EL COLLAR DE LA PALOMA
Obrad como si no me hubierais conocido nunca, que yo también obraré como si no me hubieseis conocido ni amado.
miércoles, 30 de marzo de 2011
Un regalo
lunes, 28 de marzo de 2011
20 euros
jueves, 24 de marzo de 2011
La de los lirios
Hoy es jueves lo que no deja de ser una buena noticia porque significa, inevitablemente, la proximidad del viernes. Cosa obvia pero que me gusta decir por aquí porque así recuerdo que las semanas tienen sus días y que, incluso, hay fines de semana que llegan. Otra obviedad, claro. Pero me lo escribo para terminar de creerlo. Que no es poco.
Escucho en este jueves que la portavoz del gobierno sirio dice que va a haber cambios. Si a la de Túnez se la llamó la revolución de los jazmines, bien podríamos llamar a este la oferta de los lirios, que pensará este jovencito que alguien le cree en su país y fuera de él. Lástima del pueblo sirio y lástima de todos sus males. Tres discursos, tres y espero que caiga también. De oca en oca y tiro porque me toca. En homenaje, claro, en homenaje al pueblo sirio va esta entrada.
lunes, 21 de marzo de 2011
Reencuentro
Hoy reencontré por la red de redes a una persona cuya última imagen para mí era la de una niña de no más de once o doce años. Impresiona el reencuentro, saber que la niña ya no existe, que es una madre de familia, que se acuerda de ti con pelos y señales y que sabe de trozos de tu infancia cosas que tú misma no recuerdas. Son casi treinta y dos años de vuelta al pasado por mi parte y provoca cierto vértigo. La cabeza recuerda ahora palabras, gestos, calles, risas, paisajes. Momentos de mucha seguridad. Todo lo que tenía que pasar, pasó después. Entonces no pasaba nada. Se vivía, se reía, todo era eterno, ibas y venías porque era así y ni de lejos se pensaba en una separación porque todo duraba para siempre y era hermoso en mis recuerdos infantiles.
Vértigo y felicidad. Trozos pequeños de hace demasiados años pero que pudieron haberse perdido. Me alegra el reencuentro.
sábado, 19 de marzo de 2011
Siempre
Una mañana normal

domingo, 13 de marzo de 2011
miércoles, 9 de marzo de 2011
Cuesta abajo y a por los cuarenta

domingo, 6 de marzo de 2011
La Pantera Rosa: una aficionada a mi lado
Un cajero se me tragó la tarjeta de crédito hace una semana, supuestamente, porque estaba caducada. La realidad es que me quieren encasquetar otra por la que tengo que pagar una comisión. Tampoco me funcionaba la cartilla porque la banda magnética está desprogramada por tanto paso por arcos de metales en aeropuertos. Una rotura de una tubería en mi edificio, inunda las cocheras y me deja el coche en el taller. Consecuentemente, llevo todo el fin de semana sin agua y sin ascensor (curiosamente, sí con calefacción). El teléfono móvil me deja de funcionar en este tiempo y lo cambio por otro (infinitamente más rústico pero que me sirver para lo que quiero de un teléfono: hablar por teléfono). A un tiempo, el coche que siempre me ha sido fiel, se quedaba sin batería. Por falta de tiempo, no he logrado lavar la ropa de las últimas dos semanas (y me he pegado el lujo de gastarme 200 euracos en ropa nueva, mira por dónde). Y todo esto que os cuento, ha sucedido en las últimas cuarenta y ocho horas.
La Pantera Rosa a mi lado es una aficionada.