamos.
Su traje se parecía a esos otros
que llevan otras mujeres.
Su relój destejía calendarios,
sin olvidarse una hora:
como cuentan los demás.
Y aquello que ella me dijo
fue en un idioma del mundo,
con gramática e historia.
Tan de verdad, que parecía mentira.
No.
Tengo que vivirlo dentro,
me lo tengo que soñar.
Quitar el color, el número,
al aliento todo fuego,
con que me quemó al decírmelo.
Convertir todo en acaso,
en azar puro, soñándolo.
Y así, cuando se desdiga
de lo que entonces me dijo,
no me morderá el dolor
de haber perdido una dicha
que yo tuve entre mis brazos,
igual que se tiene un cuerpo.
Creeré que fue soñado.
Que aquello, tan de verdad,
no tuvo cuerpo, ni nombre.
Que pierdo una sombra, un sueño más.

lunes, 27 de julio de 2009

Cuenta atrás

Señoras y señores: comienza la cuenta atrás para irme de vacaciones. Me ha costado la misma vida volver después del fin de semana porque el cuerpo ya está de vacaciones. Pero he vuelto en contra de lo que manda la sensatez, he vuelto para rematar esta semana última de julio. Cinco días y comienza la cuenta atrás.
El próximo viernes os miraré un poco por encima del hombro, no podré evitarlo, sobre todo a quienes les toca trabajar ya. Puede parecer una crueldad pero es lo único que me pide el cuerpo: venganza.

jueves, 23 de julio de 2009

El café de la mañana

Me gusta recordarle a todas horas. Me refiero a mi padre, claro. Ayer me contaba mi progenitora que se había encontrado de casualidad con uno de sus antiguos compañeros de trabajo, ya jubilado. Habían conservado el hábito del café de la mañana entre los antiguos compañeros de café. Le cuentan que repiten cosas de las que él decía en esos cafés, chascarrillos, chistecillos, algún repaso a algún político del momento. Repiten, al cabo, trozos de su vida y de su ser. Eso me gusta. De alguna manera, está en el café de cada día y en cada uno de esos hombres que compartieron café con él tantas mañanas.
Me gusta recordarle así, en ese café de las mañanas, donde se le podía ir la vida misma y la voz arreglando el mundo. Creo que a mí me gusta arreglar el mundo en un café porque es algo que va en la genética que le heredé. Me gusta recordarle ahí, cuando aún trabajaba, cuando tenía que decidir cosas, cuando se cansaba de decidirlas. Me gusta porque recordarle viviendo su última juventud.
Me gusta saber que está en el café de las mañanas. En nuestros aperitivos. En los viajes que nos queden por hacer. En lo que dejó de bueno a mi familia. En los recuerdos que pueda haber dejado en sus hijos y los recuerdos que hagamos llegar a sus nietos. Es lo único que me consuela y lo que más me gusta. Que se le recuerde a todas horas y que alguien me diga que le recuerda y le repite las frases que él dijo.
No me gusta el silencio, no me gusta que no se recuerde a quien no está. No me gusta cómo quieren hacerte creer que es mejor pasar las páginas, olvidar rápido, pasar de puntillas por la muerte y lo que la rodea. No me gusta lo poco que esta sociedad nuestra recuerda a sus muertos. No me gusta. No me gusta parecer culpable de querer recordarle a todas horas porque recordarle a todas horas, ni me duele, ni me pesa, ni me entristece. Recordarle a todas horas es el único homenaje que ya puedo hacerle. Y no me gusta que me digan que es mejor no regodearse en el recuerdo.

Damasco, Alepo, Ammán...y otras menos vividas, pero igualmente paseadas

Hace mucho tiempo que no dedico ni un minuto a las ciudades vividas. Hoy ha llegado el momento. Me quedé en mi año 94-95, ese año incierto y tontorrón en que una acabó la carrera, no llegaba aún a la categoría de becaria en condiciones y por empezar, empezó un doctorado, un curso de inglés, uno de francés, uno de italiano y no lo empecé de checo porque ya me hubiera sentido mal. Un año incierto y raro. Clases de doctorado, sin saber muy bien en qué quería una doctorarse. Pero al final de aquel año raro, llegaron dos becas: una para Estados Unidos y otra para Siria (en el camino, habíamos desechado la idea una beca para Irán que puestos a imaginar, casi me da por mejorar mi persa). El caso es que en esa intensa búsqueda sin saber muy bien qué hacer, cuando quise darme cuenta, estaba sacando un visado para la República Árabe Siria que, en realidad, fue la tercera opción que yo había solicitado.

Llegué a Damasco un 9 de octubre de 1995. Volvería definitivamente a España un 20 de septiembre de 2000. Recuerdo la primera noche de la llegada como si la viviera en este momento. En solitario, me espera un conocido de una conocida. Lo de siempre. Un compatriota desconocido que se presta voluntariamente a hacer la recogida en un aeropuerto que, de entrada, no se olvida. Tres días de acogida amable y temporal, búsqueda de una habitación y nueva vida. Pasé por el barrio de Bab Touma un tiempo, por el barrio de Rukn Al-Din otro tiempecito, por el barrio de Al-Mezze, otro tiempecito, dos años en Alepo, vuelta a Damasco y regreso a España.

En realidad, son dos ciudades vividas y un país pateado de arriba a abajo. Damasco, Alepo, Damasco. En mitad de todo aquello, visitas al Cairo, visitas a Beirut, una estancia de unos meses en Ammán y algún que otro devaneo con la madre patria. Mentiría si dijera que no echo de menos Siria. Mentiría si dijera que querría volver a vivir de nuevo el exilio. Tanto lo eché de menos como me alegré de la vuelta definitiva.

Pero, para quienes no lo conoceis, hay que ir. Hay que ir a Damasco, a Palmira, a Hama, a Homs, a Alepo, a Beirut, a Petra, a Jerash, a Jerusalén, a Belén, a Trípoli, a Maloula, a Baalbeck, a Biblos, a Seidnaya. Hay que ir. Hay que pasar por allí, al menos, una vez en la vida.

Contad conmigo para una próxima vuelta.

miércoles, 22 de julio de 2009

Lento como una pena

Julio está pasando lento como una pena. Otros julios se me hicieron menos pesados pero he llegado a este especialmente cansada. No importa porque agosto me servirá para regular los disparates de estos últimos meses. Disparates de todo tipo en cuanto al sueño, a los viajes, a las idas, las venidas, la comida, la no comida. Agosto me servirá para eso y para más. Para poder, durante treinta días, pensar sólo en lo que de verdad quiero pensar. No narcotizarme con lo que me viene impuesto para que yo lo piense. Esta noche ya sonaron nombres posibles: Javea, Coruña, Santander, Oviedo. Da igual. Da igual donde vaya a ser pero será con calma.
Eso ya me hace disfrutar.

martes, 21 de julio de 2009

Por entretenerme

Por entretenerme, me estoy imaginando esta noche a mí misma y ya de vacaciones. No puedo escribir aquí las cosas que se me ocurren. Mucho me temo que las vacaciones me van a quedar pequeñas. Debería no entretenerme tanto por las noches.

lunes, 20 de julio de 2009

20 de julio

A pesar del tiempo pasado (y cualquiera tiempo pasado no fue mejor), recuerdo que quien fuera mi marido habrá cumplido hoy cuarenta y dos años. Hace la friolera de seis que no sé nada de su existencia pero las fechas a mí se me graban a fuego para la eternidad. Recuerdo fechas muy absurdas y esta la recuerdo cada año por absurdo que parezca. Así que le dejé en los treinta y seis y no sé cómo habrá sido su entrada en la cuarentena ni me provoca la menor curiosidad pero aún así mi memoria me trae estas fechas.
Como me traen las edades y fechas de gentes que ya no están porque desaparecieron de mi vida o desaparecieron de la suya y por ende, de la mía también. Recuerdo siempre especialmente a aquellos que quedaron en una edad demasiado joven que yo ya he superado o a la que estoy próxima. Se quedaron parados ahí y la última imagen es la de alguien demasiado joven para desaparecer. Veintiseis años, cuarenta años...y me entra el vértigo de pensarlo.

domingo, 19 de julio de 2009

Estadística

Anoche estuve en una cena maravillosa de jóvenes amigas. Maravillosa porque cené maravillosamente con buena compañía y con un excelente champán que me puso un cuerpo de jota que me dió señales de alarma a las tantas de la madrugada. Pero que me quiten lo bailado.
En esa cena de jóvenes amigas, siete conmigo para ser más exactos, juntábamos la friolera de cinco divorcios (una de ellas reincidente), dos solterías y un único matrimonio aparentemente feliz. Todo esto sólo entre siete. Ninguna llegamos a los cuarenta. Inevitablemente cabe pensar que algo ha cambiado en este país. Algo tan gordo como que no podemos vivir con nuestros hombres ni nuestros hombres con nosotras. Inevitablemente, cabe pensar si los cinco divorciados estarían en cenas paralelas con estadísticas igualmente escalofriantes, como es de suponer.

viernes, 17 de julio de 2009

Mucho asco

Resulta que una servidora se quiere levantar cada día con serenidad y resulta que cometo siempre el mismo error: ponerme las noticias de las siete, mientras me hago el café, me ducho y me preparo para salir. Resulta que cada día me cuesta más.

Me cuesta porque escucho que cinco menores de edad y uno de 22 han violado a una criatura de 13 años, a plena luz del día y en la piscina municipal de su pueblo. Escucho eso y escucho que eso sucede porque uno de los menores, antiguo noviete suyo, la había grabado previamente manteniendo relaciones con él, la chantajea y la obliga a mantener relaciones con los demás. Se me hiela la sangre ahí. A continuación escucho que una testigo de la violación tarda cinco horas en ir al cuartelillo a denunciar. O sea, que se entiende que pasaba por allí, vió lo que estaba pasando, se fue para su casa, se lo pensó, probablemente comería algo en esas cinco horas y después, se le removería la conciencia y terminaría por dar cuenta de lo visto. Se me petrifica el alma. Sigo escuchando y resulta que uno de los menores, de 13 años, está en su casa al igual que otro que es discapacitado (a éstos les sale gratis violar por aquello de la discapacidad, a lo que se ve); otros están en una casita de muñecas para menores que se portan mal y no llegan a los dieciocho y sólo el mayor, está en prisión (poco tiempo, imaginamos, hasta que le saquen una discapacidad, un eximente por consumo de droga o hasta que diga que no sabía lo que se hacía). Se me paraliza el pulso.

Con la sangre helada, el alma petrificada, el pulso paralizado, se me hace difícil pensar cómo explicarle a una niña de 13 años que, en este país, sale gratis ser grabada y chantajeada mientras mantenía relaciones con su noviete voluntariamente y que sale gratis cada una de las violaciones que tuvo que sufrir a la vista de los vecinos (al menos de alguna vecina), en la piscina de su pueblo y a plena luz del día, cuando lo que tenía por delante era un verano pacífico después de su curso escolar.Aún se me hace más difícil explicar a esos padres que esto es así. Que habrán de cruzarse con los violadores de su hija y respetarles la minoría de edad y la discapacidad y eso por el resto de su vida.

Todo esto, me da mucho asco, en serio. Tanto que no me llega el cuajo ni para escribir lo que realmente estoy pensando.

No tengo mantequilla

Es extraña la vida. Llevo viviendo en esta casa más de un año y unos meses y nunca le había visto la cara a mi vecina. Me sé sus horarios, me sé sus relaciones, sé que tiene novio, sé de qué hablan, sé qué comen, sé cuándo se va de vacaciones. Pero nunca la había visto.
Hoy se ha producido el milagro, hace una hora. Hace una hora suena el timbre de casa, a medianoche. Lógicamente, ni me molesto en abrir. Insiste. Pregunto quién es. Me dice que la vecina de al lado. Como sí conozco su voz, abro la puerta.
Me encuentro una chica rubia, delgadita, en camisón, con una cara y una voz muy agradables que me pide disculpas por la hora y la insistencia. Quería preguntarte si tenías mantequilla, antes de que apagues la luz. Estoy haciendo un pastel y me he quedado sin mantequilla. De pronto, le explico que mi nevera es un desierto de emociones. No sólo hoy. No sólo es que no tenga mantequilla. Por no tener, no tengo ni perrillo que me ladre para que no se me eche a perder con tanta ausencia. Se marcha triste porque no va a poder terminar su bizcocho.
Cierro la puerta y pienso que a lo mejor la podía haber invitado a un café para que me contara para quién prepara un bizcocho a las doce de la noche y por qué tanta prisa a medianoche de encontrar mantequilla. Qué la lleva a venir de madrugada a saludar a quien no ha saludado en un año y medio por unos gramos de mantequilla.
Aún me he quedado un rato sintiéndome culpable por no tener mantequilla en la nevera.

jueves, 16 de julio de 2009

Fin de fiestas

Bien, queridos y queridas, regresando hoy de Marruecos doy por cerrada la verbena de idas y venidas hasta, posiblemente, el mes de octubre. Agosto será mi remanso espiritual y apenas queda ya nada para eso. Catorce días. Septiembre no será viajero y a las andadas, sólo volveremos dentro de dos meses.
Hoy, y para rematar, he embarcado con una excursión de jubilados judíos israelíes que viajaban de Casablanca a Madrid en un número de doscientos aproximadamente. He tenido la mala suerte de embarcar la última, detrás de todos ellos. Tres horas de retraso. Mientras tanto he practicado mi hebreo y me he venido para Madrid mucho más sueltecita en este sagrado idioma de lo que salí de casa. Dónde va a parar.
Para completar el cuadro, se nos ha incendiado el avión en Madrid y una vez en tierra. Afortunadamente, los pasajeros ya estábamos esperando maletas y, al parecer, alguien habrá tirado una colilla en el fuel que ha caído al suelo y justo por donde tendrían que salir las maletas. El caso es que han llenado la pista de espuma y así las maletas que no han sufrido daños. Otra hora más esperando que encontraran nuestras maletas debajo de la espuma.
Pero, y al fin y al cabo, pequeñas anécdotas que no me han impedido llegar a casa y sentirme feliz y contenta por la perspectiva de los próximos días.
No es para menos.

lunes, 13 de julio de 2009

Terrorífico error

Leo a la noche la noticia de la muerte del bebé marroquí por un error médico después de la muerte de su madre hace unos días. Una se pregunta qué pecado tan grande pudo cometer para purgar en tan poco espacio y tan poco tamaño todos los pecados de la Humanidad.
De inventarlo, parecería un relato poco creíble. Tanta mala circunstancia junta en el mismo lugar, tanto astro descolocado y tan triste resultado. Pero resulta que es verdad y ha sucedido. Terrorífico error, dice el gerente. Ni por todo el oro del mundo hubiera querido verme en su pellejo. Eso desde luego.

domingo, 12 de julio de 2009

Con mis pasados y mis cosas

Va quedando menos. Mucho menos para mis vacaciones. Parece una tontería pero no estoy de vacaciones desde hace casi once meses. Que me dirán ustedes que eso es lo normal y ya, ya lo sé. Pero no es normal que yo me merezca eso.Este año sí me veo como el preso que cuenta palitos en la pared porque también me he visto como el malabarista de un circo yendo de un lado a otro e intentando que nada caiga al suelo.
Comienza la cuenta atrás para llegar al dulce momento de empezar mis vacaciones. No he pensado qué hacer con ellas. Me da igual. Sé que quiero dormir, dormir mucho, descansar. Refrescarme a todas horas, volver a dormir. Reposar los huesos. Querer, dejarme querer. He pensado en Barcelona, en Vigo, en Coruña, en Santiago de Compostela, en mi casa, en la de otros. Me da igual el destino pero ya estoy saboreando el descanso sin que haya llegado.
Pasado mañana, salgo para Casablanca. Regresaré el jueves. Y casi inmediatamente después, volveré a mi casa, con mi gente, con mis pasados y mis cosas, mis garabatos y mis fuegos, mis sobresaltos y mi sombra.
Entonces y sólo entonces, os pasaré lista a todos. Para que nadie se escape.

jueves, 9 de julio de 2009

La Goulette

Anoche me fumé un narguile de dos manzanas a pie de playa, de la Goulette en Túnez, para ser más exactos. Era el único lugar del territorio tunecino donde corría una pequeña brisa y se podía tener una charla amable. Túnez ha cambiado algo o será que yo llevo más dinero en el bolsillo desde que me hice mi primer curso de árabe en el Instituto Bourguiba en el año 93. El caso es que me tomé un muy buen pescado, logré relajar músculos que tenía estirados desde la estancia en Bruselas y de no ser porque tenía pagada la habitación, me habría quedado a dormir en la playa, a ver amanecer allí y me habría ido directamente al aeropuerto.
El calor era insoportable, pegajoso, a todas horas. Túnez estaba ya lleno de miles de turistas también insoportables, pegajosos y a todas horas. Pero de esto ya hablé cuando propuse los aviones para gente bien vestida y gente en bermudas. Soy yo, lo sé. Pero el caso es que ya me queda menos también para convertirme en una turista insoportable y pegajosa. Cuando me cruce con un desgraciado que esté trabajando en agosto, le haré saber que es eso: un pobre hombre.
Próximo destino: Marruecos. El día 14.

domingo, 5 de julio de 2009

Militantes de la vida

Hoy es día cinco y el cinco es un número feo en mi familia desde hace nueve meses. Este cinco, como los que le precedieron, va marcando la distancia de aquel otro, un mes, dos meses, tres y así hasta llegar a los nueve meses de hoy. Va marcando la distancia inevitable en el tiempo pero cada cinco es un pellizco en la memoria que te lleva a aquel otro, al último gesto, al último momento.
A pesar de ello, y aunque el cinco es feo y porque somos militantes de la vida que diría Benedetti, aquí estamos, en la mañana de un cinco de julio, recordándote, por si me leyeras de algún sitio, por si me vieras, por si me escucharas, por si Internet fuera tan eterno como la eternidad y llegara tan lejos como parece y con tanta velocidad como quisiera.
Por si leyeras, qué más decirte que todo lo que quedó dicho y ya sabías. Que estamos aquí, militando en la vida, no dejando que la canción se haga cenizas, cuidando lo que fue tuyo, recreando cada momento que dejaste y cada cosa que dijiste. Que aquí estamos, padre, pensando en lo buena que fue la vida contigo y lo injusta que fue la muerte. Aquí estamos, sí, juntos, contigo en todo momento y sin ti a cada hora. Que aquí estamos, sabiendo que sin ti, si tus gestos, sin el niño que fuiste, el joven, el adulto y el anciano que nunca llegaste a ser, no seríamos quienes somos. Que estás en todo sin rastro de tu presencia, de tu voz, de tu alegría.
Pero que aquí estamos. Para cuidar lo que fue tuyo.

sábado, 4 de julio de 2009

Gente en bermudas

Ayer, facturar en Bruselas fue una pesadilla. Por el número de gente y por la pinta que tenían todos de irse de vacaciones. Una está allí, con su maleta, su cara de agotamiento, su pinta de venir de currar y tienes al lado a una panda de paranoicos con bermudas y sandalias con los dedos al aire. Todos con una pinta de salud mientras que tú sólo quieres facturar tu maleta para poder deshacerla y hacer otra. No es tanto pedir.
Si esto fue el Bruselas-Madrid, no quiero ni pensar en el Madrid-Túnez que mañana me espera. Ya imagino las caras, las camisetitas del veraneante profesional, las conversaciones de teléfono que escucharé en la fila (Que sí, Pepe, que me voy a Túnez...si, no te preocupes, que ya pego yo el culo a la pared, que ya sabe lo maricones que son los moros; sí, no te preocupes, que ya regateo yo...que no, que a mí los camellos me dan alergia; que sí, que ya me como un bocata de jamón antes de salir...venga, Pepe, que nos vemos pronto).
No es justo. No es justo tener que viajar para trabajar en los mismos aviones donde viajan los domingueros veraniegos. No lo es. Debería haber aviones para gente seria y formal y aviones para gente en bermudas. Debería, al menos, haber un biombo hermético dentro del avión donde los desgraciados que viajamos para trabajar, pudiéramos recluirnos allí y contarnos nuestras cosas. Debería haber, de hecho, líneas aéreas para la gente en bermudas y líneas aéreas para gente que nos vestimos por completo incluso en julio.
Como no es así, recordadme mañana en vuestras oraciones. Nos vemos el jueves, D.M.
Se os quiere.

Productos de Uclés

Cuando hoy me he enterado del nombramiento del nuevo jefazo de los Mortadelos y Filemones españoles, me he emocionado. Un señor de Uclés, conquense y según dice Raúl del Pozo, hasta parece listo. Qué cosas.
A mí me llevaban de recreo y excursión a Uclés cuando era pequeña y egeberiana. Probablemente, me lo cruzaría en algún momento y sería un abuelete más de los muchos que se ven sentados en los bancos de piedra de Uclés. Dicen que el hombre es casero y que vuelve mucho a su pueblo y se ocupa de sus nietos. Como un abuelito cebolleta pero en espabilado.
De todas maneras, Uclés a mí me suena a castigo. En mi época, a los niños rebeldes los llevaban al seminario de Uclés. A los muy rebeldes, se los llevaban a Campillos y a sitios peores (algunos conocí educados por los legionarios de Cristo que sólo de oírlo me ponían los pelos como escarpias).
Supongo que tiene uno que haberse criado en un lugar como Uclés para llegar hasta ahí. O así.

miércoles, 1 de julio de 2009

Lo mejor

Lo mejor de viajar y tener un blog es que me encuentro conmigo alla donde voy. El blog me vuelve a la realidad, a la de casa, a lo que vuelvo en dos dias para volver a irme. El blog sirve en realidad para que no me pierda en las brumas y encuentre siempre el camino de vuelta.
Un beso desde Bruselas.

martes, 30 de junio de 2009

Noches calurosas

La noche me está resultando calurosa. Más de lo que me merezco y debería aguantar. No puedo poner el aire acondicionado porque el costado se me resiente. El ventilador no termina de consolarme en mis penas. Mi pena pasa mañana por Bruselas que no es el lugar al que más simpatía le tengo aunque, también he de decirlo, su gente me resulte amable. Pero ni los mejillones ni el niño meón me ponen a estas alturas de la cuestión.
Para rematar la noche, me estoy viendo el reportaje de la 2 sobre Gaza y un artículo sobre la radicalización islámica y el caso del Estado Califal de Cemaleddin Kaplan. Eso para adornar los calores nocturnos. Me gusta terminar así las noches, con alegrías.
Ironías aparte, estamos razonablemente felices. Digo estamos por decir algo porque no hay nadie por aquí a mi alrededor y estais todos. Razonablemente feliz supone, como podeis imaginar, haber cobrado la extra, sí.
Cosas mundanas, al fin y al cabo.

lunes, 29 de junio de 2009

Ni con aspirina

El viernes pasado la doctora del trabajo quiso envíarme a urgencias. Hice un requiebro moruno, puse la quinta y salí disparada a la de cabecera que es mujer que, a fuer de ser más vieja y más borde, envía a muchos menos a urgencias y a unos cuantos más al tanatorio. Aún así, se me confirmó la sospecha. Lo mío no era urgente era un simple enfríamiento de un costadito sumado a un vértigo tontorrón ya habitual en mí desde hace años. Tratamiento: aspirina. Y a mi casa. A mi puta casa, me dijo la doctora, que no te quiero ver por aquí ni en el día de mi jubilación. La quiero y la admiro, lo sé. Si me la cambiaran, no viviría igual de feliz.
Dicho esto, y como el diágnostico era un enfríamiento por uso indebido del/de los aires acondicionados, he vuelto al ventilador de toda la vida. Ese cacharro que nunca enfoca bien el chorro del aire, que da vueltas, hace ruido y te deja toda la noche en vela. Ese cacharro por el que bien nos podíamos pelear con nuestros progenitores en la noche de verano y que nunca te tocaba. Ese cacharro que acumulaba mierda en las aspas pero que entretenía mucho a las moscas.
Con mi viejo ventilador con forma de bota, con la taza de café que compré hace ya más de diez de años en una tienda de Alepo y con el cenicero de cristal azul de la fábrica de vidrio de Damasco. El día que me desaparezcan estos objetos (o yo misma los sustituya por otras modernidades prometedoras), seguramente volveré a coger otro enfríamiento. Y de ese, no me cura doña Julia con Aspirina.

Ciclos

Hace unos dos días mi sobrina, de cinco años, me dijo que este año iba a intentar cumplir años en verano, que le viene mejor porque no tiene escuela. Los cumple el diez de diciembre.
Lo dijo con tanta seguridad y con tanto aplomo que no pude más que sonreírme y enternecerme porque era la misma cosa que a mí me entraba cada dos de diciembre de mi infancia cuando veía que mi cumpleaños caía en lunes, en martes, en miércoles, en jueves o en viernes y allí estaba yo en la escuela. Soñé varios años con cumplir los años en verano que era cuando a mí me venía bien.
Pues ahí está la cosa, repitiéndose el ciclo y volviendo a mí la enana que fui. Lamentándolo mucho, tuve que decirle que eso nunca iba a suceder. Que sin remedio, seguiría cumpliendo los años en diciembre y que diciembre nunca es verano. Así son las cosas.

sábado, 27 de junio de 2009

Ahí estamos

Pues sí, señores, me han dicho cosas a lo largo y ancho de mi vida y geografía. Pero algo así, nunca me lo habían dicho. Así me veo descrita en un blog que frecuento a menudo y cuyo enlace teneis en esta misma página: Está la cosa muy mala. La cosa la ha parido el señor Ángel, dueño y señor del blog, que puestos a decir algo, me parece un tipo inteligentísimo con un blog que nunca aburre a nadie. Pues ya sabeis algo más de mí. No sé si darle las gracias o localizarlo por Google Earth y lanzarle algo desde arriba.
Alejandra: no sabría cómo definir a una señora cuya biografía real es más ficticia que la ficticia, y viceversa. Desconcertante y desconcertada. Filosófica, subrealista, realista y surrealista todo en uno, al mismo tiempo y a precio de fábrica.

jueves, 25 de junio de 2009

El botecito

Mañana me toca la revisión médica anual de la empresa. No os voy a engañar. Me han dado un botecito para la muestra de orina (como procede en estos casos) y como me estaba comiendo unas aceitunas rellenas de anchoa, he decidido rellenar el tubo con el líquido de las aceitunas. No sé lo que van a concluir los científicos, toda vez que pasen la muestra para examinarla. Pero me temo que les parecerá normal y seguiré trabajando.
Lo lógico sería que digan que tengo el ácido úrico por las nubes, o que soy una paranoica que mea alpechín o que me encarcelaran por intentar defraudar a la empresa con orines falsos. Pues ya vereis como no sucede eso. Me vereis la semana que viene trabajando y pasaré a la Historia como una tía que meaba raro pero trabajaba toda la jornada completa.
Ya os cuento, ya.

Mi tribu

Veo las playas llenas de mierda después de S.Juan. Sigo sin explicarme lo de este país. Cuanta más mierda tiramos al suelo, más voces pegamos, más nos emborrachamos y más meamos en las esquinas, creemos haberlo pasado mejor. A veces pienso que un español no lo es sino disfruta con la cabeza de una gamba aplastada debajo de su tacón y playas llenas de mierda por S.Juan.
Cosas de mi tribu.

miércoles, 24 de junio de 2009

Adivinanza

Tengo doce. Me dan dos. Tengo catorce.
¿Qué es?

lunes, 22 de junio de 2009

Error (o no)

He cometido el error (o no) de echar la vista atrás en el blog para ver qué hacía por estas fechas en el 2008. Había recibido visitas de amigos, andaba preparando un viaje en julio a Palestina, andaba acompañando a mi padre a unas pruebas en Madrid.
Parece que de todo hiciera siglos. Sólo saco en conclusión que hay un antes y un después en 2008. Me veo ajena en esas fechas a todo el dolor que se nos venía encima. Tan ajena que ni siquiera me veo temiendo nada. Ni pensando en que nada malo pudiera suceder. Sin embargo, estábamos ya en una pendiente que nos llevaría hasta octubre sin saberlo. Y allí teníamos el punto y final. Sí, estábamos rodando cuesta abajo sin saber que se estaba yendo, que era el último junio, el último julio, el último agosto, el último septiembre. Mejor no haberlo sabido porque me veo feliz en esas entradas del verano de 2008.
Tan generoso fue que ni siquiera me hizo pensar en que era el último verano. Hoy que ya lo sé y que hemos pasado el primer otoño, el primer invierno y la primera primavera sin él, no puedo sino agradecerle todo de nuevo. Allá donde esté. Y en su memoria.

domingo, 21 de junio de 2009

San Juan

La semana que entra promete diversión. De la buena, además. Mañana salgo para Barcelona, duermo en Madrid, trabajo en Madrid el martes, salgo para Sevilla el miércoles, duermo en Madrid, trabajo en Madrid el jueves y el viernes, mi empresa me hace el reconocimiento médico anual. Está bien que me lo pongan en viernes de manera que cuando me vean el careto se ahorren las analíticas. Se me ocurre.
En mitad de esa vorágine carnavalera aeroportuaria, se celebrará S.Juan como manda la tradición. En mi vida, hay unos cuantos Juanes así que se pueden ir dando todos ellos por bien felicitados. Este año, más que otros, me acuerdo de las fiestas de S.Juan en Soria. Tres San Juanes de mi infancia los pasé en esa ciudad y guardo borrosos algunos recuerdos pero todos ellos agradables. De no ser porque pasaré S.Juan a los cincuenta grados sevillanos a la sombra, me pediría el cuerpo recuperar algo de aquello. Otro año será.

martes, 16 de junio de 2009

Horario de verano

Esta semana comenzó mi horario de verano. Eso me hace dormir menos pero termino de trabajar a las tres (más o menos). Sobre todo, el nuevo horario me ha permitido volver a descubrir la franja horaria de televisión a la hora de siesta. Eso, a su vez, me ha hecho leer mucho más de lo que venía leyendo y permitirme dormitar a ratos. Ya no sé a quién agradecerle tanto favor pero sé que los días son míos entre las tres de la tarde y la una de la madrugada (hora habitual de irme a dormir).
Esto es casi la felicidad.

lunes, 15 de junio de 2009

Andaluces, madrileños, castellano-manchegos, españoles por el mundo...

Se han puesto de moda estos programitas y los veo en todas las cadenas que normalmente llego a ver. Por una parte, me enternecen. Me recuerdan a mí misma cuando venían a verme y yo enseñaba aquello como si fuera mío. Por otra parte, me alegran. Me recuerdan que regresé y que no hablo con ese deje de nostalgia que al final les sale a todos.
El caso es que dejaré de ver estos programas. Hoy están en la Bretaña, los de madrileños. El otro día, eran andaluces en Dubai. Y hace no mucho, manchegos en China. En resumen: que no queriendo volver a vivir fuera, me entra también mucha envidia, en el fondo. No sé si porque no salí en la tele en su momento (con el tremendo juego que hubiera dado mi lavadora manual marca Al-Asad) o cuál será la razón. Pero es así de raro.

domingo, 14 de junio de 2009

Renfe y el siglo XXI

Afortunadamente, el viernes hice testamento. Dicho así, alguien podría pensar que se me ha ido la cabeza. Pero si se tiene en cuenta que yo estaba en la provincia de Jaén y que las temperaturas subieron veintitantos grados en cuarenta y ocho horas, la cosa cambia. Si he de palmarla deshidratada, qué menos que dejar las cosas por escrito.
Para mayor gloria de Renfe, regreso en tren esta tarde a Madrid y el aparato viene con más de mil personas dentro y sin aire acondicionado por una avería. Dicho así, alguien podría pensar que se nos ha ido a todos la cabeza. Renfe ofrece tres autobuses a la altura de Valdepeñas para llegar a Madrid y una, pensando ya en el atasco del puente a la entrada de Madrid, decide continuar trayecto en tren aún pensando en un posible colapso neuronal antes de llegar a Alcázar de San Juan.
Moraleja: si por cualquier circunstancia, teneis que viajar con Renfe en el siglo XXI, en el mes de junio de los próximos mil años, dejad vuestra voluntad por escrito y ante notario. Puede ser útil.

jueves, 11 de junio de 2009

No es por joder

Seré breve. No es por joder a mis congéneres pero estoy de puente. Eso, hasta el domingo. Insisto, no es por joder.

domingo, 7 de junio de 2009

La Gran Nacional del 2CV ' 09

Votada ya la cosa y con el deber cumplido, recibo llamada de la esposa de mi hermano en mitad de la carretera para decirme que han ganado el premio "a la mejor fregoneta" (exactamente, a la furgoneta más vistosa) en la Gran Nacional del 2CV '09 de El Escorial. Todavía están volviendo (la 2CV va despacito) pero vamos a comer juntos para que me expliquen en detalle en qué consiste la cosa. Por ahora, voy ya presumiendo de hermano, cuñada y sobrinos. Y prometo foto de la reliquia ganadora en esta ocasión. La 2CV fue restaurada y pintada por mi señor hermano en colores discretos (como para ir de safari sin que te muerda un león y media tribu se meriende tus restos): un verde y amarillo que quita el sentido.A falta de más noticias y reportaje gráfico, os dejo el enlace del evento y prometo contarlo todo con más detalle. En estos momento, me siento como la hermana de Pe. Espero que la fama no me corrompa.

Sin retorno

Me voy a votar en unos minutitos. No intenteis convencerme de lo contrario porque ya no hay remedio. He metido la papeleta en el bolso con mi DNI. No hay retorno. Estoy decidida a ello.

jueves, 4 de junio de 2009

De seguridad, aduanas, controles y metales

Lo que son las cosas: Brasil no descarta que una bomba estallara en el avión perdido y resulta que yo no puedo subir a bordo ni mis perfumes orientales, ni la pasta de dientes, ni un mísero frasquito de nada. De fumar, ni hablamos.
Encima, me registran hasta las ingles si me descuido en cada control, me descalzan, una tipa me toca las tetas y la entrepierna a modo y todo eso, sin que yo pueda rechistar. Cuando una escucha que a lo mejor es que explotó una bomba dentro del avión, se caga una en todo el paripé de las aduanas.
Si todos mis sufrimientos, sólo sirven para que al final me digan que un tipo ha conseguido colar nada menos que una bomba y hacerla estallar, me pongo muy nerviosita. En fin, reflexiones al amanecer. Y un beso.

martes, 2 de junio de 2009

Pasatiempo

Os voy a contar algo real, a ver si despertais de vuestro letargo. Se trata de un trámite administrativo que tengo que resolver.
Tengo un coche autorizado para aparcar en Madrid. Tarjeta residente para un año. Como no estoy empadronada, justifico mi residencia con la factura de teléfono (a mi nombre) y los papeles del coche. Listo.
Tengo ahora otro coche cuyo permiso de circulación también está a mi nombre. Pretendo sacarle la misma tarjeta. Se me pide lo mismo, pero se me dice que he meter, además, el carnet de conducir o bien de mi marido (o mi mujer), mi pareja de hecho, un padre o una madre. No tengo ni marido ni mujer, no tengo pareja de hecho, mi padre ya no está, mi madre tiene carnet de conducir. Bravo. Siguiente paso: ese paso, salvado. Pero, además, exigen que mi madre esté empadronada y si no, que justifique un gasto aquí. Ya, pero es que mi madre no vive en Madrid ni tiene por qué hacerlo.
Posibles soluciones:
a) cagarme en los muertos del que escribió esto.
b) cagarme en los muertos del que escribió esto e incendiar la oficina.
c) seguir desde la cárcel cagándome en sus muertos.
d) decir que soy viuda y huérfana.
e) falsificar documentos y seguir desde la cárcel cagándome en algo, ya veré en qué.
f) hacer un escrito dirigido al Rey diciendo que cómo es que en este país, en esta ciudad, no puedo aparcar dos coches en la calle legalmente, en caso de ser viuda y huérfana. O cómo es que mi futurible marido, pareja de hecho o madre, han de estar obligados a tener un carnet para que yo pueda aparcar un coche. O por qué obligan a mi familiar a vivir en Madrid.
g) pedirle a Su Majestad que me deje un hueco en su cochera.
h) una combinación de todas estas posibilidades.
Espero vuestras opiniones. Estoy perdida y desesperada.

Fascinante

Inquietante lo del avión desaparecido. Por muchos motivos, claro está. Uno de los más fascinantes y a pesar de los viajes de Gulliver que me marco es que desconocía que un avión estuviera sin cobertura casi cuatro horas de vuelo, encima del mar, que son unos cuantos kilómetros y unos cuantos paseos del carrito del libre de impuestos. Una y a pesar de todo, siempre hace vuelos muy cortos y cuando han sido muy largos (China, Sudáfrica e India) siempre por encima de países infinitos y sin demasiada agua. La cosa es que habiendo llegado a la luna o eso dicen, no entiendo cómo coño a estas alturas aún se le puede perder la vista durante cuatro horas a un aparato con trescientas personas dentro.
Otra cosa fascinante es que se mire inmediatamente por nacionalidades a ver quiénes iban dentro. Si descubrimos a uno de los nuestros (hay dos, al parecer, un hombre y una mujer) el sentimiento tribal, me imagino que será eso, nos pone más cerca de la noticia.
Y una última: Si ayer se buscaba por Google el nombre del único español que se sabe que iba ahí con nombre y apellidos, apenas se encontraría nada. Hoy se encuentran tres páginas con el nombre del malaventurado. Y con ello, te aprendes el nombre, su edad, su estado civil, su trabajo, sus proyectos de futuro, que no tenía hijos y su origen y familia. Imagino que nunca hubiera querido que supiéramos tanto de él.
Descanse en paz.

domingo, 31 de mayo de 2009

Unos berberechos en el salón



Queridos todos: Eso que queda dentro del círculo negro es mi futura casa. En la foto no se ve, pero ya tiene ventanas. Se supone que estaría lista si la crisis no lo impide en enero del próximo año. Algún día os invitaré a unos berberechos en el salón. Por decir algo. Un besín.

Yolandita

Aprovechando que he suspendido el último viaje que tenía previsto, me he ido de cena con mi progenitora a un buen restaurante donde nos hemos comido una ensaladita de tomate, queso, anchoas y pimiento rojo, unas berenjenitas enanas y unos lomitos de buey. Con un par.
Mientras estaba allí, han ido entrando unos muchachos rozando la cuarentena hasta un número de treinta y tantos mozalbetes en edad de merecer. Los había altos, bajos, lozanos, mustios, calvos, con melena, barrigones, atléticos, más bien feos, hermosos. Un amplio catálogo de ejemplares de varón español. Se notaban algunos tímidos, otros lanzados a la faena. En un primer momento, he imaginado que aquello era una despedida de soltero con todos los efectos colaterales que ello conlleva. Lo de la cena de empresa lo he descartado por las fechas y por la crisis. Cuando ya daba por hecho que vendría el novio, y por las conversaciones, he sacado en claro que era una reunión de antiguos alumnos de algún colegio masculino (por goleada).
Siempre me he preguntado por qué este afán de volver a encontrarse con aquella panda de niños histéricos con los que compartiste aula por casualidad y pupitre por apellido. Me imagino que nos puede la curiosidad morbosa de encontrarnos triunfadores y perdedores para poner en común nuestras miserias, ajustar algunas cuentas y salir reforzados de eso o bien, tocados y hundidos hasta la jubilación.
Ni muerta volvería a sentarme treinta años más tarde con las pedorras que fueron mis compañeras de primaria. En primer lugar porque no tengo nada que decirles. En segundo lugar porque se me haría harto insoportable aguantar la letanía de bodas, divorcios, partos, oposiciones, suegras y vacaciones en Cuba. En tercer lugar porque no soportaría tampoco volver a ver a Yolandita, aquella niña que se pegaba los mocos debajo del pupitre y que pretendía hacerme creer que los bocadillos de plátano eran habituales en el Estado español.
Me niego. Me niego a volver a encontrarme con Yolandita que será hoy una señora tetona (ya apuntaba maneras cuando se comía los mocos) que le preparará bocadillos de plátano a sus retoños. Me vería obligada a explicarle que, aún hoy, veo un plátano y me acuerdo de su pupitre.

jueves, 28 de mayo de 2009

El "furbo"

Dice un amigo mío que el fútbol es arte. A mí me cuesta seguir el concepto y nunca había yo dedicado una entrada al arte del "furbo", ese extraño deporte con tíos en calzoncillos y miles de enloquecidos pegando voces. Yo hago esfuerzos por entenderlo, en serio. Pero pasan los años y cada día entiendo menos los tipos en calzoncillos, los alaridos del público y así. Pero ya casi que me da igual. Por mí como si se cortan todos un huevo (el izquierdo, por ejemplo) y se lo tiran a los leones. Eso casi me resultaría más artístico, si cabe.
(Juro que esta entrada no se ha escribo bajo los efectos de ninguna droga ni en momento de cabreo. Es mi estado natural).

martes, 26 de mayo de 2009

Palacio de Viana

Esta tarde me he comido unos bocadillitos y unas tapitas muy ricas en el Palacio de Viana. A costa del erario público, sí. No contenta con eso, Hacienda me ha devuelto hoy también lo que es mío. Hace dos días, gané nueve euros en una Primitiva. He pensado que a lo mejor me paso a merendar todas las tardes por el Palacio de Viana para ir tirando y llegar a final de semestre (lo de final de mes ya me parece una broma).
Seguiré dando parte de cualquier uso y manera que permite a un español de 2009 terminar el mes con dignidad.
P.D: Los bocadillitos y tapitas merecían la pena. Poco jamón del bueno y algo de embutido sin clara denominación de origen. Pero ha salido barato, eso sí.
Mis respetos.

domingo, 24 de mayo de 2009

No hemos dado ni una

Un sesudo estudio dice que el perfil del blogger en español es un varón, entre 25 y 34 años, localizado en España, Argentina, México y Chile, que utiliza twitter como principal complemento a su actividad en el blog y que publica temas relacionados con su vida personal, noticias y actualidad, cultura y sociedad, pero que a la hora de consumir contenidos, valora principalmente aquellos relacionados con el propio medio, la tecnología e Internet. Publica fundamentalmente los días laborables, sobre todo los martes, miércoles y jueves, en horario de tarde y escribe en más de una bitácora.

Pues bien, no encajo en el perfil del blogger en español. Soy hembra, de 37 (para 38), sí me localizo en España, no utilizo twitter ni falta que me hace, publico temas que ni son mi vida personal, ni son noticia, ni actualidad, ni cultura ni sociedad. Publico raro, lo sé. Y lo que menos publico es sobre el propio medio, la tecnología, ni Internet. Publico de noche, muy de noche, en ocasiones, escribo sólo aquí y para mi propio regocijo y publico cuando me viene en gana.
En fin, que no hemos dado ni una. Pero el futuro es mío (o así).

lunes, 18 de mayo de 2009

Defendiendo la alegría

Dice Saramago a la muerte de Mario Benedetti que "siempre quedaba esa ingenuidad que es pensar que lo inevitable se puede posponer, pero no se puede, y cuando llega, como acaba de llegar para Mario Benedetti, es muy duro". Así es. Aún sigue quedando la ingenuidad de creer que nunca sucedió aunque allí se estuviera y se fuera testigo del adiós. Pero no nos queda sino "defender la alegría como una trinchera, defenderla del caos y de las pesadillas, de la ajada miseria y de los miserables, de las ausencias breves y las definitivas".

Aún así, en cada muerte ajena, le recuerdo. En cada duelo ajeno, veo el mío. En cada homenaje, hay una dedicatoria también para él.En cada ingenuidad, veo lo ingenua que fui aquella noche aunque me parece casi que ya lo sé todo. Al menos, todo lo que necesito para seguir defendiendo la alegría. Por definitiva que sea la ausencia.

domingo, 17 de mayo de 2009

Tempo perdido

Respondiendo a un impulso, entré este fin de semana en una tienda de Natura a comprarme unas zapatillas, sonaba Tempo perdido (Pink Martini, nada menos) y me compré el CD. Así llevo todo el fin de semana, mesmo derramanda lágrimas. No os torturaré colgando aquí la canción pero sí os traigo la letra. Para que veais por dónde me ando.


Mesmo derramando lágrimas
Eu não te posso perdoar
Mesmo que tenha sofrido
Todo o meu tempo perdido
Nunca mais te quero amar

Mesmo derramando lágrimas
Eu não te posso perdoar
Mesmo que tenha sofrido
Todo o meu tempo perdido
Nunca mais te quero amar

Por ti fico procurando
A esquecer sua maldade
Conviver no abandono
Pra fazer sua vontade

Apesar de ser sincera
Tu é quem me fez chorar
Não faz mal, segue o destino
Que o mundo vai te ensinar
Mas mesmo assim

Mesmo derramando lágrimas
Eu não te posso perdoar
Mesmo que tenha sofrido
Todo o meu tempo perdido
Nunca mais te quero amar

Por ti fico procurando
A esquecer sua maldade
Conviver no abandono
Pra fazer sua vontade

Apesar de ser sincera
Tu é quem me fez chorar
Não faz mal, segue o destino
Que o mundo vai te ensinar
Mas mesmo assim

Mesmo derramando lágrimas
Eu não te posso perdoar
Mesmo que tenha sofrido
Todo o meu tempo perdido
Nunca mais te quero amar

jueves, 14 de mayo de 2009

Las legítimas y acreditadas

Para vuestra información, me estoy embutiendo una torta de aceite de Inés Rosales, las legítimas y acreditadas, de Castilleja de la Cuesta, Sevilla. Pues bien. Mientras saboreo el manjar tortil o así, ha pasado lo que nunca tenía que haber pasado.
Berto, el de Buenafuente, saca un mapa de la Nasa en la tele con una imagen donde se ve el tráfico aéreo del mundo mundial. Avioncitos van y avioncitos vienen. Como si fuera una plaga de langostas. Parece inexplicable que no se choquen. Pero una ve el mapa y de pronto ve lo que siempre imagina cuando se sube en un avión. Sé que los pilotos se saben las cosas pero a mí siempre me pone nerviosa no ver un stop ni un ceda al paso clavado en una nube. No saber dónde está el freno de mano y así. Siempre había tenido en la cabeza la imagen que hoy me sacan de la Nasa y se me atragantó la torta de Inés Rosales.
La felicidad nunca es completa.

martes, 12 de mayo de 2009

Inés

Con permiso de sus progenitores, traigo aquí a Inés (de las virtudes de la criatura habla la foto y si no, algo dirán los padres a continuación). Si la traigo aquí es porque amén de ser una muñeca, alguna gota de sangre de mi sangre le corre por sus venas. Y eso emociona. Quienes fueron mis abuelos, son sus bisabuelos. Comparte nombre con quien fuera mi abuela materna y eso es sentir en la rama del corazón un nido. Quiere decirse con eso que soy infinitamente más vieja que ella (era obvio) y que cuando ella complete su dentadura definitiva, yo andaré buscándome una postiza (si me descuido). Quiere decirse que habrá que contarle historias para que sepa quiénes fuimos, de dónde vinimos y qué hicimos en el camino. Confíaremos en ella y en los de su estatura para no irnos del todo.
En sus manos, encomiendo mi espíritu.

domingo, 10 de mayo de 2009

Purificación

Ya estoy en Madrid. Eso no tiene por qué ser una gran noticia pero si tenemos en cuenta que al bajarme el viernes del avión, me fui directa del aeropuerto a la estación de Atocha, dormí en Andalucía y regresé esta tarde, a mí sí me lo parece. Por si no teneis nada mejor que hacer el fin de semana que viene, os recomiendo que os deis el lujito de bajar por allí. Despeñaperros estaba precioso. No diríamos tanto de Nouackchott. Las cosas como son.
Esta semana me dedicaré a lo que me dedico casi todas las semanas (a trabajar) y, sobre todo, a limpiarme los intestinos de los restos de zumo de baobab que aún arrastro, a taponarme la úlcera última con algún platillo de la tierra y a recordar que nunca más volveré a pasar hambre. A Dios pongo por testigo.
Besos a todos.

domingo, 3 de mayo de 2009

Angustia

Os escribo desde la hermosísima T-4 del aeropuerto madrileño. Desde el mismísimo satélite R, es decir, a tomar por el culo del mundo, de la humanidad y del resto de las personas normales que salen desde cualquier otro lugar. Cualquier día de estos, me sacan a un descampado y me dicen que embarque yo sola y sin molestar. Todo se andará.
El caso es que la angustia no viene por ahí. Por esta R del demonio ya he pasado en muchas ocasiones. La angustia viene porque he venido con tanto tiempo de antelación que ya está todo hecho (hasta comprarme gominolas) y he decidido poner unas letras desde un ordenador prestado en un rincón del mundo. Va marcando los minutos y segundos que me quedan y no sé si llegaré a tiempo de terminar el mensaje, de ponerlo en su sitio, de darle a publicar y de leerlo otra vez por si hubiera errores. Os juro que es angustiosa la sensación. Pero pienso que merece la pena porque así, me da tiempo de un plumazo a envíar un beso a todas las madres que no he podido felicitar (se pueden dar por besadas), de besar nuevamente a la mía (que sí ha sido besada como merece) y de felicitar a las que no somos madres (por lo que pueda suceder).
El destino: Nouackchott. Nos vemos el viernes próximo.

jueves, 30 de abril de 2009

De jazz y otras músicas

Con una diferencia de muy pocos días, recibo invitación para el festival de jazz de Vitoria y para el festival de jazz de Tánger. Acepté inmediatamente la invitación a Vitoria y me veo aceptando de inmediato la invitación tangerina. Me pregunto qué hacer si me llega una tercera invitación a un festival de jazz. No tengo nada en contra del jazz; más bien, todo lo contrario. Pero espero como agua de mayo una invitación a una congregación de tunas de España. O de rondallas populares. Se ve que nunca alcanzamos la felicidad.
Así me veis, pues: en junio a Tánger y en julio a Vitoria. Y que se mueran los feos (y los hipotecados).

martes, 28 de abril de 2009

No hay color

Me ha parecido precioso y os lo traigo aquí. No me negareis que de haberlo grabado Bibíana Aído o el juez Garzón, no sería lo mismo. No hay color. La sonrisa del Bosé bien vale una misa.

Que lo disfruteis.

lunes, 27 de abril de 2009

Mi borrador

Se empeñan. Se empeñan en que les debo. No dan nunca su brazo a torcer. Son implacables. Cansinos, muy cansinos. El año pasado decían que les debía 11 euros (estuve a punto de domiciliarlo en dos plazos, por hacer risas, más que nada). Este año dicen que les debo 22 (ya han gastado más en papel enviándome una carta pero ellos no se cansan). Suman a ver si les cuadra. A ver si el ascua se va a su sardina. Pero no. El año pasado, la sardina era mía. Este año, también es mía (y por goleada). Pero orgullosos, dicen que no. Ya voy yo detrás y les digo lo contrario. Hablamos de Hacienda, queridos hermanos.

Y mientras tanto, con el televisor de fondo, escucho que me preguntan: ¿le gustaría tener orgasmos más intensos?. Pues mire no, lo que me gustaría es que Hacienda, por una vez, me dijera que soy una ciudadana ejemplar, con unos orgasmos inenarrables y que ellos me deben a mí la misma vida, su misma existencia y su razón de ser. Por pedir, que no quede. Digo yo.

miércoles, 22 de abril de 2009

Beirut

Pues aquí veis la foto del cafelito de Beirut donde me tomé mi narguile y mi café en el paseo marítimo hace una semana. El cielo, como veis, amenazaba tormenta. Me cayó una de las buenas y eso cuando intentaba ya irme de vuelta para el hotel.
Pues allí me acordé de todos vosotros. Sí, de ti también. ¿O pensabas que no?.

lunes, 20 de abril de 2009

El Monstruo "Mala Men"

Hoy me llega por correo la anécdota del monstruo "Mala Men" que abajo os pego. La cosa es una tontería pero puedo decir y lo digo que pasé parte de mi infancia pensando en el monstruo Mala Men, que pasé noches de mi infancia sin levantarme de la cama por si los cuatro angelitos que la guardaban me cogían de una pierna, noches de casi mi adolescencia pensando que Jerusalén era una ciudad rarísima porque estaba bien "compactá" o así (y que por eso subían las tribus del Señor hasta allí) y noches de mi infancia sin entender muy bien por qué el Señor había venido a mi orilla y había dicho sonriendo mi nombre (con la de gente que hay en Benidorm y siendo yo de secano, no acertaba a comprender muy bien cómo había dado conmigo).
El caso es que la anécdota viene bien para advertirnos sobre la cantidad de tontunas que le contamos a las criaturitas que están a nuestro alrededor. Cuidado con esto que luego pasan los años y aún en las noches de insomnio se acuerda una de los cuatro angelitos y le pilla una congoja de morirse.
El Monstruo "Mala Men"

El tema en la clase era el miedo, y la profesora empieza a preguntar...

- Pedrito, ¿de quién tienes más miedo?
- Del 'Coco', profesora
- Pero Pedrito, 'el Coco' no existe, es una leyenda... no debes de tener miedo...

-Luisita, ¿de quién tienes más miedo?
- De los fantasmas, profesora
- Pero Luisita, los fantasmas tampoco existen, son una leyenda, no debes de tener miedo...

- ¿Y tú Juanito? ¿De quién tienes más miedo?
- Del 'Mala Men', profesora (el silencio invadió el salón de clases hasta que la maestra dijo)
- ¿'Mala Men'?; nunca oí hablar de ése, ¿quién es?
- Yo tampoco sé quién es, profesora, pero me temo que sea el ser más terrible que pueda pisar la tierra, su maldad es implacable y su legado de terror se ha esparcido por varias generaciones, ya que todas las noches mi mamá dice al final de las oraciones...



¡¡¡No nos dejes caer en la tentación y líbranos del 'Mala Men'!!!



Aparcar a la primera y otros poemas

Hoy he aparcado a la primera al llegar a Madrid y en la puerta de la casa donde vivió Luis Cernuda. Me entró la cosa romántica y aquí os traigo esto. Cosas del domingo.
¿Mi tierra? Mi tierra eres tú.
¿Mi gente? Mi gente eres tú.
El destierro y la muerte para mi están
adonde no estés tú.
¿Y mi vida?
Dime, mi vida, ¿qué es, si no eres tú?

sábado, 18 de abril de 2009

Siga la flecha



Pues sí, eso es lo que yo veía en mi cama beirutí cuando me acostaba. Os traigo aquí el siga la flecha a La Meca para desorientados, despistados e incrédulos de todo pelaje.
Hoy, sábado, empiezo a recuperar fuerzas después de los últimos viajes de Gulliver. Creo, incluso, que me dará la tarde-noche de hoy para hacer algo de vida social. O no, ya se verá.

viernes, 17 de abril de 2009

Mi Doddi venezolano

Anoche regresé de Beirut. Tuve poco tiempo para pasear la ciudad pero me di un buen paseo de unas cuatro horas al bordecito del Mediterráneo (y me fumé mi narguile en una terraza). Vaya por delante que no me encontré con Maruja Torres. Vaya por delante que ya de madrugada facturé la maleta con parte del contingente de soldados/as españoles que decidieron regresar también anoche. O que les decidieron el regreso. Las criaturitas uniformadas y con los macutos al hombro facturaban con carita de cansancio e ilusión. Una, en su emoción de expatriada momentánea, se hizo la simpática y les dijo aquello de: ¿Qué?¿De vuelta a casa?. Y de paso se les insinuó para ver si la colaban en su vuelo directo aunque fuera disfrazándome de cantinera. No coló, amigos, no coló. El contingente salió disparado y pasó la aduana sin sentirse y una, civil y vestida de calle, pasó su turno de control pacientemente y aguantó sus esperas, sus colas, sus embarques, una escala eterna en Estambul y a un saudí pesado (y gordo) como compañero de viaje. Y feo, señores, muy feo. Más feo que pegarle a un padre.
Dicho todo esto, os contaré que mis veinticuatro horas beirutíes han sido aprovechadas al máximo. Trabajo, narguiles, paseos marítimos, excelente degustación gastronómica, contacto con el Ejército español en carne viva y un café a cuatro euros en el aeropuerto de Estambul (para futuros viajeros, evitad escala alguna en Turquía; de no ser posible, llevad un termo desde casa con vosotros. Dicho queda).
Otro día (y en un aparte íntimo) os contaré la historia del macizorro libanés (recriado en Venezuela) que tuvo a bien recogerme en el aeropuerto de Beirut. Sólo con esos primeros quince minutos de recorrido por la ciudad (a ciento ochenta por hora cual Lady Di con su Doddi) me darían para una novela de ochocientas páginas. O así.
Seguiremos.

lunes, 13 de abril de 2009

Ya ves qué tontería (Gloria Fuertes)

A Manuel, que hoy cumple años (pocos) y que todavía no sabe leer esto que le envío. Un beso grande de feliz cumpleaños porque hoy no te daré ese achuchón que te mereces. Pero me creo que siempre que lo digo, me oyes. Camino de Beirut, me creo que da buena suerte.
Ya ves qué tontería,
me gusta escribir tu nombre,
llenar papeles con tu nombre,
llenar el aire con tu nombre;
decir a los niños tu nombre,
escribir a mi padre muerto
y contarle que te llamas así.
Me creo que siempre que lo digo me oyes.
Me creo que da buena suerte.
Voy por las calles tan contenta
y no llevo encima más que tu nombre.

domingo, 12 de abril de 2009

Especias, guisillos, radio, domingo...

Con las especias morunas que adquirí en el barrio del Mellah de Marrakech, me estoy haciendo un guisillo de chuparse los deditos. He cumplido con todas las tareas de lavadora y plancha que me correspondían para poder salir mañana de nuevo y escuchando a Teresa Berganza y tangos (en este orden) en radio Intercontinental. El olor de mi guisillo llega ya por la escalera y sé que me envidia toda la vecindad. Imagino que piensan que aquí vive una abuela con guisillos de olores antiguos y tangos viejos de hilo musical.
Mañana a estas horas, estaré ya volando para Beirut, vía Estambul. Echaré de menos tener este rato de guisillo, el olor de casa y el descanso dominical. Pero el jueves volveremos a la madre patria.

sábado, 11 de abril de 2009

Momentos marroquíes



De entre las seiscientas fotografías que he heredado de este último viaje marroquí, os pongo aquí una que tomamos en la nueva estación de tren de Marrakech, camino de Rabat. La serie es muy grande para elegir una que represente bien los cinco días de descanso. Así que la bandejita con el café me recuerda lo bien que lo he pasado, lo mucho que he descansado y las ganas de repetir.
Como diría mi abuelo, se ha quedado muy buena tarde en Madrid. Así que después de poner tres lavadoras con quinientas bragas (es un decir y no se admiten chistecillos), de recomponer las ideas y el cuerpo para empezar la tarea el lunes próximo, me voy a dar una vuelta. Mi nevera es un desierto de emociones y he sobrevivido hasta las cuatro de la tarde sin salir porque tengo café y tabaco. Así que si quiero sobrevivir hasta el lunes, la sensatez me indica que tengo que darme una vuelta por la capital y localizar algunos víveres, papel higiénico y detergente de lavadoras.
Terminad bien las pasiones nazarenas. Sed buenos y amaos los unos a los otros.

viernes, 10 de abril de 2009

De reinona mora en el ryad

(Que se sepa que este blog ha cumplido ya un año y cinco días. Amén)

De vuelta a Madrid, os dejo una foto estupenda de reina mora en mi casita de Marrakech. El encontrar el lugar se lo debo a una amiga. La fotografía se la debo a otra amiga. De lo que vengo a deducir que me vienen muy bien los días libres y las amistades generosas.
Narraremos más en otro momento. Ahora toca quitarse el calzado, ponerse el pijama y dormir a pierna suelta. Dos días de descanso y el lunes volamos para Beirut. Lo de Beirut ya no me da tanta risa. ¿Será porque voy a trabajar?¿Seré yo, Señor?.

sábado, 4 de abril de 2009

Albricias y zapatetas

Queridos hermanos y hermanas, miembros y miembras:
Ya estoy de vacaciones. De vacaciones. Lo repito dos veces para creerlo de verdad. Mañana, día 5, salgo para Marruecos bien acompañada y con mi mochila de escalar las montañas del Atlas (o así).
Por un lado, albricias y zapatetas. Por otro, mañana hará seis meses de la desaparición de D.Jesús, mi progenitor, con quien tanto quise. Seis meses. Lo repito también parar creerlo de verdad. Seis meses sin que me eche una bronca en condiciones con un par de huevos, seis meses sin escucharle por décima vez el mismo chiste (y descojonarnos por décima vez), seis meses sin echar juntos un aperitivo, ni pedirle que me eche gasolina al coche (que así me sale más barato); seis meses sin pedirle una propina (cual adolescente desvergonzada y caradura). Sin contarle lo duro que es trabajar todos los días (para que me mire de arriba a abajo y se acuerde de mi generación). Seis meses sin decirle que me voy a pre-jubilar ya mismo para irme a los viajes del Imserso en cuanto pueda. Seis meses de mierda, en definitiva.
Mañana le haré su homenaje. Suele suceder cuando el avión despega de suelo ibérico rumbo a donde sea y veo alejarse España debajo de mis pies (como el de la canción del emigrante, sí, que una es muy sentida). Ahí, y cuando veo alejarse la tierra que me parió, siempre he pensado en los que me engendraron, que se quedaban ahí también.
Y así me sigue sucediendo. Así que echaré un brindis por padre y madre y alguna lagrimita de agradecimiento por todo al padre que me hizo las orejas.
Es lo que hay.

jueves, 2 de abril de 2009

Gusanillo

Se va acercando la hora de irse de vacaciones y me entra un gusanillo gracioso que me pone hasta nerviosa. El gusanillo, digo. De pronto, me pongo a preparar cosas como si fuera la primera vez que salgo de viaje y es que casi tengo la sensación de ser la primera. Al menos, la primera en mucho tiempo en que voy a no hacer nada.
Incluso me vuelve algo de ilusión. Que ya es decir.