EL COLLAR DE LA PALOMA




Obrad como si no me hubierais conocido nunca, que yo también obraré como si no me hubieseis conocido ni amado.


domingo, 6 de abril de 2008

Detector de latidos fetales (con posibilidad de grabación)

Necesitaba hacer este gasto:

Acabo de comprarme un detector de latidos fetales (con posibilidad de grabación, nada menos) para ir siguiendo el pulso de la criaturita. Si dejo de escuchar los latidos, os aviso a todos. Por ahora estoy ahí, con los cascos y siguiendo el ritmo.
Eso sí, hace tiempo que mi pie izquierdo no sabe lo que hace el derecho. Ni sé cómo tengo las uñas. Ni las cicatrices de guerra.

Perdonen que les reciba de esta guisa. Y por si alguien no se ha enterado, la página de Terra lo anuncia a bombo y platillo. ¿Alguien nota algo raro en este enlace de terra de hoy?.
Descombocada la huelga de Justica

4 comentarios:

Mónica dijo...

Qué grande eres, Alexei!

Alejandra dijo...

Imagino que lo de grande, Mónica, lo dices por el volumen de mi vientre. Pero no he salido favorecida yo en esa fotografía porque lo mío no son gemelos y, en esa tripa de la foto, caben todas las huestes de Mahoma.

Te espero muchas veces por aquí. Prométeme también que me enviarás algún documento digno de ti y de ser colgado en este lugar.

O algún canto místico de los que te escuchas a diario.

Lo dejo a tu libre elección.

Anónimo dijo...

Si el martes me emocioné casi hasta el delirio mientras Liverpool y Arsenal jugaban uno de los partidos más maravillosos que recuerdo, hoy, apenas 48 horas más tarde, he llorado tras ver caer a un equipo, el Getafe, que hizo una impresionante exhibición de fútbol, poderío, casta y técnica.
De verdad, cuando Toni marcó el tercero del Bayern, se me saltaron las lágrimas. No podía ser. Era una crueldad tan dolorosa que no podía ser cierta.Pero lo era. Lo fue. No había más remedio. Otra vez el Bayern, y qué suerte tienen estos tíos; pero ¿dónde la encuentran, quién les instruye en eso? No, no hay instrucciones que valgan. Eso se tiene o no se tiene. "Maktub", estaba escrito, dirían los árabes. Todo está escrito, pero no sabemos lo que pone, por eso seguimos luchando y por eso seguimos alimentando la esperanza. Por eso cada día merece la pena levantarse de la cama y salir a saludar a la vida. No vale la pena venirse abajo. Duele mucho, es una tortura inmisericorde, pero se acabará y se cobrará la cumplida revancha.

(Fernando Anónimo P.A)

Alejandra dijo...

Mi querido Fernando Anónimo:

Me pilla usted todavía sin terminar de adecentar el blog y no he comprado pañuelitos de papel para tanto llanto.
Me duele su dolor pero reconozca usted que una almorrana es mucho más dolorosa y no vamos por ahí montando tanto escándalo.
Siga lloriqueando en el blog lo que le apetezca. Tiene usted mi hombro.