EL COLLAR DE LA PALOMA




Obrad como si no me hubierais conocido nunca, que yo también obraré como si no me hubieseis conocido ni amado.


miércoles, 14 de abril de 2010

Felicidades, Manuel

Cuatro años cumple hoy mi sobrinazo y acaba de hacer hace unos días sus primeras declaraciones a la prensa donde cuenta muy sueltecito sus preferencias y gustos en cuanto a los dibujitos animados que le gustan. Gana por goleada el dichoso cochecito, el Rayo Mcqueen (que igual no se escribe así pero ahora ya no me paro a buscarlo).

Este pedazo de niño que comparte nombre y apellido con su padre y con su bisabuelo cumple hoy cuatro años. A mí me pilla, como de costumbre, cuatro años más vieja que cuando nació. Como de costumbre, treinta y cuatro años más vieja que él. Ni pensar quiero cómo me pillará el día que decida reproducirse.

Pero esto es así. Cumple cuatro añazos y cada día le veo más joven. Se conserva bien, el condenado.

jueves, 8 de abril de 2010

Momentos sagrados

Estoy empezando a instituir una institución en mi propia casa (y esto no es el IKEA, señores) que se va a dedicar al respeto de los momentos sagrados que son, a saber: comer y cagar (con perdón). Eso significa que, a partir de ahora, cuando una servidora se siente a comer, cenar o decida desplazarse al cuarto de baño con alguna mala intención, hará oídos sordos a los reclamos de Internet (ahora me he apuntado a Facebook, que ya es lo último en disparate virtual y tensión emocional) y a los reclamos telefónicos. Si veis que no contesto a nada, ya sabeis dónde me puedo andar. Lamento la cosa escatológica de la entrada pero es que llevo una tarde que, por hache o por be, ni ceno, ni defeco, ni como, ni dejo comer.
A partir de ahora, declaro un espacio de momentos sagrados donde únicamente entraré yo y mi mismidad intrínseca.
He dicho.

sábado, 3 de abril de 2010

El caralibro

Casi terminando la Semana Santa, se apunta una a la modernez ésta del caralibro (en palabras del buen amigo que así lo llama) o más conocido por Facebook. No es que la cosa me esté apasionando especialmente pero tiene un puntito gracioso. Por ahora, no más. Sí me llama la atención que las señoras (no todas, pero sí muchas) ponen cosas como: casada con Pepito, relación sentimental con fulanito. Y te vas a los fulanitos y ellos están callados como perros. A los mismos fulanitos que están casados con las fulanitas de antes porque si no, a ver de qué.
Por el momento, no le pillo mucho gusto al tema. Se ve que soy más del correo electrónico y del blog. El caralibro parece cosa muy exhibicionista y da la sensación de que hay que estar siempre bien peinado no vaya a ser que pase por ahí algún intelectual y nos pille con estos pelos.
Veremos lo que dura el invento pero no le auguro (en mi caso) un gran futuro. Lo que más me fascina es la de dólares que se ha levantado su inventor con la cosa del caralibro. No hay nada como acertar en esta vida con alguna tontuna que se te ocurra y ya tienes la mitad del camino hecho.
Eso sí, gracias al caralibro, puedo jactarme una vez más de no haber visto ni un santo ni una procesión. Que me dan mucho susto. Y mi nuevo hogar, está listo para ser habitado en cuanto me traigan los muebles, señores y señoras.
Lo peor de la tarde es la sensación de llegar al final de ese descanso que sabe tan a poco siempre. Y no se ve en el horizonte nada que se parezca a un puente, a un fin de semana más largo de lo normal, ni por asomo. Lo lejos que queda agosto. Y lo pronto que está anocheciendo hoy.

miércoles, 31 de marzo de 2010

A frigideira

Estaba intentando seguir el paso de David Grossman y La vida entera en estos días cuando, por absurdo que parezca, se me cruzó en mi vida un montón de libros de instrucciones de un frigorífico, una vitrocerámica, un grifo, una campana extractora de humos y un fregadero. El primer paso ha sido, separar los que vienen en otros idiomas y buscar en esa montaña de papeles los escritos en español. Que bastante tiene una con lo suyo a diario como para ponerse a leer esto en lenguas vernáculas, propias, fractas y muertas. Pero, oh, maravilla de las maravillas, desbrozar el terreno, me llevó un rato. Por ahora, ya me sé las propiedas del grifo y también las del frigorífico (recomiendan no chupar los hielos directamente del frigorífico que es cosa harto curiosa porque me da por pensar que si lo recomiendan para que nadie se haga quemaduras es porque más de uno y más de dos habrán pasado la lengua directamente por el cajón del congelador...cosas veredes). Lo peor es llegar a la vitrocerámica cuándo te explican cómo proceder porque ahí así, me he entretenido con el portugués: Coloque a frigideira em cima da placa, seleccione a zona de cozinhar, toque no símbolo, seleccione a potencia de fritura desejada, depois de ouvir o sinal, deite gordura na frigideira e comece a fritar. Que dicho así, sin música, no suena a nada. Pero con su poquito de fado, lo mismo me da a mí que me hablen de amor que de cómo poner una sartén en una vitrocerámica.

Ya dije al comenzar el blog que me obsesiona aprender portugués. No lo hago por falta de tiempo. Pero una lengua que me suena igual de bien cuando me hablan de sartenes que de la subida del precio del trigo, tiene que provocar cierto placer.

Cuando termine con el resto de los electrodomésticos, volveré a David Grossman. Al principio, me sentí culpable. Pero desde que he descubierto dónde puedo poner los huevos, soy muy otra. Así que, que me perdone el señor Grossman y todo su poder e intensidad (en palabras de Paul Auster) pero tendrá que entender que jamás la lectura de un libro me había pillado terminando de instalar mi nueva cocina.

domingo, 28 de marzo de 2010

En destino

Y ya en Andalucía. Me ha dado tiempo a leer Bilbao-New York-Bilbao, La trastienda de la diplomacia, La vida entera y un par de periódicos. Bendito viaje, cuánto juego ha dado.
Y ahora, a descansar.

sábado, 27 de marzo de 2010

Doce horas

En este momento de la tarde, llevo exactamente doce horas de viaje. Salí del hotel cairota, camino del aeropuerto a las seis de la mañana y ahora mismo, después de unos cuantos kilómetros, estoy en la estación de Chamartín esperando un tren que me llevará a la tierra de mis antepasados. Cuando llegue a destino, serán catorce horas de viaje, varias comidas nefastas, algunos cafés desvaídos, mucho ir y venir de pasillos, miles de caras que no conozco, gentes que no volveré a ver, alguna llamada con malas noticias en los tramos con cobertura, algún cigarro oportuno en los rincones autorizados y, sobre todo, muchas ganas de terminar este viaje y llegar a casa.
Mientras tanto, miro correo y teléfono. No hay mensajes ni correos. Es sábado. Estais todos disfrutando del buen día y sanamente no conectados a ningún aparato. Al parecer, soy la única que aparece por aquí a estas horas de la tarde.
Regional Exprés, con destino, León. Este no es el mío. Estacionado en vía 14. Va a efectuar su salida.
A mí, aún me queda un rato. En unas horas, daremos todo el cansancio por olvidado y por bueno.

viernes, 26 de marzo de 2010

Oficialmente

A pesar de estar en tierra extraña y aún en tiempo de trabajo, terminadas estas noches mis labores y con la única tarea pendiente de coger mañana un avión de regreso, me voy a declarar oficialmente de vacaciones. Y eso hasta el día cinco de abril.
Me queda un único trago por pasar. Un madrugón histórico mañana a las seis de la mañana para coger el avión a Madrid. Puede que se convierta en una de esas noches en que me termino tres libros, hago aerobic en la habitación y escribo cartas de amor a amantes que aún no conozco. Es muy mala la soledad, tanta, y de madrugada. Y las pocas ganas de perderme en la vorágine cairota que tengo a estas horas. Me dejo un rato de encierro, de pensamiento, de sosiego y de lectura. Justo en una de las ciudades más tremendas del universo entero. O por eso mismo.

martes, 23 de marzo de 2010

Samsonite naranja y otros recuerdos

Mañana vuelo al Cairo. Si mal no recuerdo, hace doce años que no he pisado Egipto. Mañana toca y toca darle cierta envidia a las antiguas y antiguos cairotas que conozco y que me leen de vez en cuando. La cosa no da para mucho, regresaré el sábado.
Hice en su momento dos o tres viajes al Cairo, viajando desde Damasco. Pero el que más risa me provoca cuando lo recuerdo es uno que hice llegando en un vuelo nocturno. Tomé un taxi en el aeropuerto, metí mi maletón viajero (mi Samsonite naranja que me acompaña desde hace quince años, nada menos) y pusimos rumbo a la calle Faisal, atravesando todo el Cairo de noche. Al poco de salir, el maletero se abrió, mi magnífica Samsonite naranja salió volando, la vi caer en el asfalto de la autovía, pegué un par de grititos como procedía al caso, el taxista hizo un giro en seco y yendo en dirección contraria durante casi dos kilómetros, recogimos la maleta que gracias a su potente estructura, había sobrevivido al impacto contra el asfalto. Me quedé petrificada pero recuperé lo que era mío. Momentos después, suspirando como un campeón, el taxista me dijo aquello de: Gracias a Dios...al demonio mismo, pensé yo.
El único progreso es que mañana viene a buscarme un señor muy educado que estoy segura, no es ni siquiera pariente lejano de aquel otro. Es lo único bueno de aterrizar en una ciudad de millones de habitantes. Repetir el mismo taxista sería otro argumento más para seguir siendo atea.
Nos vemos a la vuelta.

martes, 16 de marzo de 2010

Hágase la luz

Pues mi nuevo hogar, ya tiene luz. No quiero resultar al final del todo la amiga plasta que se centra en la cosa inmobiliaria pero esta entrada es un homenaje al equipo que me apoya en la tarea: mi hermano, que ha salido al rescate del señor que pone las luces, Almudena (que está al quite para empadronarme debida y adecuadamente), mi señora madre que anda detrás de las aguas, los sillones, y los gases, la de la cocina (que está diligente y presta a colocarlo todo el próximo jueves) y así todo.
Así que, hágase la luz, pero reconozco que casi todo lo que vaya a suceder será el resultado de un trabajo en equipo, pulcro, eficiente y laborioso.
Como para no darle las gracias a todos.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Agridulce

Hoy firmé ante notario como ya venía anunciando abajo. No es que de por sí sea una actividad emocionante o no necesariamente. Pero hoy es de esos en que sí me faltó la presencia de mi padre. Como siempre desde que no está pero especialmente desde que me desperté. Como un autómata, fui pensando en qué hubiera dicho y hecho en tal día como hoy. Así que me fui a su habitación, me inspiré con la ausencia suya que allí queda, cogí la pluma que yo sé que me hubiera dejado para un firma de algo más que un acuse de recibo, salí con la energía puesta pensando que de algún modo venía conmigo y cuando llegué a la sala donde tenía que dar el do de pecho, me hundí en la miseria y me puse a llorar como una capulla. Y allí estaba yo, en mitad de un sarao donde la gente sonreía, había enhorabuenas, risas, ilusiones. Con mi pluma y mi cara de gilipollas. Pero firmé y ya soy propietaria.Como de un tiempo a esta parte, lo agridulce de todo lo que se hace. La alegría y la nostalgia de una tacada. La risa y el llanto en cuestión de segundos.
Si hay algo que me gusta de mi nuevo hogar es que, de algún modo, él participó de la decisión, del primer empuje, de los cimientos que sujetan ese piso y de la ilusión que me hacía en aquel momento. Estará ahí seguro aunque nunca vaya a estar.
Y, mañana, para arrancarme toda posibilidad de descanso y nostalgia, de nuevo a Barcelona. Para que no quede mucho tiempo de pensar.

domingo, 7 de marzo de 2010

El mar, la mar, el mar...

Mañana regreso de Barcelona después de tres días intensos en la Ciudad Condal (tú eres, pero a mí no me quieres) para volver a regresar el día diez. Una cosa muy organizada y muy bien traída por mí misma que me hace ir a una ciudad, permanecer tres días en ella, regresar de ella, ausentarme dos días y volver otra vez a ella. Ni pies ni cabeza pero las cosas son así.
Por hablar de descubrimientos, hablaré de una calle llena de sirios y libaneses (restaurantes) donde apagué algunas nostalgias, de un castizo restaurante de por aquí (donde me puse las pilas y las botas), de un concierto, de un palacio, de un metro que no conocía, de unas ramblas que sí conocía y de un taxi cochambroso que me ha traído al hotel y que bien podía recordar a los taxis de Alejandría. Por decir algo.
Nunca me hago a Barcelona. Soy de secano, de tierra adentro. El mar me emociona de lejos y en las poesías. No me mueve a nada. No me inspira ni frío ni calor. Echo de menos la meseta dura y pura. Y, sin embargo, me paso media vida hablando del mar. Del Mediterráneo, sin ir más lejos. Ironías del destino.
¿Por qué me trajiste, padre, a la ciudad?

lunes, 1 de marzo de 2010

Seguimos con la decoración
















Y pasado el capítulo cocina, pasamos al capítulo salón. Y esta idea me ronda por la cabeza desde hace tiempo. Dejo rastro aquí de ello. Otra cosa distinta será que este sea el definitivo. Se admiten votaciones aunque no sean vinculantes.

viernes, 26 de febrero de 2010

9 de marzo de 2010

Guardad, hermanos, esta fecha en vuestra retina. Es la fecha en que oficialmente me convertiré en dueña y señora de mi nueva vivienda.
Que digo que ahora ya me podeis ir enviando regalos para la casa. De tema de cocina, me falta la lavadora y la Thermomix, que me viene bien. De cuartos de baños, todo lo que querais. Para el salón, me viene bien todo (falta la tele, el dvd, el mueble de la tele, las cortinas, los sillones, las sillas, o sea, todo..).
Se admiten regalos a partir de hoy y ya os voy diciendo en privado dónde teneis que envíarlos.
Estoy por colgar la lista de soltera en el Corte Inglés. Ya os aviso, ya.

Obscenidad

Andaba pensando que tenía ganas de que acabara febrero. Pero luego he hecho recuento de marzo y a lo mejor esto se podría frenar un poco y añadirle siete u ocho días inesperados a febrero, sin que nadie se dé en cuenta.Me debato entre la duda y la duda. Ya no sé si quiero que acabe febrero o que no empiece marzo hasta que yo no lo diga.
Hay noches duras como esta. Además, acabo de verme un programa de gente muy pija en la Sexta que tiene casas inimaginables que son un insulto a la inteligencia y, sobre todo, un insulto al salario mínimo, a las pensiones, a las tasas de paro y a la humanidad en su conjunto. Francamente, me ha resultado tan obsceno verlos dentro de sus casas hablando de sus baños, sus duchas, sus piscinas, sus cuadros y su todo como cuando me enseñan una chabola con sus habitantes dentro. De obscenidad en obscenidad. Y una en medio.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Nunca creció

El 25 de febrero de 2010 le hubiera correspondido a un primo hermano mío cumplir 42 años. De no ser porque falleció un 24 de diciembre de 1995 con tan solo 26 años. Cuando eso sucede, yo apenas tenía cumplidos los 23. De cómo conocí a mi primo, habría mucho que decir. Como que realmente no nos conocimos hasta que yo cumplí los 18 y el tenía los 22. Apenas tres años de conocimiento, un tiempo de distancia y luego el silencio definitivo.
Las cosas son raras, a veces. Tanto que la vida te pone por delante conocer a alguien de tu sangre cumplida la mayoría de edad, compartir a diario un tiempo de tu vida y dejarte el resto de tu vida sin una imagen adulta de esa persona a quien conociste.Es de esas historias en mi vida que parece un sueño. Pero fue verdad. Existió porque lo sé, porque lo saben quienes le perdieron, porque muchas noches las compartimos charlando.
Lo más fascinante de todo es que le he superado en edad ya casi doce años. Llegará un momento en que podré verlo casi como un hijo porque nunca creció con todos los demás.Es una sensación muy extraña. Se fue de mi vida casi como vino. Pero sé que muchas noches las pasamos charlando de lo que íbamos a ser de mayores.
No llegó.

domingo, 21 de febrero de 2010

11 seguidores - 1 seguidor = diez seguidores

Hoy, día 21 de febrero de 2010, puedo presumir de tener diez seguidores porque aunque aparecen once, yo también me sigo a mí misma y se me hace muy feo presumir de once delante de ustedes.
Francamente, ni siquiera me explico cómo hay diez. Últimamente estoy seca de ganas de ponerme a escribir por aquí, por allí, de ponerme al teléfono, de quitarme del teléfono. En fin, que esos diez que me siguen, vendrían a valer cada uno de ellos por diez porque hay que echarle valor para seguir los avatares últimos de Malaventuras que está, no diré que tristón, porque no es para tanto, pero sí sosito.
Así que a 21 de febrero de 2010, anuncio formalmente que cada uno de mis seguidores vale por diez, un potosí, una millonada.
También en este día puedo anunciar que los plastas de mis vecinos han decidido mudarse. En días como hoy, creo en Dios. Cómo estaré de contenta que incluso les he ofrecido mi ayuda para sacar los muebles cuanto antes. Me la han rechazado mirándome con desconfianza. No me extraña. Son plastas pero no tontos.

martes, 16 de febrero de 2010

Las monjitas pajilleras

No hace mucho una compañera me recomendaba la lectura de un artículo que encontró por google sobre el Cuerpo de Pajilleras del Hospicio de San Juan de Dios, en Málaga.
No me molesto en copiarlo. Buscadlo y agradecedme las risas.

domingo, 14 de febrero de 2010

Sin interés

Pensaba yo verme bien la ceremonia de los Goya, no por nada, sino porque pensé que Darín iba a estar ahí. Visto que no está, me voy a dormir. Perdió todo interés.

viernes, 12 de febrero de 2010

En deuda con vuestras llamadas

Me siento en deuda y tengo que ponerlo por aquí. La cosa es la siguiente: a veces recibo llamadas nocturas de gente que sé que me quiere y me desea lo mejor. A veces, llego a esas horas con tan pocas ganas de pegarme el teléfono a la oreja, que parezco tartamuda o así en el aparato.
Que conste que esta nota es un homenaje a quienes me llamais a esas horas en las que parezco tartamuda (o muda, sin más), que lo sigais haciendo porque siempre es agradable, que trataré de hablar menos durante el día con gentes que poco tienen que contarme, que trataré de decir algo coherente en el momento oportuno.
Y que perdoneis la ausencia, la poca verborrea, el estado de gracia que me toca a esas horas y todo lo demás.
Sé que lo sabeis de sobra pero son las llamadas que de verdad me interesan. Las que de verdad espero. Y, probablemente, las únicas que tienen un sentido.

lunes, 8 de febrero de 2010

Misa en domingo

A las diez de la mañana una estaba dando una vuelta en el Santo Sepulcro (y escuchando veinte misas simultáneas). A las once de la noche, estoy en mi casa madrileña con la perspectiva de irme a dormir inmediatamente.
Pero os dejo este rastro de lo que me queda de noche. Para que sepais que ya estoy en la madre patria.

sábado, 30 de enero de 2010

El antes y el después de más de lo mismo

De un destino menos exótico como pueda ser Alicante y donde ayer dormimos (plural mayestático), paso el domingo a dormir en Tel Aviv, luego vendrá Jerusalén, después vendrá Ramallah y después regresaremos al punto de origen.
Es la tercera ocasión que visito aquellas tierras en los últimos cuatros años. Es lamentable pero hay que decir que cada vez que voy, la sensación es peor, más angustiosa y cuesta encontrar algo que reconforte el espíritu aunque sea un rato. Son viajes que siempre angustian, desconciertan, descolocan un rato y dejan un poso amargo. Al menos a mí siempre me sucede así. Incluso en el antes, ya cuesta colocarse para no afectarse. También en el después, cuesta soltar lastre. Pero es lo que toca y así se hará.
En lo que me llegue el cuajo, nos veremos por aquí.

jueves, 28 de enero de 2010

Todo lo secundario

Acabo de escuchar a Soledad Puértolas, recién nombrada académica de la lengua con la ge minúscula, diciendo que todo lo secundario le fascina. Los personajes secundarios, los actores secundarios, las carreteras secundarias. Dice que lo secundario es muy misterioso.
Cuánta razón tiene esta mujer y qué bien haberlo escuchado hoy.
Abrazos a todos desde Alicante.

El año 2010

Cuando era pequeña (y aquí estoy con los recordatorios) me vendieron que el año 2010 sería la leche de moderno. Pues bien, una comienza el 2010 haciendo dos gestiones, dos tontunas. Una una transferencia bancaria (que me llevó cuarenta minutos, algo de tensión con el cajero, identificarme cinco veces, una llamada de móvil, dos faxes y una botella de ron) y la renovación de un permiso anual para aparcar (que me ha costado tres viajes, varias llamadas de teléfono, nosécuántoseuros, una regañina y un aviso de futuro).
Francamente, váyanse a la mierda quienes vaticinaron un futuro moderno para el 2010.

martes, 26 de enero de 2010

Saltando el potro

De niña no odiaba muchas cosas pero había una que sí odiaba especialmente: que me obligaran a saltar el potro. Parecía por aquel entonces que todos habíamos nacido para hacer eso con naturalidad y desparpajo y yo, que ahora intuyo que siempre sufrí de vértigo, sufría tanto con la idea que siempre me ponía a la cola y cuando ya me iba tocando, dejaba pasar al que iba detrás de mí hasta que me colocaba la última otra vez. Y nunca lo salté. Creo que el truco siempre me funcionó porque, ahora intuyo, todos mis profesores y profesoras debían también odiar lo del potro y, sobre todo, me debían leer en la cara el pánico que me provocaba la idea. Casi se me oía el rechinar de dientes. Pero es cierto que jamás, nunca, nadie, ninguno me obligó a hacerlo.
Pasado el tiempo, y con otras cuestiones, me veo a veces así. El potro está allí, me da el vértigo de antemano, me pongo a sudar de pensarlo y voy dejando pasar a otros. Por ahora, nadie me ha obligado. Por ahora, el truco cuela. Y es que mucho me temo que otros tantos están tan acojonados como estoy yo con algunas ideas.
Lo que nunca entendí es por qué había que saltar el potro. ¿Era realmente necesario?¿Tan importante era aquello?.

domingo, 24 de enero de 2010

Tango en kimono

http://www.youtube.com/watch?v=GsgLIptfsK0

El último descubrimiento que me tiene loca perdida: Tango en kimono.
Ahí queda eso.

domingo, 17 de enero de 2010

El cónsul de Haití

Contando con el margen de error de lo que se pueda haber recogido de las palabras del cónsul de Haití en São Paulo, George Samuel Antoine es casi lo mejor que he leído hoy. De no ser porque la cosa no tiene gracia ninguna. El tipo dice que ahora se les conoce más (puede ser incluso verdad lo malo es que el país se ha hundido en la mierda absoluta que viene después de la mierda sin más). Añade el caballero que todos los males del país vienen porque todo lugar donde hay africanos está jodido (supongo que como los africanos pesan más, la tierra tiene más tendencia a moverse y provocar terromotos).
También viene a decir el consulín, flan, flín, que la causa del terromoto es la macumba, religión al parecer mayoritaria entre los haitianos, a pesar de que oficialmente son católicos. El africano en sí trae maldición, dice el hombre.
Todo esto a micrófono cerrado y cuando se entera de la pillada, se pone a sudar y dice que más africano que él no hay nadie y mantiene entre los dedos una especie de rosario (católico, imagino) para calmar los nervios.
Pues no está Haití para pensar en renovar la plantilla de diplomáticos que, qué duda cabe, tiene otras urgencias que lo son de verdad. Pero si ese país logra enderezarse o volver a surgir de la nada, tendrán que pensar en ello.

miércoles, 13 de enero de 2010

Doña Vicepresidenta

Me comunica mi progenitora que en virtud de un sorteo se me ha elegido Doña Vicepresidenta de mi futura comunidad de vecinos que es honor que nunca hubiera yo querido ostentar, qué quereis que os diga.
Echo la Euromillonaria y no me toca. No opto a un cargo y me toca. El mundo está muy mal ordenado. Desde luego.

lunes, 11 de enero de 2010

Misterios en la noche

Misteriosamente, me encuentro escuchando el programa de misterios de la misteriosa cuatro. No es la primera vez que me sucede un domingo por la noche. El programa misterioso de los misterios de la misteriosa noche del domingo me ayuda a dormir. La voz del presentador, las huellas misteriosas, las misteriosas apariciones, los fantasmas misteriosos que me recuerdan a cualquier pariente de cualquiera de nosotros, me provocan sueño y combaten mi insomnio congénito.
No sabe este programa misterioso la de favores que le debo. Como inconveniente que conviene destacar es que nunca sé cómo se resuelven los misterios, ni quién mató a quién, ni en qué año sucedió nada. Absolutamente nada queda retenido en mi memoria y al siguiente domingo, me lo pongo otra vez. Con la esperanza de dormirme pronto y la curiosidad de saber si llegaré a enterarme de una vez de algún misterio misterioso.

domingo, 10 de enero de 2010

Equipo de supervivencia

Esta mañana me he levantado temprano y con mucha pereza. Mucha pereza sobre todo de saber que tenía por delante un viaje a Madrid y que terminaban las vacaciones. Los luminosos de la autovía recomendaban adelantar el retorno por previsión de nevada y sin haberlos leído yo ya había decidido que así iba a ser.
Lo mejor. Levantarse con unos churritos calentitos que mi madre ya había comprado para desayunar, tener preparado un equipo de supervivencia por si nos quedábamos en la nieve (equipo que incluía manta, navaja de Albacete, termo de café, bocadillos). Todo eso lo había hecho ya madre antes de que hubiera despejado el ojo.
¿Qué quereis que os diga? Que madre no hay más que una y a vosotros os encontré en un blog.
Besos a todos desde Madrid.

sábado, 9 de enero de 2010

El último cartucho

Acabo de quemar el último cartucho que hubiera evitado que volviera a mi trabajo el lunes próximo. He comprobado mi apuesta de Euromillones y que si quieres arroz, catalina. Me consuela saber que no ha habido nadie en toda Europa con la habilidad de acertar el bote lo que supone que aún puedo optar la semana que viene a los cincuenta y ocho millones de euros acumulados. Pero hasta entonces y por prudencia, aún me tocará trabajar de lunes a viernes. No vaya a ser que. Después y toda vez que sea millonaria, sólo responderé a quienes me han llamado a menudo a lo largo de estos años y a quienes han dejado comentarios en el blog.
A pesar del disgusto, la noche me ha traído dos regalos de Reyes que venían con retraso. Ha sido más bien una Reina la que se ha tomado la molestia y me he hecho con un libro y con un tinterito precioso que tendrá un lugar preferente en el salón de mi nueva casa.
Es mi última noche de insomnio placentero antes de volver a trabajar. De nada me quejaré porque de nada tengo queja. La única es que donde yo tengo unos números y con las mismas, pudieron haber salido otros.
Tenedme en vuestros pensamientos. Creo que lo voy a necesitar.

miércoles, 6 de enero de 2010

Los regalos

Hacienda se ha embolsado prácticamente el número del gordo del Niño y eso ha supuesto que sigo igual de pobre que antes. Nada. Tampoco he pasado por Casteldefells este año ni por Almagro porque en mi guía Michelín no me aparecían. Probaremos el año que viene con Puerto Hurraco y Puebla de Sanabria, por si las moscas.
A pesar de ello, los Reyes han sido sabios y generosos, como suelen serlo. Cubertería fina y elegante para mi nueva casa, un álbum de fotos, una almohada para relajarme, unos pendientes, unos vasos también para la nueva casa y unos dineritos que siempre son bienvenidos.
Lo único que me pone triste de los Reyes es que vislumbro el final del descanso que me he metido entre pecho y espalda. De nada me quejo pero más dura será la caída el domingo cuando toque viajar, hacer maletas, deshacer maletas y coger los trastos de matar para ver en qué nos quedamos y por dónde íbamos.
Y ahora empieza la juerga de nuevo, los viajes, las maletas, las idas y venidas, los cambios de horario, de sueño, de comidas.
Resistiré pero será dura la caída.

martes, 5 de enero de 2010

Los Reyes Magos

A última hora de la tarde, he estado haciendo unas compritas para la cuestión final de los Reyes. Compruebo extasiada que los juguetes de niñas son más de niñas que nunca (antes nos caía la muñeca pero ahora tenemos de todo, el fregón, el micro, la plancha, el horno, la vitro, el puestecito de verdura, el centro completo de planchado, los maquillajes, y así...) y los juguetes de niños tienen pinta todos de estar destinados a criaturas capaces de sacarles a sus padres las tripas y hacerse un sonajero.
A estas alturas de la película, me da igual. Cada uno verá cómo pretende educar a sus hijos e hijas. Pero lo que sí me molesta es que se gaste tanto en hablar del asunto para llegar a un estante de una gran superficie y darte cuenta que nada ha cambiado en el mundo del juguete y que poco más ha cambiado en el mundo del adulto.
Así nos va.

Salón Madame du Deffand

Toda vez que una servidora ha encargado y casi pagado religiosamente su cocina, hemos pasado al capítulo salón Madame du Deffand o así. Ahora estoy en ese capítulo y estoy extasiada. Soy una experta ya en lo que vienen a ser jarrones bowl, xiffonieres, cabezales de piel, mesas extensibles, lámparas cilindro, caminos de mesa, lámparas piramidales. Eso por no hablar de lo ratán, lo beige, las bandejas tostadas y el plaid mohair chocolate. O los cojines de pelo de cabra de Mongolia, que ya me direis vosotros si no se van lejos estos colegas a buscar los pelos de las cabras.
Estamos en esa fase y todo este proceso me ha traído ya un tremendo problema de personalidad. Me han saltado todas las alarmas porque he pasado de ser una rústica pueblerina a una exquisita dama de la alta sociedad en tres revistas. Veo yo que no tengo las cosas claras y cada revista que cae en mis manos me pone todavía más fuera de mí.
Creo que ya tengo en la cabeza lo que quiero y cuando ya estoy a punto de meterlo todo en mi simulador virtual, cambio de estilo como si cambiara de bragas, con perdón. He pasado ya por todos los materiales, estilos, épocas y diseños.
Y he decidido cortar por lo sano. El estilo será el que quepa en un presupuesto que acabo de decidir. Si no entra ahí, no es estiloso, no es lo que va con mi personalidad, ni lo que mejor define mi carácter. Mi personalidad, por tanto, se definirá en el estrecho margen que me deje el presupuesto. Al menos, me ahorraré el psiquiatra.

viernes, 1 de enero de 2010

La dueña de Malaventuras

















La dueña de Malaventuras, después de un par de excesos nocturnos y nocheviejunos, os desea un Feliz Año 2010 y que lo pasemos juntos en la medida de nuestras posibilidades, tareas, ocupaciones y agonías.

Cuaderno de Talamanca

CUADERNO DE TALAMANCA
Ibiza
(31 de julio – 25 de agosto de 1966)
E. M. Cioran
Texto seleccionado y presentado por
Verena von der Hieden-Rynsch Traducción y prólogo de Manuel Arranz


Ibiza, 31 de julio de 1966.

Esta noche, sobre las 3, completamente despierto. Imposible seguir más tiempo en la cama. He ido a pasear por la orilla del mar, acompañado de los más sombríos pensamientos. ¿Y si me arrojara desde lo alto del acantilado? He venido hasta aquí por el sol, y yo no puedo soportar el sol. Todo el mundo está moreno, pero yo seguiré blanco, pálido. Mientras me entregaba a toda suerte de reflexiones amargas, contemplaba los pinos, las rocas, las olas "visitadas" por la luna, y de repente me di cuenta de hasta qué punto estaba yo ligado a este hermoso y maldito universo.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Un acto de amor (mejor dos)

Y que no se me ocurre mejor manera de despedir el 2009 y recibir el 2010. Del discernimiento y así. Ricardo Darín tuvo que ser. Y el tango, of course...

Feliz Año a todos.



lunes, 28 de diciembre de 2009

Inocentada

La inocentada del día ha sido recibir el presupuesto total de la cocinita. Era algo que se esperaba y que llega en tal día como hoy.
Sin embargo y para compensar el disgusto, he de decir que hoy he llegado al punto álgido de mis vacaciones. Y es ese momento en que he invertido por completo el sueño, trasnochando como un murciélago y retozando en la cama por la mañana cuando los humanos se levantan para comprar el pan.
Eso, que puede ser contraproducente para la salud, resulta que es el síntoma de desconexión absoluta con la vida real, lo que tengo que hacer a diario. Cuando llego a ese punto, me doy cuenta de lo feliz que estoy y de lo lejos que queda todo.
Después llega el rechinar de dientes. Pero que me quiten lo bailado. Incluso la inocentada del presupuesto, me duele mucho menos así.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Gran Torino


Creo que no ha sido una mala elección para el día de Navidad que suele resultar bastante empalagoso.

Cuando termine de pedirle a los Reyes Magos la cocina, pensaré a quien le pido un salón donde haya una tele grande y un lugar cómodo para días como hoy en los que me puedo permitir estos lujos y no tener que salir corriendo ni irme a dormir temprano.

Os daré parte.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Carta a los Reyes Magos















Pues los Reyes Magos me van a traer esta cocinita de la Señorita Pepis porque he sido tremendamente buena.
Paciente con los imbéciles, paciente con mis vecinos histéricos, paciente con los aeropuertos, con los aviones, con las pérdidas de maleta, con la ITV, con Hacienda, con el notario, con la notaria, con los abogados.
Paciente con los moros, con los cristianos, con los judíos. Paciente con los de derechas y con los de izquierdas. Paciente, incluso, con mi ginecólogo y mi dentista.
Paciente de toda paciencia con mis sobrinos, con los hijos de mis amigos, con los pediatras, los psicólogos, los maestros, los curas y los testigos de Jehová.
Los Reyes Magos, mis queridos amigos, me van a traer esta cocinita de la Señorita Pepis porque me he portado bien y ni siquiera he cometido actos impuros aunque sí pensamientos a diario sin que me vieran los Reyes Magos.
¿A qué me merezco la cocinita de la Señorita Pepis?

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Segunda visita

Sí, señores, hoy he hecho la segunda visita oficial a lo que será mi futuro hogar. En la primera ocasión, me fui pertrechada de bolígrafo y papel para apuntar los defectos. Esta tarea la dejé en manos de mi cuñada que es mucho más puñetera que yo (perdón, cuñada, hija mía...) y que me anotó hasta la última cosa que se le ocurrió a ella. Y lo que se le pasaba a la puñetera de mi cuñada, ya lo anotaba la puñetera suegra de mi cuñada que, a la sazón, es mi santa madre.
Eso fue el seis de octubre pasado. Fecha memorable donde las haya.
Hoy tocaba repasar si habían arreglado los desperfectos. Para la tarea, me he vuelto a llevar a la puñetera suegra de mi puñetera cuñada y, para rematar, he invitado a mi menos puñetero hermano que, finalmente, ha resultado ser el más puñetero de los tres y casi me arranca un grifo de cuajo, me inunda el piso, me quita tres tabiques y me cambia las pocas ideas claras que yo tenía. No contenta con la cosa, la experta decoradora de cocinas y así, me ha cambiado la única idea que yo tenía y además me ha dicho que mi vida puede cambiar y que nunca se sabe. Eso se traduce en que ponga todos los muebles que a ella le vienen bien por si mi vida pudiera cambiar en algún momento. Y digo yo, que qué coño le importa a esta señora si mi vida cambia o si me tiro por un puente.
Dicho todo esto, me confieso inútil integral en la cosa esta de los pisos. Yo he estado siempre acostumbrada a habitaciones de alquiler, cuando estudiante, y a pisos de alquiler toda mi santa vida. Me he tragado muebles que no eran míos, flores de croché, cortinones Luis XVI, lavadoras surrealistas, pozos infectos, teléfonos compartidos, tapetes de ganchillo, moquetas de la época de Atatürk y un largo etcétera de cosas inenarrables y circunstancias irrepetibles.
No sé yo si sabré vivir en un lugar donde tengo que decidir cosas, colores, materiales, posiciones. El alquiler me parece siempre una salida noble para gente como yo. Incompetentes en materia de decoración y demás.
Que pase de mí este cáliz.

A muerte con Papá Noel



Lo mejor que me ha llegado por ahora en cuestiones navideñas son estos Reyes Magos intentando impedir la subida del intruso de Papá Noel. Así que lo comparto con vosotros.
Dicen ahora que es mejor Papá Noel porque así los niños juegan toda la Navidad. No lo entiendo. A mí me llegaban los juguetes para Reyes, me portaba bien toda la Navidad y no daba por culo para no cagarla en los últimos días y luego me iba al cole y estaba deseando volver a casa para jugar. Y jamás nunca me pasó nada ni me entró ninguna enfermedad por eso.
Pues no. Ahora resulta que hay que traer los juguetes rápido para que los niños no esperen tanto. Y digo yo que dónde está la emoción de la espera hasta Reyes, esa ansiedad que te entraba tan rica, ese escribir la carta sin saber que un tipo vestido de rojo vendría antes para paliar la ansiedad. Ese esperar tan de verdad con ganas de ver si ese año te los cruzabas.
A mí que no me lo explique nadie porque no me van a convencer. Ahora lo que tenemos son niños relajaditos, que les importa un carajo portarse bien porque si no vienen los capullos de los Reyes, ya llega antes el tontico de Papá Noel y jode el invento.
Así nos va.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Y va el capitán pirata...

De algo me sirvieron mis años de escolar. Hoy he tenido el gusto de cogerme un barquito que hace el trayecto de la parte europea a la asiática de Estambul (nada de cruceros, no imagineis nada espectacular sino el barquito donde cruzan las personas normales que van de una parte a otra de la ciudad a visitar a sus primos hermanos) y me he subido al aire libre y he recitado a grito pelado lo de y va el capitán pirata, cantando alegre en su popa, Asia a un lado, al otro Europa y allá a su frente Estambul.
Son largos años esperando ese momento. Ese momento de sentirme capitana de la tropa aragonesa, entre Asia y Europa. Treinta y ocho años he tardado en cumplir lo que yo vi con mis propios ojos la primera vez que me hicieron recitar la cosa.
Treinta y ocho años y puede parecer una tontería pero me ha hecho una ilusión del carajo.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Cosiñas de Estambul


Esta torre de 61 m de altura que se eleva encima de la colina de Gálata se aprecia casi por toda la ciudad, uno de los motivos de que su visita sea imprescindible es su magnífica vista panorámica de la ciudad, La torre está construida encima de una colina que domina el Bósforo, el mar de Mármara y el Cuerno de oro. Al mirador de la torre se puede llegar a través de 143 escaleras o en ascensor. Desde este mirador se puede admirar un panorama de la ciudad, Se sabe que desde el siglo V en este mismo lugar había una torre, pero la torre de Galata actual fue construida por los genoveses hacia 1348, como gran baluarte del recinto amurallado que debía protegerlos de los eventuales ataques de los bizantinos. Los genoveses la llamaron "la torre de Cristo", alcanza una altura de unos 140m desde el nivel del mar y tiene 9 m de diámetro por dentro.
La torre, durante la época otomana, fue utilizada como prisión para encarcelar a los prisioneros de guerra, También se utilizó como observatorio. Después del final de la época otomana, se convirtió en atalaya de vigilancia de incendios.

Lo de arriba no es mío. Pero lo importante es contar aquí que tal día como hoy comí en el restaurante que hay en la parte superior de la torre. Mi síndrome vertiginoso a tomar por el culo, con perdón.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Aminetou ya vuela a casa

No puedo ni por un momento imaginar qué sentirá esa mujer, exhausta, camino de su casa. No puedo imaginar por un momento el ansia de esos dos niños esperando a su madre.
Pero me siento inmensamente feliz a esta hora. Y segura de que hay nombres en la vida que por años que pasen, no se olvidan.
Aminetou es uno de ellos.

martes, 15 de diciembre de 2009

Estambul ya está cerca

Pues el viernes salgo para Estambul y regresaré el lunes próximo. Cuando eso suceda, yo ya estaré oficialmente de vacaciones. Así que no sé si me hace más ilusión el viaje a Estambul, que no deja de ser un viaje de trabajo o lo que viene después que me tendrá en estado de levitación hasta el día 10 de enero. Con un par.
Mientras tanto, quiero que mi prima ya se ponga buena y salga de largo letargo que le ha supuesto su embarazo, su cesárea y todo lo que viene después de parir dos criaturitas; quiero que quien no pueda hablar, recupere el habla. Que quien ha dejado de comer, coma y vuelva a su casa. Que quien ha perdido el trabajo, lo encuentre. Que quien tenga un dolor de muelas, se le pase. Incluso, que nadie agreda a nadie más con una reproducción de la catedral de Milán ni con la Giralda de Sevilla (que, dicho sea de paso, los vecinos italianos no tienen desperdicio).
En fin. Que espero yo que a mi vuelta hayais solucionado todo esto y que podamos estar tranquilos veinte días. Tampoco es tanto pedir.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Cerrando año

Pues como suele suceder a estas alturas de diciembre, una tiene la sensación de que el año ha pasado demasiado lento y demasiado rápido, cosa extraña pero así es. Sobre todo, la sensación de no haber hecho todo lo que se quería hacer. La sensación bobalicona de que el 31 de diciembre marca un antes y un después, ya tú ves, como si la copla no continuara en la misma línea después del 1 de enero.
Dicho esto, también tiene una la sensación de haber superado el primer asalto de celebraciones que se acumulan en mi casa a finales de noviembre y principios de diciembre y la sensación de verme abocada irremediablemente a las fechas navideñas que, vaya por delante, nunca me gustaron y desde hace un año y pico, menos me gustan.
Y digo todo esto porque tengo la sensación sino la evidencia de que no hay nada que me haga pensar que tengo ganas de celebrar nada en Navidad. Ni siquiera aquellos pequeños rituales que en algún momento de mi vida sí me interesaron. El único rito que me sigue apeteciendo es el de las doce uvas y es al único que nunca he renunciado. En cualquier circunstancia y en cualquier lugar, siempre he hecho el hueco para esas doce campanadas y esas doce uvas.
Y, me temo, que por muchas o pocas navidades que me queden por vivir, será ya el único rito que pienso mantener.El resto, ni me interesa, ni me apetece, ni va conmigo.
En resumen, vengo a decir que no se me busque en Navidad para nada que no sea comerme las uvas. Eso sí, sin panderetas, ni zambombas, ni pitos, ni flautas.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Por tus 6 años

Como no estaré mañana, un beso grande desde aquí y que cumplas muchos más. Muchísimos más.

domingo, 6 de diciembre de 2009

jueves, 3 de diciembre de 2009

Amelia y Mercedes

Pues ya están aquí y ya han nacido. Son tan pequeñas que no llegan más que a unas hora de vida. Casi cumplen años cuando yo los cumplo (con una diferencia de treinta y ocho años) y ya sin haberlas visto, ya las quiero.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Para no olvidar











Entré en el día de mi cumpleaños, hoy, dos de diciembre, cenando con dos compañeros de trabajo en esta casa que ahí se ve y que aunque no se ve bien en la foto, está pintadita de rojo. De ahí su nombre: La Casa Roja.
Una noche excelente, una temperatura excelente, una cena excelente, una compañía excelente. De no ser porque el motivo de la visita provoca toda la congoja del mundo, todo sería perfecto. Pero hoy, a mis treinta y ocho ya cumplidos, decidí darme ese pequeñito placer que creo haberme merecido en estos días.
La temperatura en Lanzarote es excelente. Y mi humor a las dos de la madrugada en la Península, una hora menos en la comunidad canaria, también lo es.
Pasad por aquí y felicitadme. Se os recompensará.
Y, como siempre, en la memoria, esa llamada que hoy tampoco llegará.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Me apetece



Hoy me apetece enseñarme. Es de esas pocas ocasiones en que a una le apetece enseñarse. Ahí se me ve hace unos días con las manos en la masa y currando en Barcelona.

No sé si ahí estaba intentando convencer a alguien de algo o si me trataba de convencer a mí misma.

Pero el caso es que ahí estuvimos.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Me voy a Lanzarote

CARTA DE SARAMAGO A AMINATU HAIDAR
SI ESTUVIERA EN LANZAROTE
Querida Aminatu Haidar:
Si estuviera en Lanzarote, estaría contigo.
Y no porque sea también un militante separatista, como te ha definido el embajador de Marruecos, sino precisamente por todo lo contrario: creo que el planeta es de todos y todos tenemos derecho a nuestro espacio para poder vivir en armonía. Creo que los separatistas son los que separan a las personas de su tierra, la expulsan, tratan de desarraigarla para que, siendo algo distinto a lo que son, unos alcancen más poder y los otros pierdan su propia estima y acaben siendo engullidos por la sinrazón. Marruecos con El Sahara incumple todas las normas de buena conducta. Despreciar a los saharauis es la demostración de que la Carta de los Derechos Humanos no se ha instalado en la sociedad marroquí, que no protesta con lo que se le hace al vecino, y es, sobre todo, la evidencia de que Marruecos no se respeta a sí mismo: quien está seguro de su pasado no necesita expropiar al de al lado para expresar una grandeza que nadie nunca reconocerá. Porque si el poder de Marruecos acaba doblegando a los saharauis, ese país, admirable por otras cosas, habrá obtenido la más triste victoria, una victoria sin honor, sin brillo, levantada sobre la vida y los sueños de tanta gente que quería vivir en paz en su tierra y con sus vecinos para, todos juntos, hacer del continente un lugar más habitable.
Querida Aminatu Haidar, has dado un ejemplo valioso que en todo en mundo se reconoce. No pongas en riesgo tu vida porque te quedan por delante muchas batallas y eres necesaria. Tus amigos, los amigos de tu pueblo, tomaremos el relevo en los foros que sean necesarios. Al Gobierno de España le pedimos sensibilidad. Contigo, con tu gente. Ya sabemos que las relaciones internacionales son muy complejas, pero hace muchos años que se abolió la esclavitud para las personas y para los pueblos. No se trata de humanitarismo: las resoluciones de Naciones Unidas, el Derecho Internacional y el sentido común están de un lado, y en Marruecos y en España se sabe. Dejemos que Aminatu regrese a casa con el reconocimiento de su valor, a las claras, porque son personas como ella quienes dan personalidad a nuestro tiempo, y sin Aminatu todos seríamos más pobres. Aminatu no tiene un problema, lo tiene Marruecos. Y puede resolverlo, tendrá que resolverlo y no solo para una mujer frágil, sino para todo un pueblo que no se rinde porque no puede entender ni la irracionalidad ni la voracidad expansionista, propia de otros tiempos y de otro grado de civilización.Un abrazo muy fuerte, querida Aminatu Haidar.
José Saramago 22 de Noviembre de 2009

miércoles, 25 de noviembre de 2009

De vuelta a la Península

Os escribo desde una terracita del aeropuerto canario, a tumba abierta y cielo abierto, en un lugar donde a los fumadores nos tratan como a personas y nos habilitan un lugar chulo, decente, de donde podemos ver los avioncitos salir y partir y no parecemos apestados.
Y nada, que llegaré a medianoche y ya no veré la playa. Ya no será una hora menos, ya me pondré de peor humor y pisaré de nuevo Chamberí y sus aledaños. Eso sí, aquí hay un ruidazo del carajo y creo que me quedo sorda del todo como llegue otro avioncito de los cojones...
Besos.

martes, 17 de noviembre de 2009

Qué no daría yo (Rocío Jurado, Azabache). 1992.

A D. Jesús le gustaba esta mujer cuando sacaba el flamenco y se dejaba de que se nos rompió el amor de tanto usarlo.

Hoy hubiera cumplido 71 años. Y no puedo dejar de acordarme ni nunca ni en tal día como hoy.

Pues eso, padre, qué no daría yo por empezar de nuevo, para contar estrellas desde mi ventana, vestirme faralaes y pasear la feria, hasta sentir el beso de la madrugada...volar hasta los brazos de mi padre y recibir el brillo en su mirada para luego alejarme lentamente....

Qué no daría yo...

martes, 10 de noviembre de 2009

Para que me canten

Por compartir algo de lo que andaba escuchando esta noche. A ver si soy capaz de ponerme a escribir cualquier día de estos algo de más enjundia. Comprendereis que después de un puente está una para que le canten a la oreja y poco más.

Besos a todos.

martes, 3 de noviembre de 2009

A punto de...

ROYAL AIR MAROC - AT 9973
MIE 04NOV MADRID ES CASABLANCA MA 1250 1330
ROYAL AIR MAROC - AT 551MIE 04NOV CASABLANCA MA LOME TG 1905 2335
ROYAL AIR MAROC - AT 550SAB 07NOV LOME TG CASABLANCA MA 0250 0900
ROYAL AIR MAROC - AT 9972SAB 07NOV CASABLANCA MA MADRID ES 1420 1655
A punto de irme, os traigo aquí por dónde voy y por dónde vengo desde mañana y hasta el sábado. No con el afán de nada sino porque me sale más barato traerlo aquí que explicarlo un par de veces. Y direis que me he vuelto loca. Pudiera ser. Pero es una forma barata, como digo, de que no se hagan apuestas en cuanto a las horas de llegada y salida. Y que os estaré pensando, como es costumbre en cada aeropuerto, en cada escala, en cada llegada y en cada salida.
Un beso inmenso.

jueves, 29 de octubre de 2009

Salut à toi pays de nos aïeux

Este es el título del himno nacional de Togo. Lo traigo aquí porque es la primera vez que lo leo y lo escucho. No es que una le tenga afición a los himnos nacionales de ninguna nación conocida o desconocida pero es que, por primera vez en mi vida, viajaré la semana que viene a Lomé. Capital de Togo.
Esto me hace ilusión. Ilusión porque siempre que os hablo de mis viajes habreis observado que los destinos se repiten hasta la saciedad en ocasiones. De modo que, ir a Marruecos, ya me resulta tan sosín como pasearme por Lepe o Almendralejo. A lo que voy: que Togo es destino que nunca me puse en la cabeza y ahora la vida me lo pone por delante. Me dicen que las playas son inmensas y el país es hermoso. Leo su historia y está llena de nombres muy sonoros y pomposos. Dudo que tenga tiempo para hacerme con nada de lo que voy a ver. Pero pisar el país ya me pone en la situación de tener que leer sobre un país que nunca hubiera pensado visitar.
Togo me espera. Previo a eso, visitaré a la familia. Como si Lomé no me estuviera esperando.

martes, 27 de octubre de 2009

En sólo veinticuatro horas

En sólo veinticuatro horas y en distintos países, dos personas muy diferentes me han dado un único mensaje, claro y contundente: que busque tiempo para mí y que busque tiempo para hacer cosas que normalmente no hago (ir al cine, ir a la peluquería, ponerme mechas...).
Qué cosas: dos personas, dos países, dos continentes, dos idiomas, dos caras distintas y un único mensaje.
A lo mejor tienen razón.

sábado, 24 de octubre de 2009

Lo ha sido

Me preguntaba alguien en la anterior entrada si es que ha sido delirante esta semana. Sí, claro que lo ha sido. Además la semana no ha terminado todavía. Quiere decirse con eso que la semana, la laboral, sigue. Escribo desde Casablanca, ayer estaba en Sevilla y mientras tanto he pasado por Madrid. A regar las plantas y a cambiar la ropa interior. Literalmente.
Hace una buena noche en Casablanca. Noto la humedad en cuanto llego. Antes me ponía de mal humor. Cuando era más joven, quiero decir. Ahora ya no me pone de mal humor casi nada. Ni la humedad ni la mala fe. Eso es que me hago vieja porque noto que ya no me arrebato como antes y no sé si me gusta. Me recuerdo siempre arrebatada y nunca tendría razón pero eso me ponía la sangre por las nubes y, creo, me gustaba bastante la sensación.
Ahora gozo de mucha paz y me importa un bledo hasta la humedad de Casablanca.
Semana delirante y fin de semana húmedo en Casablanca.
Un beso a todos desde el reino de Marruecos.

viernes, 16 de octubre de 2009

Derecho al delirio (Lo escuché hace dos días de boca de su autor)

Aunque no podemos adivinar el tiempo que será, sí que tenemos, al menos, el derecho de imaginar el que queremos que sea. Las Naciones Unidas han proclamado extensas listas de derechos humanos; pero la inmensa mayoría de la humanidad no tiene más que el derecho de ver, oír y callar.

¿Qué tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado derecho de soñar? ¿Qué tal si deliramos, por un ratito? Al fin del milenio vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible:

El aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones;

La gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor;

El televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas;

La gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar;

Se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir, no más, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega;

En ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo;

Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas;

Los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas;

Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos;

El mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra;

La comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos;

Nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión;

Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle;

Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos;

La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla;

La policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla;

La justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda;

Una mujer, negra, será presidenta de Brasil y otra mujer, negra, será presidenta de los Estados Unidos de América; una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú;

En Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria;

La perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses; pero en este mundo, en este mundo chambón y jodido, cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero.

lunes, 12 de octubre de 2009

Y el Plus pál salón

Estoy viviendo un puente de aquellos de paz, amor y el plus pál salón. Poco más se puede pedir. Sobre todo, cuando pienso en lo que queda por delante hasta que las campanadas suenen y me comas las uvas, este remanso florido y hermoso es como un bálsamo para mi alma y mi cuerpo.
Mañana se acaba. Pero lo hemos vivido con tranquilidad y en el Sur, que siempre existe.
¡Viva la Hispanidad y la Virgen del Pilar!. Se me ocurre.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Primera vez

Hoy entré por primera vez en mi futuro hogar. Diría que me gusta lo suficiente como para haberme ilusionado y que me llega en buen momento. Confieso también haber llorado y no precisamente de la emoción ni de la alegría.
A lo que voy: que si es un lugar que me ilusiona y me emociona a partes iguales es que se trata ya de mi casa. No en todas las ocasiones un lugar de tan pocos metros cuadrados, consigue tantos efectos en mí en tan poco tiempo.
A lo que voy: que la casa es mía y no porque lo digan los papeles, que también. Sino porque ya me provoca vibraciones positivas y desequilibrios a partes iguales.
Es lo que hay.

lunes, 5 de octubre de 2009

Poema para el padre (a un año de su muerte)

Esto fue lo que pasó hace ahora exactamente un año.


Y fue entonces que con la lengua muerta y fría en la boca
cantó la canción que le dejaron cantar
en este mundo de jardines obscenos y de sombras
que venían a deshora a recordarle
cantos de su tiempo de muchacho
en el que no podía cantar la canción que quería cantar
la canción que le dejaron cantar
sino a través de sus ojos azules ausentes
de su boca ausente
de su voz ausente.
Entonces, desde la torre más alta de la ausencia
su canto resonó en la opacidad de lo ocultado
en la extensión silenciosa
llena de oquedades movedizas como las palabras que escribo.

Alejandra Pizarnik POEMA PARA EL PADRE

sábado, 3 de octubre de 2009

Un angelito

Un angelito bueno me guarda desde algún sitio. A punto de poder conocer por dentro mi nueva casa que a punto ha estado de no ser mía y que finalmente sí lo será, resulta que me entran unas dudas terribles sobre cosas que nunca he pensado. A saber: qué es el color bengué y cuál es la mejor encimera para la cocina. Dudas que nunca he vivido porque una, vagabunda errante por definición, siempre ha vivido de la imaginación de otros, en alquileres breves, menos breves pero, en cualquier caso, sin tener que decidir de qué color son las cortinas ni el suelo. A mis casi treinta y ocho años me enfrento por primera vez a la hoja de remates de una vivienda, a pelearme con los que hacen cocinas, a ver qué colores van mejor con mi personalidad y todo eso. No sé yo dónde parará. Además de la tremenda duda, me entra la congoja de saber que jamás he utilizado un destornillador ni una "blacandeker". Ni puñetera falta que me ha hecho porque eso ya lo hicieron otros por mí. O sea, que de intentar colgar un cuadro o una cortina podría terminar en presidio.
Sin embargo, un ángel bueno me hace llegar hoy una buena noticia. A través de un seguro dental que tengo contratado, resulta que me ha tocado un premio que consiste en una cosa muy graciosa. La cosa es que tengo dos sesiones de bricolaje gratis, con tres horas de mano de obra cada día. O sea, tengo a alguien que puede dedicar seis horas de su vida a colgar cosas en mi casa nueva. Pero tengo qué elegir qué quiero que me haga (no valen chistes fáciles). La cosa es que tengo que medir muy bien esas seis horas y saber si quieren que me miren las cisternas del cuarto de baño, que me cuelguen las lámparas o que me pongan los muebles de IKEA (sobreentiende ellos que voy a comprar muebles de IKEA).
La tensión es máxima en este momento. Tengo que elegir lo que menos se tarde en hacer de modo que en seis horas logre el resultado máximo.
Esta idea me pone mucho.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

El secreto de sus ojos o mi Darín for ever

Lo dicho. Que nadie se pierda esta película. Si no estais enamorados/as de Darín (como es mi caso desde mi más tierna y madura juventud), vais a caer rendidos. No hay ojos más hermosos sobre la faz de la tierra. Ni tío más listo. Que os lo digo yo.

sábado, 26 de septiembre de 2009

Misterios

Hace tres días en Johannesburgo, viví por primera vez eso de abortar el despegue del avión. El jefe del aparato informó a los viajeros correctamente de lo que sucedía resumiendo aquello en que un sensor indicaba que algo no iba bien y que había decidido dar la vuelta al aeropuerto para comprobar qué estaba pasando. Dos horas dentro del avión, más las diez horas de vuelo. Doce horas dentro del aparato. Medio día. Nada menos.
Lo extraño del caso no es que los pilotos cumplieran sus obligaciones. Lo extraño del caso es que hubo gente que se puso quejicosa y a voces diciendo que perdían una conexión a otro destino que enlazaba en Madrid. Como si no se hubieran dado cuenta que, por segundos, lo que podían haberse partido era la crisma contra la pista del aeropuerto sudafricano.
Hay misterios que no alcanzo a comprender. Este es el misterio de la semana.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Que no se va

Ayer, hizo un año del comienzo del final. Ese 23 de septiembre ingresaban a mi padre en un clínica, para luego ingresarlo en otra el 27 de la que ya nunca saldría por su pie como había entrado. Un año. Un año y no se van de la cabeza ni los gestos, ni las palabras, ni los silencios, ni las ternuras, ni los llantos. Ni el dolor, sobre todo el dolor, que no se va, que es mentira que se vaya, que no es cierto, que no me lo creo y que parece que hoy lo viviera todo otra vez.
Y estoy lejos de todo y nada me lo recuerda. Nada de lo que hay aquí tiene que ver con él. Pero es lo que hay. Comienza la cuenta atrás para un aniversario que no me gustaría tener nunca en la agenda y que va a estar ahí ya siempre. Hasta que la muerte nos separe.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Como sea

Esta entrada y a sólo cuarenta minutos del día 21 de septiembre es para madre y no podía ser de otra manera porque cumple años el día 21, porque es un cumpleaños difícil, porque yo estoy a diez horas de avión de donde ella está y porque hoy, más que en otras ocasiones, me hubiera gustado estar allí y no aquí. Pero la vida te arrastra por estos vericuetos y me encuentro, nada menos, que en Sudáfrica.
Siendo así las cosas, me las he pergeñado para sacarme mi conexión de Internet y felicitarla en público y despacio, decirle que la echaré mañana de menos todo el día, que querría haberla besado nada más sonar las doce de la noche en el reloj pero como todo esto no puede ser, estoy allí de todas las maneras y como sea.
Y que la quiero un huevo, señores y parte de otro.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Un lejano recuerdo

Pues sí. Las vacaciones de verano ya son un lejano recuerdo que parece no haber sucedido nunca. Llevo 19 días escasos trabajando y parecieran ya dos años por la velocidad y las prisas. Estamos enfermos. Al menos, en este país. Trabajamos todos demasiadas horas, no rendimos en proporción a las horas que trabajamos, las nuevas tecnologías parece que no nos aportan demasiado a la hora de hacer compatible el trabajo y la vida familiar y terminaremos todos como zombis dando vueltas y no sabiendo los unos de los otros. Cada vez resulta más difícil sacar un rato para charlar con un amigo, sacar un rato para un cine, un teatro, un paseo, no digamos para criar un hijo o para poner tu casa en orden. Estamos enfermos, insisto. Enfermos de soberbia, además, que es lo peor de todo.
Dicho esto y como soy una más de los muchos enfermos que pululan en este país (que podíamos subvidirnos en los enfermos con trabajo que además nos las componemos tan felices porque al menos tenemos nómina y los enfermos sin trabajo que se ponen enfermos de no ser tan enfermos como los enfermos de verdad), salgo esta madrugada para un viaje de diez horas de duración. Hasta Sudáfrica. En mis diez horas de vuelo, seguiré pensando en las miles de enfermedades que nos rodean y para las que no tenemos vacuna alguna. No me da miedo la gripe A. Me da miedo haberme dado cuenta esta semana que yo no he tenido tiempo para hablar casi con los míos y que estuve esperando respuestas y llamadas de amigos que tampoco llegaron porque confiesan no tener tiempo ni para miccionar. Enfermos, también.
No sé si todo esto parará algún día, si llegará un día el Juicio Final o qué. Lo que está claro es que cuando llegue, no nos juzgarán ni por culpables ni por víctimas. Nos juzgarán simplemente por gilipollas.
Nos vemos a la vuelta (os recordaré desde las alturas).

miércoles, 16 de septiembre de 2009

3 años y dos días

Hoy hace ya tres años y dos días que me incorporé a mi trabajo madrileño. Lo leo y no termino de creerlo. Corría el año de 2006, septiembre. Una dejó las provincias en lo laboral para instalarse en la capital del reino. A Madrid le debo muchas cosas en mi vida. También Madrid me debe a mí otras tantas. Empate, por tanto.
No sé cuántos me quedarán ni si terminaré aquí mis días laborales. Es mucho decir cuando según la actual legislación, me queda la friolera de veintiocho años hasta la jubilación. Pero tampoco hay nada que me venga a decir lo contrario. Ni nadie.
Me parecía que era un buen día para celebrar que Madrid, una vez más, me aceptó como uno de los suyos y esta la he paseado con nocturnidad y alevosía, en solitario, calle arriba y abajo hasta llegar a casa. Para terminar pensando que Madrid es mucho Madrid. Pero mucho.

martes, 15 de septiembre de 2009

Oh mon dieu!

Descubro con agrado que la plaga de cucarachas que asolaba mi barrio y mi bloque ha sido ya aniquilada. Apenas aparece alguna simpaticona por alguna esquina, saluda, se marcha o bien la hago fallecer cuando asoma el morro. La vida es dura y no se puede asomar uno así como así al exterior siendo una cucaracha. Eso ya debían saberlo todas las cucarachas del mundo. Digo yo.
Pero, al tiempo que descubro esto y aplasto los últimos ejemplares, descubro que en mi ausencia una vecina ha sido madre. No sé quién es pero no ha pedido permiso a la comunidad de vecinos para ello. Cosa que hay que hacer si piensa una traer al mundo una criaturita que tiene programado berrear día y noche como un becerro. Una criaturita que los tiene desquiciados y que ya está provocando problemones entre el papá y la mamá. Que ya no se llevan tan bien como el día que se conocieron para traerlo a este mundo.
Lo malo de esto es que no puedo avisar a la Comunidad para que me ayuden con esto. Ni tampoco le puedo poner un bozal cuando me lo encuentre en la escalera.
Empiezo a añorar la plaga de cucarachas.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Desde mi portal

Los días pasan volando que ya estamos a quince. Estoy a tope de todo, sobre todo de trabajo, pero los días pasan y ha pasado una quincena. En cuanto nos descuidemos, estamos comiéndonos las uvas. Y hoy tengo yo un ataque de vértigo con esto del tiempo que no es normal lo rápido que va. No es normal y yo no sé frenar esto.
Este fin de semana dormiré en Johannesburgo que es un lugar que está muy lejos, tan lejos como que está a diez horas de mi casa, en el fin del mundo hacia abajo desde mi portal. Pasaré unos pocos países de madrugada y llegaré al amanecer. Y cuando me vea allí, me entrará un ataque de nostalgia hasta del último papel que tengo escondido en la última estantería del último rincón del último pasillo de mi casa. Y no podré evitar querer volver porque si de algo sirvió el tiempo es para hacerme muy mayor y querer estar al lado de mis cosas. Para que nadie mueva nada, para que no pase el tiempo.
Os pensaré desde tanta lejanía y querré volver para seguir pensando a cada uno de vosotros de más cerca. Que no me fío.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Semana curiosa

Semana curiosa, cuando menos. Aquí y allí. Acá y acullá. Lo antiguo y lo nuevo. El pasado y el presente. No vi el futuro por ningún sitio. Y resulta que ya es viernes. Casi sin sentir. No tuve fuerzas para venir por aquí pero os tenía en el pensamiento. Ni siquiera sé si Berto y Buenafuente ya salen sin estar enlatados con los refritos de la temporada pasada. No sé desde cuándo no he visto la tele. Ni he podido leer un periódico. Volvemos a la realidad mañana por la mañana.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Fabada

Hay una tienda maravillosa cerca de mi casa que abre hasta muy tarde (y no es de chinos). Ahí me abastezco de jamoncito, huevos, pimientitos de padrón, mejillones en escabeche, arreglos de cocido, ciruelas, yogures griegos, pan, café con toda su cafeína, croquetitas, verduras frescas, enlatadas, habitas. Mil cosas. Siempre voy porque siempre encuentro alguna cosa nueva que traen y que nunca han traído antes. Se preocupan de lo que traen y me gusta cómo lo colocan.
Sólo me llama la atención la chica que me atiende. Dulcísima, educadísima, estupenda. Extranjera. Hemos hablado mil veces de su país, de su pueblo, de su gente. Me pregunta por lo mío. Todo eso entre pimiento y pimiento. Jamás pasa un límite, jamás una palabra incorrecta, jamás un gesto raro.
Un día cogí un arreglo de fabada. Por primera vez, le echó valor y me dijo que para qué servía esto que andaba cogiendo y que le explicara cómo se cocinaba. Y me miró muy extrañada. Confesó que nunca compraba en esa tienda.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Lo que viene

El viernes me sabe muy bien en esta ocasión. No se me ha hecho finalmente penoso esto del regreso. Todo lo penoso que es volver a los horarios y a los despertadores pero lo he sobrevivido con dignidad. Incluso, diría, con cierto gusto. Mis horarios veraniegos son tan poco disciplinados que un poco de disciplina en los próximos once meses no viene mal.
Por lo demás, hay algo que sí me da miedo del otoño. Y es la gripe A. Y no porque piense que la vaya a pillar sino porque me da a mí que no habrá conversación en la que no salga, noticiero que no nos dé el número de infectados y fallecidos, radio que no hable del tema. Veo difícil que pase un día sin que me hablen de esto. Me empieza a cansar la cosa. Lo confieso.

martes, 1 de septiembre de 2009

Un primer día de trabajo

Para no agobiarnos en exceso en este uno de septiembre, me he ido al cine al salir del trabajo y me he visto la que aquí traigo. Lo he pasado bien y, además, he descubierto una tiendecita de gastronomía damascena justo enfrente del cine con cositas que no logro encontrar de otra manera. Algún día prepararé una cena para celebrar lo que se me ocurra.
Curado el susto del retorno y del primer día de trabajo, esto es lo que os traigo aquí.

Libro de condolencias

Abro aquí una entrada para que me dejeis los mensajes que proceden en un uno de septiembre a las doce la noche cuando una ha agotado agosto. La buena noticia es que no he sufrido ningún atasco, ni al ir, ni al volver. La buena noticia es que he descansado de verdad. La buena noticia es que he hecho lo que me ha dado la realísima gana. La buena noticia es que mañana vuelvo a trabajar. La mala noticia es que todo eso es verdad pero, aún así, preferiría escaparme y darme a la fuga en tal día como hoy.
Aún así, resistiré, como dijo el otro.

sábado, 29 de agosto de 2009

¡Ay! (y cosas a compartir)


La cosa me duele y de ahí el título. Apenas me quedan unas horas de relajo pero la mente ya empieza, como diría el tango, cuesta abajo en la rodada. Al menos, este año he conseguido apagar el móvil de trabajo y mirar el correo únicamente para quitarle la basura. Que no es poco. Esta tarde iré a ver la de Coixet (a falta de Darín, buenas son tortas). Si fuera por las críticas que ya he leído, ni me movería del sillón. Pero habida cuenta que dicen que hay sexo, comida y violencias varias, vamos a ver qué pasa con la cuestión. Por lo menos, la foto adorna el blog y queda vistosa. Eso por el momento.

Para quien lo dudara, me quedé atascada con la trilogía en el tercer volumen como si fuera un mal parto. Ni modo. Me quedan doscientas páginas y no puedo con la cosa larssoniana. Ahora viene lo peor: intentar vender los tres libros a un buen precio a quien me los quiera comprar. Y es que no aprendo, no. Todo se andará.


(Y cosas a compartir)


http://www.christojeanneclaude.net/

Por compartir alguna cosa de las que he visto en directo este agosto (las que he leído o visto en pantalla están en la columna), os podría contar que visité los monasterios de Yuso y Suso, el monasterio de Cañas, Santo Domingo de la Calzada, San Millán de la Cogolla, el monasterio de Nájera (todo esto me hace más santa y he venido prendada de la sobredosis de reliquias y huesos que conservamos en esta tierra), visité Pamplona, Estella, el monasterio de Iratxe (que está dejado de la mano de todos los santos y de Dios mismo y se te parte el alma al entrar allí), Tudela, Briones, Zaragoza, el museo del vino Vivancos, Logroño y en los alrededores de Logroño, el museo Würth con una exposición de Christo y Jeanne-Claude que a mí me ha llamado especialmente la atención (eso a pesar de haberme encontrado con cositas de Miguel Ángel, Picasso y Goya en mi peregrinar) . Por si os entrara la curiosidad, os dejo aquí los enlaces. Lo de Würth, como digo, llama la atención. Y, por si no tenía bastante, me he hecho algunos tramos del Camino de Santiago en dirección contraria (a ver quién puede decir lo mismo en cinco días de ausencia).


http://www.museowurth.es/

jueves, 27 de agosto de 2009

Bella estampa riojana

Mientras fuentes bien informadas me comentan en la entrada anterior que Ricardo Darín se ha hecho carne hoy en una calle de Madrid, yo me encontraba grabando esta bellísima estampa riojana en una calle de Logroño (¡coño!), ignorante al hecho de que el hombre de mi vida se aparecía de pronto en una calle de la Capital del Reino. Tengo la mala costumbre de estar siempre en el lugar no correcto y en el momento que no procede. Pero, en este caso, no tengo perdón del Altísimo.

Espero que la vida me dé una segunda oportunidad. Eso o le meto las trompetas a los riojanos del video por el mismísimo. Ustedes entenderán el arrebato. Las imágenes están grabadas en la calle Laurel hace un rato. Bien podrían haberse grabado en la calle Lirio. Ya puestos.

Besos a todos.

Tocando a su fin

El final ya se va viendo en el horizonte. Mañana regreso a Madrid para terminar las vacaciones después de una ruta intensa en huesos, monasterios, escapularios, reliquias y vinos por La Rioja y aledaños.Para compensar, el año que viene me haré una ruta de burdeles o así. Por mucho garito que visitara, no llegaría nunca a contrarrestar el estado beato que este viaje me ha proporcionado. Mucho pecado tendría que cometer para ponernos a bien con el demonio. Se intentará, no obstante porque tengo ganado el Cielo para los próximos mil quinientos años. O así.
Nos vemos pronto.

sábado, 22 de agosto de 2009

Microlax

Acabo de ver el anuncio éste de las manadas de turistas que van y vienen en un viaje organizado (sin tiempo para defecar, a lo que parece). Lo más tierno es cuando la chica llega a la habitación del hotel y se saca la cosa microlaxiense que va como un guante.
Caigo en la cuenta que es la primera vez en mi vida que voy a viajar con un viaje organizado (no cuentan las excursiones egeberianas ni el bachillerato). No sé cómo me voy a sentir, acostumbrada como estoy a viajar tanto, tan en soledad, tan lejos, tan sin nadie, tan conmigo. Mañana viajo sin manejar yo el vehículo, sin controlar yo los horarios, sin decidir por lo que se ve cuando voy a ir al cuarto de baño y sin nada de lo que habitualmente tengo que hacer. La ventaja es que tengo que pensar poco. La desventaja es que me da la sensación de que todo el mundo vuelve con estreñimiento de un viaje organizado.
A mis 37, es la primera vez que esto me sucede. Me lo voy a tomar como la aventura del siglo. Como lo que es, en realidad. Aunque advierto a mis lectores que me llevo el permiso de conducir por si me agobio a tal extremo que decido alquilar un coche y darme a la fuga.
Nos vemos a la vuelta.

(Destrozado)

Mientras escribía la entrada anterior, alguien se dedica a destrozar uno de mis tangos preferidos entre las mesas de la terraza del bar que queda justo debajo de mi balcón. Por menos, por mucho menos, alguien cometería una tropelía. Me voy a limitar a dejar constancia de este atentado contra la humanidad (el hideputa ya lleva mezclados tres tangos y no logra dar con el final). Que el Altísimo se apiade de su alma y de mis oídos.

Me voy

Os saludo a todos desde la página 187 del tercer volumen de la trilogía del Larsson donde estoy viviendo desde hace unos días. Sigo pensando que este enganche mío es inexplicable pero aquí estoy parada. El caso es que renuncio unos minutos a seguir la trama porque recuerdo que estais ahí, al otro lado de la pantalla y quería hacer público que no creo yo que la muerte de Stieg Larsson haya podido ser una muerte natural. Supongo que llego a esta conclusión y que otros ya lo pensaron pero lo más fascinante del caso es que no estoy enganchada a su trilogía sino al tipo que la escribió.
Lo más fascinante del caso es conocer que la que fuera su pareja durante 32 años no ha recibido un euro por la publicación por no estar casada con él (y no lo estaba por cuestiones de seguridad). Lo más fascinante es que el padre y el hermano se han embolsado la cosa y la pobre señora no ha visto un euro (o una corona, digo yo). Lo más fascinante de todo esto es que después de tanto ir y venir con las suecas en este país, viene una a descubrir lo fascinante que es ser sueca, compartir tu vida tres décadas con un tipo, no casarte con él por aquello de tenerle aprecio a tu pescuezo y encima dar tu nombre y apellido cuando el caso lo requiere por aquello de tenerle aprecio también al pescuezo del tipo en cuestión.
Fascinada por todo ello, sigo en la tarea. Mañana salgo de viaje. No diré que a Suecia porque no es verdad ni de lejos. No salgo del territorio nacional ni falta que me hace.

jueves, 20 de agosto de 2009

Millennium y el café

Inexplicablemente ya estoy enganchada a la segunda parte de Millenniun y tengo la tercera en reserva. Digo inexplicablemente porque hay cosas que ya me llevan fastidiando desde el final de la primera parte pero me tiene la cosa enganchada como si de cocaína se tratara; tal vez, sean las ganas de confirmar del todo las cosas que me fastidian.
También es cierto que nunca había leído una trilogía donde se bebiera tantísimo café. Cafeteras y cafeteras desde que empezó la cosa. Lo peor es que cada vez que se preparan un café a mí me entra el impulso de hacer lo propio. No digamos cada vez que encienden un cigarrillo. Por esta parte, la parte cafeínomana de mi personalidad, le disculpo a Millennium casi todo lo que me pueda estar inquietando.Ahora bien: lo que no perdono bajo ningún concepto es el catálogo de Ikea. Que diera la sensación de que el Larsson fundó Ikea o tenía acciones allí.
Sea como fuere, el enganche es real. No lo vamos a negar. Para la sesión de lectura de hoy, ya me estoy poniendo una cafetera (la de seis servicios, por si acaso).

martes, 18 de agosto de 2009

Soñar con hormigas

Recuerdo pocos sueños pero anoche soñé con ejércitos de hormigas negras llenando el cuarto de baño y el pasillo más cercano a mi habitación. Como casi nunca recuerdo los sueños que me ocurren, no me ha dado nunca por lo del significado de los mismos y el psicoanálisis. Esta noche me he hecho una intensa búsqueda por Google (esto siempre agota) y he encontrado cosas tan dispares como que voy a tener molestias constantes (no me aclara dónde), que también eso me quiere decir que me tengo que organizar mejor el trabajo (a otro con esta cantinela) y alguna más desagradable.
De pronto, me encuentro con que voy a tener buenas perspectivas dentro de mi actividad profesional y que será importante colaborar con otros para realizar mis deseos (me temía yo que tanta hormiga no podía terminar si no es en el trabajo en equipo, para varíar la copla). A pesar de la perspectiva de colaborar con otros para realizar mis deseos (que digo yo que mis deseos son míos y lista estoy si espero que otros me colaboren en ellos), me quedo con esta interpretación. Curioso esto del significado de los sueños. La próxima entrega para cuando recuerde otro sueño y sólo espero que eso suceda dentro de otros cuarenta años. O así.

sábado, 15 de agosto de 2009

Meridiano

Pues estamos a la mitad de lo que llevaba once meses esperando. He de decir que esto pasa con una velocidad excesiva. Al menos, este año. Queda otra mitad que espero sea tan saludable y provechosa como la primera y que, presiento que no, parezca más lenta.
De tanto relajo, no he tenido ni ganas de pasarme en exceso por aquí. Pero sigo respirando (que conste).

sábado, 1 de agosto de 2009

Todo llega (y todo pasa)

El satélite Deimos1 entra en órbita o así y yo estoy de vacaciones por si alguno de mis conocidos o lectores desconocidos desconociera el dato. Estoy de vacaciones formalmente, con todas sus consecuencias, con cara de haber dormido más de doce horas, con la sensación de que me lo merezco todo (sí, todo, ¿qué pasa?), con la sensación del deber cumplido y de los placeres por cumplir.
En esta tarde primera, hago todos los planes posibles e inviables de todo lo que querría hacer con mi relajo. Sé que nada se cumplirá por mi propia pereza pero el placer de pensar cosas que puedo hacer ya es suficiente placer. Me da igual que no se cumplan. Pero tengo el tiempo para hacerlas.
Intentaré no hacer sangre en estos días. No hacer daño a nadie. No herir las sensibilidades de quienes se levantan a trabajar. No creo que lo logre porque tengo desatada la maldad en estado puro, los ánimos de vengaza y puedo llevarlo hasta sus últimas consecuencias.
No obstante, os quiero.