EL COLLAR DE LA PALOMA




Obrad como si no me hubierais conocido nunca, que yo también obraré como si no me hubieseis conocido ni amado.


sábado, 29 de agosto de 2009

¡Ay! (y cosas a compartir)


La cosa me duele y de ahí el título. Apenas me quedan unas horas de relajo pero la mente ya empieza, como diría el tango, cuesta abajo en la rodada. Al menos, este año he conseguido apagar el móvil de trabajo y mirar el correo únicamente para quitarle la basura. Que no es poco. Esta tarde iré a ver la de Coixet (a falta de Darín, buenas son tortas). Si fuera por las críticas que ya he leído, ni me movería del sillón. Pero habida cuenta que dicen que hay sexo, comida y violencias varias, vamos a ver qué pasa con la cuestión. Por lo menos, la foto adorna el blog y queda vistosa. Eso por el momento.

Para quien lo dudara, me quedé atascada con la trilogía en el tercer volumen como si fuera un mal parto. Ni modo. Me quedan doscientas páginas y no puedo con la cosa larssoniana. Ahora viene lo peor: intentar vender los tres libros a un buen precio a quien me los quiera comprar. Y es que no aprendo, no. Todo se andará.


(Y cosas a compartir)


http://www.christojeanneclaude.net/

Por compartir alguna cosa de las que he visto en directo este agosto (las que he leído o visto en pantalla están en la columna), os podría contar que visité los monasterios de Yuso y Suso, el monasterio de Cañas, Santo Domingo de la Calzada, San Millán de la Cogolla, el monasterio de Nájera (todo esto me hace más santa y he venido prendada de la sobredosis de reliquias y huesos que conservamos en esta tierra), visité Pamplona, Estella, el monasterio de Iratxe (que está dejado de la mano de todos los santos y de Dios mismo y se te parte el alma al entrar allí), Tudela, Briones, Zaragoza, el museo del vino Vivancos, Logroño y en los alrededores de Logroño, el museo Würth con una exposición de Christo y Jeanne-Claude que a mí me ha llamado especialmente la atención (eso a pesar de haberme encontrado con cositas de Miguel Ángel, Picasso y Goya en mi peregrinar) . Por si os entrara la curiosidad, os dejo aquí los enlaces. Lo de Würth, como digo, llama la atención. Y, por si no tenía bastante, me he hecho algunos tramos del Camino de Santiago en dirección contraria (a ver quién puede decir lo mismo en cinco días de ausencia).


http://www.museowurth.es/

jueves, 27 de agosto de 2009

Bella estampa riojana

Mientras fuentes bien informadas me comentan en la entrada anterior que Ricardo Darín se ha hecho carne hoy en una calle de Madrid, yo me encontraba grabando esta bellísima estampa riojana en una calle de Logroño (¡coño!), ignorante al hecho de que el hombre de mi vida se aparecía de pronto en una calle de la Capital del Reino. Tengo la mala costumbre de estar siempre en el lugar no correcto y en el momento que no procede. Pero, en este caso, no tengo perdón del Altísimo.

Espero que la vida me dé una segunda oportunidad. Eso o le meto las trompetas a los riojanos del video por el mismísimo. Ustedes entenderán el arrebato. Las imágenes están grabadas en la calle Laurel hace un rato. Bien podrían haberse grabado en la calle Lirio. Ya puestos.

Besos a todos.

Tocando a su fin

El final ya se va viendo en el horizonte. Mañana regreso a Madrid para terminar las vacaciones después de una ruta intensa en huesos, monasterios, escapularios, reliquias y vinos por La Rioja y aledaños.Para compensar, el año que viene me haré una ruta de burdeles o así. Por mucho garito que visitara, no llegaría nunca a contrarrestar el estado beato que este viaje me ha proporcionado. Mucho pecado tendría que cometer para ponernos a bien con el demonio. Se intentará, no obstante porque tengo ganado el Cielo para los próximos mil quinientos años. O así.
Nos vemos pronto.

sábado, 22 de agosto de 2009

Microlax

Acabo de ver el anuncio éste de las manadas de turistas que van y vienen en un viaje organizado (sin tiempo para defecar, a lo que parece). Lo más tierno es cuando la chica llega a la habitación del hotel y se saca la cosa microlaxiense que va como un guante.
Caigo en la cuenta que es la primera vez en mi vida que voy a viajar con un viaje organizado (no cuentan las excursiones egeberianas ni el bachillerato). No sé cómo me voy a sentir, acostumbrada como estoy a viajar tanto, tan en soledad, tan lejos, tan sin nadie, tan conmigo. Mañana viajo sin manejar yo el vehículo, sin controlar yo los horarios, sin decidir por lo que se ve cuando voy a ir al cuarto de baño y sin nada de lo que habitualmente tengo que hacer. La ventaja es que tengo que pensar poco. La desventaja es que me da la sensación de que todo el mundo vuelve con estreñimiento de un viaje organizado.
A mis 37, es la primera vez que esto me sucede. Me lo voy a tomar como la aventura del siglo. Como lo que es, en realidad. Aunque advierto a mis lectores que me llevo el permiso de conducir por si me agobio a tal extremo que decido alquilar un coche y darme a la fuga.
Nos vemos a la vuelta.

(Destrozado)

Mientras escribía la entrada anterior, alguien se dedica a destrozar uno de mis tangos preferidos entre las mesas de la terraza del bar que queda justo debajo de mi balcón. Por menos, por mucho menos, alguien cometería una tropelía. Me voy a limitar a dejar constancia de este atentado contra la humanidad (el hideputa ya lleva mezclados tres tangos y no logra dar con el final). Que el Altísimo se apiade de su alma y de mis oídos.

Me voy

Os saludo a todos desde la página 187 del tercer volumen de la trilogía del Larsson donde estoy viviendo desde hace unos días. Sigo pensando que este enganche mío es inexplicable pero aquí estoy parada. El caso es que renuncio unos minutos a seguir la trama porque recuerdo que estais ahí, al otro lado de la pantalla y quería hacer público que no creo yo que la muerte de Stieg Larsson haya podido ser una muerte natural. Supongo que llego a esta conclusión y que otros ya lo pensaron pero lo más fascinante del caso es que no estoy enganchada a su trilogía sino al tipo que la escribió.
Lo más fascinante del caso es conocer que la que fuera su pareja durante 32 años no ha recibido un euro por la publicación por no estar casada con él (y no lo estaba por cuestiones de seguridad). Lo más fascinante es que el padre y el hermano se han embolsado la cosa y la pobre señora no ha visto un euro (o una corona, digo yo). Lo más fascinante de todo esto es que después de tanto ir y venir con las suecas en este país, viene una a descubrir lo fascinante que es ser sueca, compartir tu vida tres décadas con un tipo, no casarte con él por aquello de tenerle aprecio a tu pescuezo y encima dar tu nombre y apellido cuando el caso lo requiere por aquello de tenerle aprecio también al pescuezo del tipo en cuestión.
Fascinada por todo ello, sigo en la tarea. Mañana salgo de viaje. No diré que a Suecia porque no es verdad ni de lejos. No salgo del territorio nacional ni falta que me hace.

jueves, 20 de agosto de 2009

Millennium y el café

Inexplicablemente ya estoy enganchada a la segunda parte de Millenniun y tengo la tercera en reserva. Digo inexplicablemente porque hay cosas que ya me llevan fastidiando desde el final de la primera parte pero me tiene la cosa enganchada como si de cocaína se tratara; tal vez, sean las ganas de confirmar del todo las cosas que me fastidian.
También es cierto que nunca había leído una trilogía donde se bebiera tantísimo café. Cafeteras y cafeteras desde que empezó la cosa. Lo peor es que cada vez que se preparan un café a mí me entra el impulso de hacer lo propio. No digamos cada vez que encienden un cigarrillo. Por esta parte, la parte cafeínomana de mi personalidad, le disculpo a Millennium casi todo lo que me pueda estar inquietando.Ahora bien: lo que no perdono bajo ningún concepto es el catálogo de Ikea. Que diera la sensación de que el Larsson fundó Ikea o tenía acciones allí.
Sea como fuere, el enganche es real. No lo vamos a negar. Para la sesión de lectura de hoy, ya me estoy poniendo una cafetera (la de seis servicios, por si acaso).

martes, 18 de agosto de 2009

Soñar con hormigas

Recuerdo pocos sueños pero anoche soñé con ejércitos de hormigas negras llenando el cuarto de baño y el pasillo más cercano a mi habitación. Como casi nunca recuerdo los sueños que me ocurren, no me ha dado nunca por lo del significado de los mismos y el psicoanálisis. Esta noche me he hecho una intensa búsqueda por Google (esto siempre agota) y he encontrado cosas tan dispares como que voy a tener molestias constantes (no me aclara dónde), que también eso me quiere decir que me tengo que organizar mejor el trabajo (a otro con esta cantinela) y alguna más desagradable.
De pronto, me encuentro con que voy a tener buenas perspectivas dentro de mi actividad profesional y que será importante colaborar con otros para realizar mis deseos (me temía yo que tanta hormiga no podía terminar si no es en el trabajo en equipo, para varíar la copla). A pesar de la perspectiva de colaborar con otros para realizar mis deseos (que digo yo que mis deseos son míos y lista estoy si espero que otros me colaboren en ellos), me quedo con esta interpretación. Curioso esto del significado de los sueños. La próxima entrega para cuando recuerde otro sueño y sólo espero que eso suceda dentro de otros cuarenta años. O así.

sábado, 15 de agosto de 2009

Meridiano

Pues estamos a la mitad de lo que llevaba once meses esperando. He de decir que esto pasa con una velocidad excesiva. Al menos, este año. Queda otra mitad que espero sea tan saludable y provechosa como la primera y que, presiento que no, parezca más lenta.
De tanto relajo, no he tenido ni ganas de pasarme en exceso por aquí. Pero sigo respirando (que conste).

sábado, 1 de agosto de 2009

Todo llega (y todo pasa)

El satélite Deimos1 entra en órbita o así y yo estoy de vacaciones por si alguno de mis conocidos o lectores desconocidos desconociera el dato. Estoy de vacaciones formalmente, con todas sus consecuencias, con cara de haber dormido más de doce horas, con la sensación de que me lo merezco todo (sí, todo, ¿qué pasa?), con la sensación del deber cumplido y de los placeres por cumplir.
En esta tarde primera, hago todos los planes posibles e inviables de todo lo que querría hacer con mi relajo. Sé que nada se cumplirá por mi propia pereza pero el placer de pensar cosas que puedo hacer ya es suficiente placer. Me da igual que no se cumplan. Pero tengo el tiempo para hacerlas.
Intentaré no hacer sangre en estos días. No hacer daño a nadie. No herir las sensibilidades de quienes se levantan a trabajar. No creo que lo logre porque tengo desatada la maldad en estado puro, los ánimos de vengaza y puedo llevarlo hasta sus últimas consecuencias.
No obstante, os quiero.

miércoles, 29 de julio de 2009

En menos de 24 horas

Creo que fue Simone de Beauvoir quien dijo aquello de que las mujeres buscan hombres que aún no existen así como los hombres buscan mujeres que ya no existen.
Cuando escucho que, en menos de 24 horas, y en este país, dos hombres han asesinado a sus mujeres y se han suicidado (sumadas estas dos a la lista que ya llevamos en 2009, la cifra es escalofriante) creo que los tiros van por ahí.
Por ahí van los tiros, creo, porque a nosotras se nos ha contado una película que nadie se la cree y a ellos les han contado la historia de siempre, que resulta más cómodo para sobrevivir como un campeón. El caso es que comprando la película que nos han contado resulta que para ser alguien tienes que haber hecho tres carreras universitarias, un máster cinco idiomas, haber residido en Bruselas (por lo menos) un tiempo; además de eso, tienes que medir lo que tienes que medir y no más, hacer ejercicio diario, ser simpática, llevar las mechas que lleva Penélope Cruz (y a ser posible sus tetas y su culo) y haberte casado y parido. Todo esto, a ser posible también, antes de los treinta años. Para todo esto además, te has de apañar con un sueldo de mil euros con el que, no lo olvidemos, también tienes que pagarte la hipoteca. A medias, viene mejor. Pero eso supone también el reparto de las tareas domésticas (ya que compartes cama, qué menos que hacerla juntos). Todo esto contando con que has de haber parido a ser posible antes de los 40 y si es posible, no abusar mucho del sistema escolar (no vaya a ser que los maestricos se molesten si pierden un mes de vacaciones), pagando tu guardería religiosamente o explotando a las abuelas (que estas no deben de ser mujeres liberadas, imagino) y abuelos (en mucha menor medida).
La que intenta todo esto termina con su correspondiente paranoia. Entonces tampoco está bien porque los ansiolíticos con caros y tampoco se llega ahí con los supramentados mil euros. En resumen que cuando te quieres dar cuenta del engaño y decides largarte con un caribeño al Caribe, te topas con lo de siempre. Y lo de siempre lo rellenan ustedes que se lo saben igual que yo.
Con la esperanza de que sean las últimas (con el temor de que sé que no será así), que descansen en paz ya que en vida no las dejaron vivir en ella.

martes, 28 de julio de 2009

Ocurrió de verdad

Siempre que me relajo y me voy relajando conforme se va acercando el viernes próximo, se me vienen las cosas que me gustan a la cabeza. Los versos, estos, de Salinas siempre me salen cuando estoy como hoy estoy. Con el privilegio de poner la mente en blanco en rato y no acordarme de mucho más. Más que de lo que me gusta. Os lo pongo por aquí para que os sirva como a mí.
Ha sido, ocurrió, es verdad.
Fue en un día, fue una fecha
que le marca tiempo al tiempo.
Fue en un lugar que yo veo.
Sus pies pisaban el suelo
este que todos pisamos.
Su traje se parecía a esos otros
que llevan otras mujeres.
Su relój destejía calendarios,
sin olvidarse una hora:
como cuentan los demás.
Y aquello que ella me dijo
fue en un idioma del mundo,
con gramática e historia.
Tan de verdad, que parecía mentira.
No.
Tengo que vivirlo dentro,
me lo tengo que soñar.
Quitar el color, el número,
al aliento todo fuego,
con que me quemó al decírmelo.
Convertir todo en acaso,
en azar puro, soñándolo.
Y así, cuando se desdiga
de lo que entonces me dijo,
no me morderá el dolor
de haber perdido una dicha
que yo tuve entre mis brazos,
igual que se tiene un cuerpo.
Creeré que fue soñado.
Que aquello, tan de verdad,
no tuvo cuerpo, ni nombre.
Que pierdo una sombra, un sueño más.

lunes, 27 de julio de 2009

Cuenta atrás

Señoras y señores: comienza la cuenta atrás para irme de vacaciones. Me ha costado la misma vida volver después del fin de semana porque el cuerpo ya está de vacaciones. Pero he vuelto en contra de lo que manda la sensatez, he vuelto para rematar esta semana última de julio. Cinco días y comienza la cuenta atrás.
El próximo viernes os miraré un poco por encima del hombro, no podré evitarlo, sobre todo a quienes les toca trabajar ya. Puede parecer una crueldad pero es lo único que me pide el cuerpo: venganza.

jueves, 23 de julio de 2009

El café de la mañana

Me gusta recordarle a todas horas. Me refiero a mi padre, claro. Ayer me contaba mi progenitora que se había encontrado de casualidad con uno de sus antiguos compañeros de trabajo, ya jubilado. Habían conservado el hábito del café de la mañana entre los antiguos compañeros de café. Le cuentan que repiten cosas de las que él decía en esos cafés, chascarrillos, chistecillos, algún repaso a algún político del momento. Repiten, al cabo, trozos de su vida y de su ser. Eso me gusta. De alguna manera, está en el café de cada día y en cada uno de esos hombres que compartieron café con él tantas mañanas.
Me gusta recordarle así, en ese café de las mañanas, donde se le podía ir la vida misma y la voz arreglando el mundo. Creo que a mí me gusta arreglar el mundo en un café porque es algo que va en la genética que le heredé. Me gusta recordarle ahí, cuando aún trabajaba, cuando tenía que decidir cosas, cuando se cansaba de decidirlas. Me gusta porque recordarle viviendo su última juventud.
Me gusta saber que está en el café de las mañanas. En nuestros aperitivos. En los viajes que nos queden por hacer. En lo que dejó de bueno a mi familia. En los recuerdos que pueda haber dejado en sus hijos y los recuerdos que hagamos llegar a sus nietos. Es lo único que me consuela y lo que más me gusta. Que se le recuerde a todas horas y que alguien me diga que le recuerda y le repite las frases que él dijo.
No me gusta el silencio, no me gusta que no se recuerde a quien no está. No me gusta cómo quieren hacerte creer que es mejor pasar las páginas, olvidar rápido, pasar de puntillas por la muerte y lo que la rodea. No me gusta lo poco que esta sociedad nuestra recuerda a sus muertos. No me gusta. No me gusta parecer culpable de querer recordarle a todas horas porque recordarle a todas horas, ni me duele, ni me pesa, ni me entristece. Recordarle a todas horas es el único homenaje que ya puedo hacerle. Y no me gusta que me digan que es mejor no regodearse en el recuerdo.

Damasco, Alepo, Ammán...y otras menos vividas, pero igualmente paseadas

Hace mucho tiempo que no dedico ni un minuto a las ciudades vividas. Hoy ha llegado el momento. Me quedé en mi año 94-95, ese año incierto y tontorrón en que una acabó la carrera, no llegaba aún a la categoría de becaria en condiciones y por empezar, empezó un doctorado, un curso de inglés, uno de francés, uno de italiano y no lo empecé de checo porque ya me hubiera sentido mal. Un año incierto y raro. Clases de doctorado, sin saber muy bien en qué quería una doctorarse. Pero al final de aquel año raro, llegaron dos becas: una para Estados Unidos y otra para Siria (en el camino, habíamos desechado la idea una beca para Irán que puestos a imaginar, casi me da por mejorar mi persa). El caso es que en esa intensa búsqueda sin saber muy bien qué hacer, cuando quise darme cuenta, estaba sacando un visado para la República Árabe Siria que, en realidad, fue la tercera opción que yo había solicitado.

Llegué a Damasco un 9 de octubre de 1995. Volvería definitivamente a España un 20 de septiembre de 2000. Recuerdo la primera noche de la llegada como si la viviera en este momento. En solitario, me espera un conocido de una conocida. Lo de siempre. Un compatriota desconocido que se presta voluntariamente a hacer la recogida en un aeropuerto que, de entrada, no se olvida. Tres días de acogida amable y temporal, búsqueda de una habitación y nueva vida. Pasé por el barrio de Bab Touma un tiempo, por el barrio de Rukn Al-Din otro tiempecito, por el barrio de Al-Mezze, otro tiempecito, dos años en Alepo, vuelta a Damasco y regreso a España.

En realidad, son dos ciudades vividas y un país pateado de arriba a abajo. Damasco, Alepo, Damasco. En mitad de todo aquello, visitas al Cairo, visitas a Beirut, una estancia de unos meses en Ammán y algún que otro devaneo con la madre patria. Mentiría si dijera que no echo de menos Siria. Mentiría si dijera que querría volver a vivir de nuevo el exilio. Tanto lo eché de menos como me alegré de la vuelta definitiva.

Pero, para quienes no lo conoceis, hay que ir. Hay que ir a Damasco, a Palmira, a Hama, a Homs, a Alepo, a Beirut, a Petra, a Jerash, a Jerusalén, a Belén, a Trípoli, a Maloula, a Baalbeck, a Biblos, a Seidnaya. Hay que ir. Hay que pasar por allí, al menos, una vez en la vida.

Contad conmigo para una próxima vuelta.

miércoles, 22 de julio de 2009

Lento como una pena

Julio está pasando lento como una pena. Otros julios se me hicieron menos pesados pero he llegado a este especialmente cansada. No importa porque agosto me servirá para regular los disparates de estos últimos meses. Disparates de todo tipo en cuanto al sueño, a los viajes, a las idas, las venidas, la comida, la no comida. Agosto me servirá para eso y para más. Para poder, durante treinta días, pensar sólo en lo que de verdad quiero pensar. No narcotizarme con lo que me viene impuesto para que yo lo piense. Esta noche ya sonaron nombres posibles: Javea, Coruña, Santander, Oviedo. Da igual. Da igual donde vaya a ser pero será con calma.
Eso ya me hace disfrutar.

martes, 21 de julio de 2009

Por entretenerme

Por entretenerme, me estoy imaginando esta noche a mí misma y ya de vacaciones. No puedo escribir aquí las cosas que se me ocurren. Mucho me temo que las vacaciones me van a quedar pequeñas. Debería no entretenerme tanto por las noches.

lunes, 20 de julio de 2009

20 de julio

A pesar del tiempo pasado (y cualquiera tiempo pasado no fue mejor), recuerdo que quien fuera mi marido habrá cumplido hoy cuarenta y dos años. Hace la friolera de seis que no sé nada de su existencia pero las fechas a mí se me graban a fuego para la eternidad. Recuerdo fechas muy absurdas y esta la recuerdo cada año por absurdo que parezca. Así que le dejé en los treinta y seis y no sé cómo habrá sido su entrada en la cuarentena ni me provoca la menor curiosidad pero aún así mi memoria me trae estas fechas.
Como me traen las edades y fechas de gentes que ya no están porque desaparecieron de mi vida o desaparecieron de la suya y por ende, de la mía también. Recuerdo siempre especialmente a aquellos que quedaron en una edad demasiado joven que yo ya he superado o a la que estoy próxima. Se quedaron parados ahí y la última imagen es la de alguien demasiado joven para desaparecer. Veintiseis años, cuarenta años...y me entra el vértigo de pensarlo.

domingo, 19 de julio de 2009

Estadística

Anoche estuve en una cena maravillosa de jóvenes amigas. Maravillosa porque cené maravillosamente con buena compañía y con un excelente champán que me puso un cuerpo de jota que me dió señales de alarma a las tantas de la madrugada. Pero que me quiten lo bailado.
En esa cena de jóvenes amigas, siete conmigo para ser más exactos, juntábamos la friolera de cinco divorcios (una de ellas reincidente), dos solterías y un único matrimonio aparentemente feliz. Todo esto sólo entre siete. Ninguna llegamos a los cuarenta. Inevitablemente cabe pensar que algo ha cambiado en este país. Algo tan gordo como que no podemos vivir con nuestros hombres ni nuestros hombres con nosotras. Inevitablemente, cabe pensar si los cinco divorciados estarían en cenas paralelas con estadísticas igualmente escalofriantes, como es de suponer.

viernes, 17 de julio de 2009

Mucho asco

Resulta que una servidora se quiere levantar cada día con serenidad y resulta que cometo siempre el mismo error: ponerme las noticias de las siete, mientras me hago el café, me ducho y me preparo para salir. Resulta que cada día me cuesta más.

Me cuesta porque escucho que cinco menores de edad y uno de 22 han violado a una criatura de 13 años, a plena luz del día y en la piscina municipal de su pueblo. Escucho eso y escucho que eso sucede porque uno de los menores, antiguo noviete suyo, la había grabado previamente manteniendo relaciones con él, la chantajea y la obliga a mantener relaciones con los demás. Se me hiela la sangre ahí. A continuación escucho que una testigo de la violación tarda cinco horas en ir al cuartelillo a denunciar. O sea, que se entiende que pasaba por allí, vió lo que estaba pasando, se fue para su casa, se lo pensó, probablemente comería algo en esas cinco horas y después, se le removería la conciencia y terminaría por dar cuenta de lo visto. Se me petrifica el alma. Sigo escuchando y resulta que uno de los menores, de 13 años, está en su casa al igual que otro que es discapacitado (a éstos les sale gratis violar por aquello de la discapacidad, a lo que se ve); otros están en una casita de muñecas para menores que se portan mal y no llegan a los dieciocho y sólo el mayor, está en prisión (poco tiempo, imaginamos, hasta que le saquen una discapacidad, un eximente por consumo de droga o hasta que diga que no sabía lo que se hacía). Se me paraliza el pulso.

Con la sangre helada, el alma petrificada, el pulso paralizado, se me hace difícil pensar cómo explicarle a una niña de 13 años que, en este país, sale gratis ser grabada y chantajeada mientras mantenía relaciones con su noviete voluntariamente y que sale gratis cada una de las violaciones que tuvo que sufrir a la vista de los vecinos (al menos de alguna vecina), en la piscina de su pueblo y a plena luz del día, cuando lo que tenía por delante era un verano pacífico después de su curso escolar.Aún se me hace más difícil explicar a esos padres que esto es así. Que habrán de cruzarse con los violadores de su hija y respetarles la minoría de edad y la discapacidad y eso por el resto de su vida.

Todo esto, me da mucho asco, en serio. Tanto que no me llega el cuajo ni para escribir lo que realmente estoy pensando.