EL COLLAR DE LA PALOMA




Obrad como si no me hubierais conocido nunca, que yo también obraré como si no me hubieseis conocido ni amado.


martes, 2 de junio de 2009

Fascinante

Inquietante lo del avión desaparecido. Por muchos motivos, claro está. Uno de los más fascinantes y a pesar de los viajes de Gulliver que me marco es que desconocía que un avión estuviera sin cobertura casi cuatro horas de vuelo, encima del mar, que son unos cuantos kilómetros y unos cuantos paseos del carrito del libre de impuestos. Una y a pesar de todo, siempre hace vuelos muy cortos y cuando han sido muy largos (China, Sudáfrica e India) siempre por encima de países infinitos y sin demasiada agua. La cosa es que habiendo llegado a la luna o eso dicen, no entiendo cómo coño a estas alturas aún se le puede perder la vista durante cuatro horas a un aparato con trescientas personas dentro.
Otra cosa fascinante es que se mire inmediatamente por nacionalidades a ver quiénes iban dentro. Si descubrimos a uno de los nuestros (hay dos, al parecer, un hombre y una mujer) el sentimiento tribal, me imagino que será eso, nos pone más cerca de la noticia.
Y una última: Si ayer se buscaba por Google el nombre del único español que se sabe que iba ahí con nombre y apellidos, apenas se encontraría nada. Hoy se encuentran tres páginas con el nombre del malaventurado. Y con ello, te aprendes el nombre, su edad, su estado civil, su trabajo, sus proyectos de futuro, que no tenía hijos y su origen y familia. Imagino que nunca hubiera querido que supiéramos tanto de él.
Descanse en paz.

domingo, 31 de mayo de 2009

Unos berberechos en el salón



Queridos todos: Eso que queda dentro del círculo negro es mi futura casa. En la foto no se ve, pero ya tiene ventanas. Se supone que estaría lista si la crisis no lo impide en enero del próximo año. Algún día os invitaré a unos berberechos en el salón. Por decir algo. Un besín.

Yolandita

Aprovechando que he suspendido el último viaje que tenía previsto, me he ido de cena con mi progenitora a un buen restaurante donde nos hemos comido una ensaladita de tomate, queso, anchoas y pimiento rojo, unas berenjenitas enanas y unos lomitos de buey. Con un par.
Mientras estaba allí, han ido entrando unos muchachos rozando la cuarentena hasta un número de treinta y tantos mozalbetes en edad de merecer. Los había altos, bajos, lozanos, mustios, calvos, con melena, barrigones, atléticos, más bien feos, hermosos. Un amplio catálogo de ejemplares de varón español. Se notaban algunos tímidos, otros lanzados a la faena. En un primer momento, he imaginado que aquello era una despedida de soltero con todos los efectos colaterales que ello conlleva. Lo de la cena de empresa lo he descartado por las fechas y por la crisis. Cuando ya daba por hecho que vendría el novio, y por las conversaciones, he sacado en claro que era una reunión de antiguos alumnos de algún colegio masculino (por goleada).
Siempre me he preguntado por qué este afán de volver a encontrarse con aquella panda de niños histéricos con los que compartiste aula por casualidad y pupitre por apellido. Me imagino que nos puede la curiosidad morbosa de encontrarnos triunfadores y perdedores para poner en común nuestras miserias, ajustar algunas cuentas y salir reforzados de eso o bien, tocados y hundidos hasta la jubilación.
Ni muerta volvería a sentarme treinta años más tarde con las pedorras que fueron mis compañeras de primaria. En primer lugar porque no tengo nada que decirles. En segundo lugar porque se me haría harto insoportable aguantar la letanía de bodas, divorcios, partos, oposiciones, suegras y vacaciones en Cuba. En tercer lugar porque no soportaría tampoco volver a ver a Yolandita, aquella niña que se pegaba los mocos debajo del pupitre y que pretendía hacerme creer que los bocadillos de plátano eran habituales en el Estado español.
Me niego. Me niego a volver a encontrarme con Yolandita que será hoy una señora tetona (ya apuntaba maneras cuando se comía los mocos) que le preparará bocadillos de plátano a sus retoños. Me vería obligada a explicarle que, aún hoy, veo un plátano y me acuerdo de su pupitre.

jueves, 28 de mayo de 2009

El "furbo"

Dice un amigo mío que el fútbol es arte. A mí me cuesta seguir el concepto y nunca había yo dedicado una entrada al arte del "furbo", ese extraño deporte con tíos en calzoncillos y miles de enloquecidos pegando voces. Yo hago esfuerzos por entenderlo, en serio. Pero pasan los años y cada día entiendo menos los tipos en calzoncillos, los alaridos del público y así. Pero ya casi que me da igual. Por mí como si se cortan todos un huevo (el izquierdo, por ejemplo) y se lo tiran a los leones. Eso casi me resultaría más artístico, si cabe.
(Juro que esta entrada no se ha escribo bajo los efectos de ninguna droga ni en momento de cabreo. Es mi estado natural).

martes, 26 de mayo de 2009

Palacio de Viana

Esta tarde me he comido unos bocadillitos y unas tapitas muy ricas en el Palacio de Viana. A costa del erario público, sí. No contenta con eso, Hacienda me ha devuelto hoy también lo que es mío. Hace dos días, gané nueve euros en una Primitiva. He pensado que a lo mejor me paso a merendar todas las tardes por el Palacio de Viana para ir tirando y llegar a final de semestre (lo de final de mes ya me parece una broma).
Seguiré dando parte de cualquier uso y manera que permite a un español de 2009 terminar el mes con dignidad.
P.D: Los bocadillitos y tapitas merecían la pena. Poco jamón del bueno y algo de embutido sin clara denominación de origen. Pero ha salido barato, eso sí.
Mis respetos.

domingo, 24 de mayo de 2009

No hemos dado ni una

Un sesudo estudio dice que el perfil del blogger en español es un varón, entre 25 y 34 años, localizado en España, Argentina, México y Chile, que utiliza twitter como principal complemento a su actividad en el blog y que publica temas relacionados con su vida personal, noticias y actualidad, cultura y sociedad, pero que a la hora de consumir contenidos, valora principalmente aquellos relacionados con el propio medio, la tecnología e Internet. Publica fundamentalmente los días laborables, sobre todo los martes, miércoles y jueves, en horario de tarde y escribe en más de una bitácora.

Pues bien, no encajo en el perfil del blogger en español. Soy hembra, de 37 (para 38), sí me localizo en España, no utilizo twitter ni falta que me hace, publico temas que ni son mi vida personal, ni son noticia, ni actualidad, ni cultura ni sociedad. Publico raro, lo sé. Y lo que menos publico es sobre el propio medio, la tecnología, ni Internet. Publico de noche, muy de noche, en ocasiones, escribo sólo aquí y para mi propio regocijo y publico cuando me viene en gana.
En fin, que no hemos dado ni una. Pero el futuro es mío (o así).

lunes, 18 de mayo de 2009

Defendiendo la alegría

Dice Saramago a la muerte de Mario Benedetti que "siempre quedaba esa ingenuidad que es pensar que lo inevitable se puede posponer, pero no se puede, y cuando llega, como acaba de llegar para Mario Benedetti, es muy duro". Así es. Aún sigue quedando la ingenuidad de creer que nunca sucedió aunque allí se estuviera y se fuera testigo del adiós. Pero no nos queda sino "defender la alegría como una trinchera, defenderla del caos y de las pesadillas, de la ajada miseria y de los miserables, de las ausencias breves y las definitivas".

Aún así, en cada muerte ajena, le recuerdo. En cada duelo ajeno, veo el mío. En cada homenaje, hay una dedicatoria también para él.En cada ingenuidad, veo lo ingenua que fui aquella noche aunque me parece casi que ya lo sé todo. Al menos, todo lo que necesito para seguir defendiendo la alegría. Por definitiva que sea la ausencia.

domingo, 17 de mayo de 2009

Tempo perdido

Respondiendo a un impulso, entré este fin de semana en una tienda de Natura a comprarme unas zapatillas, sonaba Tempo perdido (Pink Martini, nada menos) y me compré el CD. Así llevo todo el fin de semana, mesmo derramanda lágrimas. No os torturaré colgando aquí la canción pero sí os traigo la letra. Para que veais por dónde me ando.


Mesmo derramando lágrimas
Eu não te posso perdoar
Mesmo que tenha sofrido
Todo o meu tempo perdido
Nunca mais te quero amar

Mesmo derramando lágrimas
Eu não te posso perdoar
Mesmo que tenha sofrido
Todo o meu tempo perdido
Nunca mais te quero amar

Por ti fico procurando
A esquecer sua maldade
Conviver no abandono
Pra fazer sua vontade

Apesar de ser sincera
Tu é quem me fez chorar
Não faz mal, segue o destino
Que o mundo vai te ensinar
Mas mesmo assim

Mesmo derramando lágrimas
Eu não te posso perdoar
Mesmo que tenha sofrido
Todo o meu tempo perdido
Nunca mais te quero amar

Por ti fico procurando
A esquecer sua maldade
Conviver no abandono
Pra fazer sua vontade

Apesar de ser sincera
Tu é quem me fez chorar
Não faz mal, segue o destino
Que o mundo vai te ensinar
Mas mesmo assim

Mesmo derramando lágrimas
Eu não te posso perdoar
Mesmo que tenha sofrido
Todo o meu tempo perdido
Nunca mais te quero amar

jueves, 14 de mayo de 2009

Las legítimas y acreditadas

Para vuestra información, me estoy embutiendo una torta de aceite de Inés Rosales, las legítimas y acreditadas, de Castilleja de la Cuesta, Sevilla. Pues bien. Mientras saboreo el manjar tortil o así, ha pasado lo que nunca tenía que haber pasado.
Berto, el de Buenafuente, saca un mapa de la Nasa en la tele con una imagen donde se ve el tráfico aéreo del mundo mundial. Avioncitos van y avioncitos vienen. Como si fuera una plaga de langostas. Parece inexplicable que no se choquen. Pero una ve el mapa y de pronto ve lo que siempre imagina cuando se sube en un avión. Sé que los pilotos se saben las cosas pero a mí siempre me pone nerviosa no ver un stop ni un ceda al paso clavado en una nube. No saber dónde está el freno de mano y así. Siempre había tenido en la cabeza la imagen que hoy me sacan de la Nasa y se me atragantó la torta de Inés Rosales.
La felicidad nunca es completa.

martes, 12 de mayo de 2009

Inés

Con permiso de sus progenitores, traigo aquí a Inés (de las virtudes de la criatura habla la foto y si no, algo dirán los padres a continuación). Si la traigo aquí es porque amén de ser una muñeca, alguna gota de sangre de mi sangre le corre por sus venas. Y eso emociona. Quienes fueron mis abuelos, son sus bisabuelos. Comparte nombre con quien fuera mi abuela materna y eso es sentir en la rama del corazón un nido. Quiere decirse con eso que soy infinitamente más vieja que ella (era obvio) y que cuando ella complete su dentadura definitiva, yo andaré buscándome una postiza (si me descuido). Quiere decirse que habrá que contarle historias para que sepa quiénes fuimos, de dónde vinimos y qué hicimos en el camino. Confíaremos en ella y en los de su estatura para no irnos del todo.
En sus manos, encomiendo mi espíritu.

domingo, 10 de mayo de 2009

Purificación

Ya estoy en Madrid. Eso no tiene por qué ser una gran noticia pero si tenemos en cuenta que al bajarme el viernes del avión, me fui directa del aeropuerto a la estación de Atocha, dormí en Andalucía y regresé esta tarde, a mí sí me lo parece. Por si no teneis nada mejor que hacer el fin de semana que viene, os recomiendo que os deis el lujito de bajar por allí. Despeñaperros estaba precioso. No diríamos tanto de Nouackchott. Las cosas como son.
Esta semana me dedicaré a lo que me dedico casi todas las semanas (a trabajar) y, sobre todo, a limpiarme los intestinos de los restos de zumo de baobab que aún arrastro, a taponarme la úlcera última con algún platillo de la tierra y a recordar que nunca más volveré a pasar hambre. A Dios pongo por testigo.
Besos a todos.

domingo, 3 de mayo de 2009

Angustia

Os escribo desde la hermosísima T-4 del aeropuerto madrileño. Desde el mismísimo satélite R, es decir, a tomar por el culo del mundo, de la humanidad y del resto de las personas normales que salen desde cualquier otro lugar. Cualquier día de estos, me sacan a un descampado y me dicen que embarque yo sola y sin molestar. Todo se andará.
El caso es que la angustia no viene por ahí. Por esta R del demonio ya he pasado en muchas ocasiones. La angustia viene porque he venido con tanto tiempo de antelación que ya está todo hecho (hasta comprarme gominolas) y he decidido poner unas letras desde un ordenador prestado en un rincón del mundo. Va marcando los minutos y segundos que me quedan y no sé si llegaré a tiempo de terminar el mensaje, de ponerlo en su sitio, de darle a publicar y de leerlo otra vez por si hubiera errores. Os juro que es angustiosa la sensación. Pero pienso que merece la pena porque así, me da tiempo de un plumazo a envíar un beso a todas las madres que no he podido felicitar (se pueden dar por besadas), de besar nuevamente a la mía (que sí ha sido besada como merece) y de felicitar a las que no somos madres (por lo que pueda suceder).
El destino: Nouackchott. Nos vemos el viernes próximo.

jueves, 30 de abril de 2009

De jazz y otras músicas

Con una diferencia de muy pocos días, recibo invitación para el festival de jazz de Vitoria y para el festival de jazz de Tánger. Acepté inmediatamente la invitación a Vitoria y me veo aceptando de inmediato la invitación tangerina. Me pregunto qué hacer si me llega una tercera invitación a un festival de jazz. No tengo nada en contra del jazz; más bien, todo lo contrario. Pero espero como agua de mayo una invitación a una congregación de tunas de España. O de rondallas populares. Se ve que nunca alcanzamos la felicidad.
Así me veis, pues: en junio a Tánger y en julio a Vitoria. Y que se mueran los feos (y los hipotecados).

martes, 28 de abril de 2009

No hay color

Me ha parecido precioso y os lo traigo aquí. No me negareis que de haberlo grabado Bibíana Aído o el juez Garzón, no sería lo mismo. No hay color. La sonrisa del Bosé bien vale una misa.

Que lo disfruteis.

lunes, 27 de abril de 2009

Mi borrador

Se empeñan. Se empeñan en que les debo. No dan nunca su brazo a torcer. Son implacables. Cansinos, muy cansinos. El año pasado decían que les debía 11 euros (estuve a punto de domiciliarlo en dos plazos, por hacer risas, más que nada). Este año dicen que les debo 22 (ya han gastado más en papel enviándome una carta pero ellos no se cansan). Suman a ver si les cuadra. A ver si el ascua se va a su sardina. Pero no. El año pasado, la sardina era mía. Este año, también es mía (y por goleada). Pero orgullosos, dicen que no. Ya voy yo detrás y les digo lo contrario. Hablamos de Hacienda, queridos hermanos.

Y mientras tanto, con el televisor de fondo, escucho que me preguntan: ¿le gustaría tener orgasmos más intensos?. Pues mire no, lo que me gustaría es que Hacienda, por una vez, me dijera que soy una ciudadana ejemplar, con unos orgasmos inenarrables y que ellos me deben a mí la misma vida, su misma existencia y su razón de ser. Por pedir, que no quede. Digo yo.

miércoles, 22 de abril de 2009

Beirut

Pues aquí veis la foto del cafelito de Beirut donde me tomé mi narguile y mi café en el paseo marítimo hace una semana. El cielo, como veis, amenazaba tormenta. Me cayó una de las buenas y eso cuando intentaba ya irme de vuelta para el hotel.
Pues allí me acordé de todos vosotros. Sí, de ti también. ¿O pensabas que no?.

lunes, 20 de abril de 2009

El Monstruo "Mala Men"

Hoy me llega por correo la anécdota del monstruo "Mala Men" que abajo os pego. La cosa es una tontería pero puedo decir y lo digo que pasé parte de mi infancia pensando en el monstruo Mala Men, que pasé noches de mi infancia sin levantarme de la cama por si los cuatro angelitos que la guardaban me cogían de una pierna, noches de casi mi adolescencia pensando que Jerusalén era una ciudad rarísima porque estaba bien "compactá" o así (y que por eso subían las tribus del Señor hasta allí) y noches de mi infancia sin entender muy bien por qué el Señor había venido a mi orilla y había dicho sonriendo mi nombre (con la de gente que hay en Benidorm y siendo yo de secano, no acertaba a comprender muy bien cómo había dado conmigo).
El caso es que la anécdota viene bien para advertirnos sobre la cantidad de tontunas que le contamos a las criaturitas que están a nuestro alrededor. Cuidado con esto que luego pasan los años y aún en las noches de insomnio se acuerda una de los cuatro angelitos y le pilla una congoja de morirse.
El Monstruo "Mala Men"

El tema en la clase era el miedo, y la profesora empieza a preguntar...

- Pedrito, ¿de quién tienes más miedo?
- Del 'Coco', profesora
- Pero Pedrito, 'el Coco' no existe, es una leyenda... no debes de tener miedo...

-Luisita, ¿de quién tienes más miedo?
- De los fantasmas, profesora
- Pero Luisita, los fantasmas tampoco existen, son una leyenda, no debes de tener miedo...

- ¿Y tú Juanito? ¿De quién tienes más miedo?
- Del 'Mala Men', profesora (el silencio invadió el salón de clases hasta que la maestra dijo)
- ¿'Mala Men'?; nunca oí hablar de ése, ¿quién es?
- Yo tampoco sé quién es, profesora, pero me temo que sea el ser más terrible que pueda pisar la tierra, su maldad es implacable y su legado de terror se ha esparcido por varias generaciones, ya que todas las noches mi mamá dice al final de las oraciones...



¡¡¡No nos dejes caer en la tentación y líbranos del 'Mala Men'!!!



Aparcar a la primera y otros poemas

Hoy he aparcado a la primera al llegar a Madrid y en la puerta de la casa donde vivió Luis Cernuda. Me entró la cosa romántica y aquí os traigo esto. Cosas del domingo.
¿Mi tierra? Mi tierra eres tú.
¿Mi gente? Mi gente eres tú.
El destierro y la muerte para mi están
adonde no estés tú.
¿Y mi vida?
Dime, mi vida, ¿qué es, si no eres tú?

sábado, 18 de abril de 2009

Siga la flecha



Pues sí, eso es lo que yo veía en mi cama beirutí cuando me acostaba. Os traigo aquí el siga la flecha a La Meca para desorientados, despistados e incrédulos de todo pelaje.
Hoy, sábado, empiezo a recuperar fuerzas después de los últimos viajes de Gulliver. Creo, incluso, que me dará la tarde-noche de hoy para hacer algo de vida social. O no, ya se verá.

viernes, 17 de abril de 2009

Mi Doddi venezolano

Anoche regresé de Beirut. Tuve poco tiempo para pasear la ciudad pero me di un buen paseo de unas cuatro horas al bordecito del Mediterráneo (y me fumé mi narguile en una terraza). Vaya por delante que no me encontré con Maruja Torres. Vaya por delante que ya de madrugada facturé la maleta con parte del contingente de soldados/as españoles que decidieron regresar también anoche. O que les decidieron el regreso. Las criaturitas uniformadas y con los macutos al hombro facturaban con carita de cansancio e ilusión. Una, en su emoción de expatriada momentánea, se hizo la simpática y les dijo aquello de: ¿Qué?¿De vuelta a casa?. Y de paso se les insinuó para ver si la colaban en su vuelo directo aunque fuera disfrazándome de cantinera. No coló, amigos, no coló. El contingente salió disparado y pasó la aduana sin sentirse y una, civil y vestida de calle, pasó su turno de control pacientemente y aguantó sus esperas, sus colas, sus embarques, una escala eterna en Estambul y a un saudí pesado (y gordo) como compañero de viaje. Y feo, señores, muy feo. Más feo que pegarle a un padre.
Dicho todo esto, os contaré que mis veinticuatro horas beirutíes han sido aprovechadas al máximo. Trabajo, narguiles, paseos marítimos, excelente degustación gastronómica, contacto con el Ejército español en carne viva y un café a cuatro euros en el aeropuerto de Estambul (para futuros viajeros, evitad escala alguna en Turquía; de no ser posible, llevad un termo desde casa con vosotros. Dicho queda).
Otro día (y en un aparte íntimo) os contaré la historia del macizorro libanés (recriado en Venezuela) que tuvo a bien recogerme en el aeropuerto de Beirut. Sólo con esos primeros quince minutos de recorrido por la ciudad (a ciento ochenta por hora cual Lady Di con su Doddi) me darían para una novela de ochocientas páginas. O así.
Seguiremos.

lunes, 13 de abril de 2009

Ya ves qué tontería (Gloria Fuertes)

A Manuel, que hoy cumple años (pocos) y que todavía no sabe leer esto que le envío. Un beso grande de feliz cumpleaños porque hoy no te daré ese achuchón que te mereces. Pero me creo que siempre que lo digo, me oyes. Camino de Beirut, me creo que da buena suerte.
Ya ves qué tontería,
me gusta escribir tu nombre,
llenar papeles con tu nombre,
llenar el aire con tu nombre;
decir a los niños tu nombre,
escribir a mi padre muerto
y contarle que te llamas así.
Me creo que siempre que lo digo me oyes.
Me creo que da buena suerte.
Voy por las calles tan contenta
y no llevo encima más que tu nombre.

domingo, 12 de abril de 2009

Especias, guisillos, radio, domingo...

Con las especias morunas que adquirí en el barrio del Mellah de Marrakech, me estoy haciendo un guisillo de chuparse los deditos. He cumplido con todas las tareas de lavadora y plancha que me correspondían para poder salir mañana de nuevo y escuchando a Teresa Berganza y tangos (en este orden) en radio Intercontinental. El olor de mi guisillo llega ya por la escalera y sé que me envidia toda la vecindad. Imagino que piensan que aquí vive una abuela con guisillos de olores antiguos y tangos viejos de hilo musical.
Mañana a estas horas, estaré ya volando para Beirut, vía Estambul. Echaré de menos tener este rato de guisillo, el olor de casa y el descanso dominical. Pero el jueves volveremos a la madre patria.

sábado, 11 de abril de 2009

Momentos marroquíes



De entre las seiscientas fotografías que he heredado de este último viaje marroquí, os pongo aquí una que tomamos en la nueva estación de tren de Marrakech, camino de Rabat. La serie es muy grande para elegir una que represente bien los cinco días de descanso. Así que la bandejita con el café me recuerda lo bien que lo he pasado, lo mucho que he descansado y las ganas de repetir.
Como diría mi abuelo, se ha quedado muy buena tarde en Madrid. Así que después de poner tres lavadoras con quinientas bragas (es un decir y no se admiten chistecillos), de recomponer las ideas y el cuerpo para empezar la tarea el lunes próximo, me voy a dar una vuelta. Mi nevera es un desierto de emociones y he sobrevivido hasta las cuatro de la tarde sin salir porque tengo café y tabaco. Así que si quiero sobrevivir hasta el lunes, la sensatez me indica que tengo que darme una vuelta por la capital y localizar algunos víveres, papel higiénico y detergente de lavadoras.
Terminad bien las pasiones nazarenas. Sed buenos y amaos los unos a los otros.

viernes, 10 de abril de 2009

De reinona mora en el ryad

(Que se sepa que este blog ha cumplido ya un año y cinco días. Amén)

De vuelta a Madrid, os dejo una foto estupenda de reina mora en mi casita de Marrakech. El encontrar el lugar se lo debo a una amiga. La fotografía se la debo a otra amiga. De lo que vengo a deducir que me vienen muy bien los días libres y las amistades generosas.
Narraremos más en otro momento. Ahora toca quitarse el calzado, ponerse el pijama y dormir a pierna suelta. Dos días de descanso y el lunes volamos para Beirut. Lo de Beirut ya no me da tanta risa. ¿Será porque voy a trabajar?¿Seré yo, Señor?.

sábado, 4 de abril de 2009

Albricias y zapatetas

Queridos hermanos y hermanas, miembros y miembras:
Ya estoy de vacaciones. De vacaciones. Lo repito dos veces para creerlo de verdad. Mañana, día 5, salgo para Marruecos bien acompañada y con mi mochila de escalar las montañas del Atlas (o así).
Por un lado, albricias y zapatetas. Por otro, mañana hará seis meses de la desaparición de D.Jesús, mi progenitor, con quien tanto quise. Seis meses. Lo repito también parar creerlo de verdad. Seis meses sin que me eche una bronca en condiciones con un par de huevos, seis meses sin escucharle por décima vez el mismo chiste (y descojonarnos por décima vez), seis meses sin echar juntos un aperitivo, ni pedirle que me eche gasolina al coche (que así me sale más barato); seis meses sin pedirle una propina (cual adolescente desvergonzada y caradura). Sin contarle lo duro que es trabajar todos los días (para que me mire de arriba a abajo y se acuerde de mi generación). Seis meses sin decirle que me voy a pre-jubilar ya mismo para irme a los viajes del Imserso en cuanto pueda. Seis meses de mierda, en definitiva.
Mañana le haré su homenaje. Suele suceder cuando el avión despega de suelo ibérico rumbo a donde sea y veo alejarse España debajo de mis pies (como el de la canción del emigrante, sí, que una es muy sentida). Ahí, y cuando veo alejarse la tierra que me parió, siempre he pensado en los que me engendraron, que se quedaban ahí también.
Y así me sigue sucediendo. Así que echaré un brindis por padre y madre y alguna lagrimita de agradecimiento por todo al padre que me hizo las orejas.
Es lo que hay.

jueves, 2 de abril de 2009

Gusanillo

Se va acercando la hora de irse de vacaciones y me entra un gusanillo gracioso que me pone hasta nerviosa. El gusanillo, digo. De pronto, me pongo a preparar cosas como si fuera la primera vez que salgo de viaje y es que casi tengo la sensación de ser la primera. Al menos, la primera en mucho tiempo en que voy a no hacer nada.
Incluso me vuelve algo de ilusión. Que ya es decir.

lunes, 30 de marzo de 2009

Con un par de huevos



Eso que veis ahí es una mona de pascua o un huevo de pascua con un par de huevos. Se lo regalé a mis sobrinitos el sábado pasado. Comimos los cuatro adultos y los dos niños huevos de chocolate durante más de media hora. Al día siguiente, seguimos comiendo chocolate. Por la noche, chocolate. Yo seguí soñando con chocolate. Y mucho me temo que nos quedará chocolate para tres o cuatro lustros más. Lo que dan de sí dos huevos.
Os lo pongo aquí para vuestro regocijo visual.

domingo, 22 de marzo de 2009

Mujer atada a un amor del pasado

Hay momentos en que una se deja llevar por cosas que no tienen explicación. Hace dos días paseaba tranquilamente por Fnac, en Callao, con mi progenitora. Fui mirando libros, discos y me iba resistiendo a adquirir ninguno de ellos haciendo un ejercicio de contención estoica. Al final, rescato una guía de viajes que necesitaba y dejo un libro que me llamaba la atención. Cuando ya estoy en caja, encuentro ese mismo libro abandonado al lado de la cajera y pienso, oh, maravilla, que el destino me lo ha puesto por delante y lo tengo que rescatar. Lo compro junto con la guía de viajes. El libro era el manual de Psicomagia, de Alejandro Jodorowsky. No sé por qué lo adopté cuando estaba a punto de salir de allí.
Me encuentro entre sus páginas consejos para sanar tu vida. En relación a los amores del pasado y este es consejo únicamente para mujeres, recomienda durante seis días seguidos, durante una hora cada día, llevar la llave de la casa en la vagina. Después de realizar seis veces este acto, ha de envíar la llave por correo a su antiguo amante y luego cambiar la cerradura de la puerta de su casa.
Se me ocurren muchas cosas que no termino de ver claras. El tamaño de la llave, por ejemplo. Suponiendo que una viva en el Palacio de Liria y la llave sea de las antes y contundentes o de puerta blindada, no termino de ver el remedio (más bien la enfermedad). Suponiendo que la llavecita encaje correctamente en el lugar indicado, hay que elegir bien la hora (que no sea en horario laboral, imagino). La única ventaja que le veo es que es un buen método para no perder las llaves de casa (en lugar de colgarla al cuello, como algunos hacen). Después de eso, se la envías al amante del pasado que además de haberse olvidado de ti como corresponde a alguien que ya no sabe de ti ni quiere saber, lo único que se consigue es que se acuerde de ti por paranoica (imagino que con la llave se ha de envíar una nota para que sepa el amante dónde estuvo la llave). Y después de abandonada, olvidada y vilipendiada (algún calificativo amable ya diría el antiguo amante), te toca cambiar la cerradura y soltar los euros.
Se nota que esto lo ha escrito un hombre. Una mujer atada a un amor del pasado y en caso de poder hacerlo, probablemente le metería la llave por el esfínter al antiguo amante antes de hacer la psicomagia que propone.
Es gracioso el Jodorowsky. Ya os contaré más cosas, ya.

martes, 17 de marzo de 2009

Comunicado oficial

Después de la entrada de estos días atrás, titulada Post-operatorio, me veo obligada a desmentir que la cosa consistiría en reconstruirme el himen. Seamos serios, amigos y dejemos las llamaditas graciosas y los chistecillos ocurrentes por correo electrónico.
Forzada por la situación, oh, llenos de gracia y cual duquesa de Alba al borde del abismo, desmiento en este comunicado oficial que lo cerrado fuera el himen. El recosido fue en la oreja, mucho más vulgar y menos exótico que lo otro y, sobre todo, que no aporta nada excitante a mi inmediato futuro más allá de colgarme un pendiente en el lugar que le corresponde.
Dicho esto, maldigo a los malditos, malidicentes, cotillas, malpensados y Sor Citroën de todo pelaje y condición.
Os quiero, eso sí.

lunes, 16 de marzo de 2009

El verdadero problema

Que dice Giovanni Battista Re, estrecho colaborador del papa Benedicto XVI y presidente de la Comisión Pontificia para América Latina en La Stampa que "el verdadero problema es que los gemelos concebidos eran personas inocentes, que tenían el derecho innegable a la vida". Eso en relación al aborto de la niña de nueve años violada y embarazada por su padrastro cuya madre ha sido ex-comulgada junto con los médicos que han practicado el aborto.
Cada día que pasa, me cuesta más creer en mis congéneres y más si son estrechos colaboradores del papa Benedicto XVI. Y así.
Pues nada, amigos, ya sabeis: si a vuestra hija de nueve años, la viola su padrastro, se queda embarazada de gemelos y se interrumpe el embarazo, vendrá Giovanni Battista Re a resumir cuál es el verdadero problema. Por si os quedaba alguna duda.

martes, 10 de marzo de 2009

De los expertos en ingeniería financiera o cómo amargarse la noche

Me estoy tragando un programa en la 2 sobre la crisis. Habla un tipo que dice ser "experto en ingeniería financiera". Te cagas, me digo para mis adentros. Están explicando cómo ha funcionado el sistemita como ha funcionado y cómo nos encontramos como nos encontramos. Ahora viene el experto en ingeniería financiera de las pelotas a decirme que la he cagado. No me mira a mí a los ojos pero intuyo que algo me toca.
Hace ya unas semanas, un amigo y experto en la materia, me explicó lo bien que nos lo vamos a pasar en los próximos tiempos. Y ya me empiezo a cansar de expertos en la materia e ingenieros financieros. De hecho, había hecho una promesa a la Virgen del Carmen para no ver ningún programa sobre la crisis ni ninguna explicación de ningún experto en ingeniería financiera. Pero se ve que no tengo palabra (la otra alternativa era ponerme el Hospital Central y ver algunas tripas sueltas).

domingo, 8 de marzo de 2009

Post-operatorio

Ahí estamos. El viernes fui operada (voz pasiva) y estoy en el post-operatorio. La cosa fue breve en el tiempo y no tuve tiempo ni de desvestirme para entrar en el quirófano (a mí me gustan los rituales, la batita, el gorrito y tal). Pues me fui de calle, me tumbé y me dejé hacer. Salí de allí dando un salto y con siete puntos en una oreja (sí, así son las cosas).
Según los entendidos, el post-operatorio se divide en cuanto al tiempo que ha transcurrido de la operación en inmediato, mediato y alejado. En mi caso no se ha dividido tanto. Consistió en saltar del quirófano, sujetarme la oreja con una gasa, salir de la clínica, fumarme un cigarro, coger el coche con la mano que me queda libre, irme agonizante a pelearme con la del banco para que me devuelvan doce euros que me han sido sisados por la cara y hacer recados. Después vino a la tarde lo de irme al teatro, lo de tomarme un ron de noche, ayer lo del cine, la cena y lo del mojito.
Lo peor será mañana: cuando se me salten los siete puntos trabajando. Está previsto que me los quiten el viernes próximo pero no veo claro que aguanten ahí tanto tiempo.
Como veis, un post-operatorio ridículo que no me ha dado ni para una baja de tres días. Donde esté un hallux valgus, que se quite todo.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Aceita um beijo muito grande de todos nos

Hoy me escriben desde Guinea Bissau y me rematan un correo electrónico con lo que os pongo en el título de esta entrada: Aceita um beijo muito grande de todos nos...
Ya en su momento (casi al principio de este blog) dije que quería aprender portugués. Casi un año más tarde, sigo sabiendo de portugués lo mismo que sé de artes marciales. O así.
El caso es que os pongo aquí la cosa para que os pongais tan dulcecitos como yo me he puesto al leerlo.
P.D: Por cierto, veo que me echais de menos cuando no escribo. Eso es bueno. Por un lado, me consta que me leeis. Por otro, que no me escribís nada en el blog. Algo está fallando pero os quiero igualmente.

lunes, 23 de febrero de 2009

Mi doctora de cabecera

Mis más recientes analíticas indican que tengo el colesterol disparado por mi mala cabeza y la genética que no perdona, oiga. Lo peor de todo no es mi colesterol sino mi doctora de cabecera. Esta noche, a falta de otros pensamientos, me estaba acordando de ella y reconozco que me acojona visitarla.
La buena señora, entrada en años y carnes, con una cojera notable y un bastón, acojona. Acojona el bastón, la cara de mala leche que tiene y acojona cuando sale a la puerta de la consulta a pasar lista. Si estamos todos los nombrados, se cabrea porque estamos todos. Si falta alguno, también se cabrea porque se le altera el orden. El caso es que se cabrea permanente pero tiene su gracia porque creo que, en su otra vida, tuvo que ser la ama de llaves de los dibujitos de Heidi.
El caso, señores y señoras, es que me cago de miedo cada vez que me toca visitarla. La semana pasada me llevé una bronca del quince por el colesterol (a tomar por culo el colesterol, me dijo y me enchufó la Simvastatina para que aprenda lo que es bueno...), también me embroncó por querer ir al ginecólogo (se pensará que me hace ilusión la cosa en cuestión) y no os cuento nada, cuando le dije que me tenía que hacer una chapa y pintura que, en mi opinión, es necesaria y en la suya, es una mariconada de estética.
Cuando yo ya creía que la tenía acorralada y que iba a ceder terreno, me vino a decir que la chapa y pintura que yo tan necesaria creía es un puto churro que me lo haga quien me lo haga se va a quedar como un zurcido en el bajo de un pantalón de pana. O sea, una mierda en toda regla.
Y digo que es graciosa porque en el fondo la compadezco. Me enternece mucho los mosqueos que se pilla, la forma de pasar lista, las voces que nos da como si fuéramos sus alumnos poco aventajados. Me parece una tipa lista y creo que se merece una buena jubilación (incluso pre-jubilación). A ver si el Altísimo me escucha.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Llamadas perdidas

Tengo la desgracia de estar en la agenda de muchos móviles de amigos y conocidos en el primer lugar. Para algo me llamo como me llamo. Habrá Angelas, Alicias, Auroras, Amatistas, Amarandas, Almudenas, Agapitas, Anas. Pero difícilmente alguien me adelanta en los listados y allá que voy yo: Alejandra. Eso me supone tener unas cuantas llamadas perdidas de gente que nunca ha querido llamarme. Ya saben, aquellos que guardan tu número de móvil por hacer algo y luego el móvil, aburrido de no llamarte, decide hacerlo en solitario. Parece una tontería pero ya hace años que no contesto llamadas perdidas sospechosas de haber sido realizadas sin el permiso del propietario del teléfono. Por un lado, para no pagar factura a lo idiota. Por otro, porque me jode que me digan eso de: Anda, pues habrá sido el teléfono porque yo no te he llamado...
Claro que la de hoy, riza el rizo. Miro la pantalla, llamada perdida. Devuelvo la llamada porque creo que puede haber motivos para recibir esa llamada. Pues no. Resulta que la dueña andaba buscando a una amiga que comparte mi mismo nombre y que ha parido hoy. Como no recordaba qué Alejandra era (y tenía tres en el móvil), nos ha llamado a las tres para ver si nos habíamos puesto de parto. Menos mal que me lo tomo con humor. A cambio, he recibido una invitación a cenar por haber hecho la llamada.
No hay mal que por bien no venga. Y, ya puestos, he aclarado que hace tiempo que no me pongo de parto. Para que no haya error.

lunes, 16 de febrero de 2009

Viaje de placer

Pues no es por molestar, que no es eso, pero ya tengo preparado el viajecito de placer que tendré en abril próximo. La cosa pasa por ir de Madrid a Marrakech, de allí a Rabat y de Rabat a Casablanca. Ahí os pongo el hotelito de Marrakech y abajo el enlace a su página para que podais cotillear a modo.
La verdad es que me apetece sobre todo por aquello de distinguir entre viaje de trabajo y viaje de placer. Este será de placer.
Hacía tiempo que no decía algo así. Hace ilusión, en serio.

http://www.riad-chennaoui.com/

domingo, 15 de febrero de 2009

San Valentín y sus efectos colaterales

A pesar de no estar enamorada y no de no tener enamorado a nadie resulta que ayer también recibí mi regalo de San Valentín. La cosa es la siguiente: una, que entiende que estamos en crisis galopante, se va a cenar con dos amigas y el hijo de una de ellas a un restaurante chino en la noche de ayer. Cena familiar (con menor de por medio), rollito de primavera y arroces diversos. Lo más alejado de una romántica noche de San Valentín y eso.
Pues la china camarera decide darnos como regalo tres rosas rojas falsas que cuando se abren, esconden unos tangas de encaje rojo que quitan el sentido. Picarona la china nos guiña el ojito y nos dice que es para celebrar San Valentín. Estuve a punto de decirle que si no había tanga de otra talla que a mí ese se me quedaba corto para las expectativas de un día tan señalado. También estuve a punto de secuestrarla y hacerle comerse las rosas con una vinagreta (pero creo que esto es delito o algo). Lo dejé estar y me traje el tanga rojo a casa.
Eso me ha supuesto tener que dar explicaciones hoy de algo que yo no he hecho y todo por un santo que no celebro.Reflexionaré durante los próximos trescientos sesenta y cinco días sobre este asunto.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Los niños con los niños

Escucho que en no sé qué pueblo han decidido separar en el próximo curso escolar a los niños de las niñas en las clases. Los niños con los niños y las niñas con las niñas. El argumento consiste en que los niños repiten más que las niñas y las niñas sacan el 80% de los sobresalientes del colegio. La conclusión que sacan los responsables es que los niños se despistan estando con las niñas y no están a lo que tienen que estar. Una vez más, amigos, las niñas tienen la culpa de las miles de desgracias que les suceden a los varoncitos. En lugar de sacar en claro que los niños son más ceporros (por lo menos los que están escolarizados ahí), resulta que se despistan, los pobres, mirándole las cositas a las niñas y tratando de ver cómo meter su cosita en la cosita de las niñas. Y, por supuesto, a las niñas que son unas besugas sexualmente hablando, ni se les ocurre mirarle la cosita a los niños ni tratan de meterse nada en la cosita. O así. Es enternecedor. Hasta ahí todo el argumento que dan los educadores para separarlos.

Enternecedor de no ser por lo de siempre: las mujeres, desde que Adán se comiera la manzana por culpa de Eva, no hemos levantado cabeza. Si el niño suspende es porque la niña le despista y no porque sea de natural ceporrillo. Si el cuarentón le pone los cuernos a su esposa con la veinteañera es porque la veinteañera sabe lo que no está escrito en las Sagradas Escrituras mientras que el inocente cuarentón está pasando lo suyo con lo de la crisis de los cuarenta. Si el veinteañero ha dejado preñada a la novia es porque la chica quiere cazarlo y ¡zasca! (que diría Berto) pero nunca porque él la haya metido y sacado a destiempo. Si un señor termina en paro y alcohólico es porque su mujer le ha hecho la vida imposible y no porque sea un borracho que no ha pegado un palo en su vida.

La cosa se viene a resumir en que los pobres hombres sufren mucho. Tanto sufren con todas las penurias que pasan con las mujeres que, al final, terminan por suspender el curso y no pasar al siguiente. Solución: cambiamos a las niñas de clase y listo.Sólo espero los resultados del año próximo en el colegio. Me provoca una curiosidad infinita. Si los resultados masculinos fueran mejores para ese año, podríamos deducir entonces que el hombre es un ser indefenso que, efectivamente, se come la manzana sin pensar, se pasa la vida mirando a ver dónde la mete, la mete a destiempo y de mala manera y al final del camino, termina en paro y alcohólico por unas penas infinitas que arrastra desde la infancia. Un perfecto idiota, sin más.

Como tengo amigos listos (que cuando se comen la manzana lo hacen porque les da la gana y eso no les impide tener un cerebro privilegiado) y antes de que alguien me acuse de feminista sin escrúpulos, sólo voy a pedir el linchamiento público de los responsables del colegio. Por soplagaitas, se me ocurre.--

La caja y mis hemorroides

Descubro fascinada un programa en Tele 5. La cosa consiste en que te meten en una caja grande, te ponen imágenes y una tipa con voz de macarra fumeta te va contando tu vida y desgranando tus miserias. Los tipos y tipas que se meten en la caja sacan la casquería fina y se la van contando a la narradora. Negaría que lo estoy viendo pero sí lo estoy viendo. Un tipo que se lamenta de la enfermedad de su mujer, otra que tiene fobia a los pájaros o así.
Cualquier día de estos me vais a ver ahí. Veo ya mi nombre en neones. Iré a contar que tengo hemorroides y que tengo pánico a sentarme en cualquier silla. Máxime si es una silla de despacho porque esas sillas empeoran notablemente mi sufrimiento y mis hemorroides. Me imagino que me van a mandar a tomar por culo (cosa que no mejoraría el estado de mis hemorroides).
Os juro que no lo descarto. Estad atentos a la programación. Os perdereis un gran "pograma".

lunes, 9 de febrero de 2009

El fruto de su vientre

Disfruto del privilegio de poder ir caminando a mi trabajo en una ciudad como Madrid, pedazo de la España en que nací. Creo que soy la única ciudadana que no tiene tarjeta de transporte en esta ciudad. Me transporto yo sola de mi casa a mi trabajo y de mi trabajo a mi casa y tardo escasos diez minutos en llegar a la puerta del trabajo. Cuando hago uso del transporte público es habitualmente para darme algún placer, una vuelta, una cena, un teatro. Un lo que sea. Siempre sin prisas. Incluso disfruto cuando me monto en un bus y doy una vuelta por la gran ciudad.
Pero no traigo esto aquí para atraer los odios y las envidias de otros humanos. No quiero que los dioses me vengan a castigar. No. Traigo esto aquí porque en los casi tres años que llevo residiendo aquí (y en otra calle paralela), he venido observando que el número de personas que duermen en esta misma calle, en la mismísima calle, se ha incrementado escandalosamente en los últimos meses. Antes tenía fichado a un señor (imagino que señor porque yo sólo veo la manta y el bulto debajo) con un cartón de Don Simón al lado por toda compañía. Últimamente el número de mantas ha crecido. Puedo ver, sin exagerar, siete bultos/personas en ese paseo matutino (escasos diez minutos, os lo recuerdo). Con sus correspondientes cartones de vinazo al lado.
Bendita crisis y bendito sea el fruto de su vientre.

domingo, 8 de febrero de 2009

En pelotas

A pesar de todos los augurios y en mi camino de vuelta, no había nieve en la carretera, ni lluvia, ni granizo. Por no haber, no había ni Dios. Un camión despistado y poco más. Deberían hacer estos anuncios de nevadas terroríficas todos los días como medida preventiva para los atascos. He venido feliz y he rescatado mi coche del olvido (llevaba un mes sin saber de él).
Este fin de semana me han contado una historia curiosa (que no puedo narrar aquí). Si lo menciono es porque en mi destino está encontrarme en seis días con el protagonista de esa historia. Hace apenas cuatro días no conocía nada de esa persona. Escuché su nombre por primera vez. Cuatro días más tarde, y por otro canal distinto al primero, me llega la historia. Cuando me llega, yo ya estoy destinada a encontrarme con el individuo. Pienso que juega con desventaja. Conozco de él profesión, estado civil, hijos o no, domicilio, posibles económicos, relaciones sociales, incluso alguna actividad de ocio y posibles tendencias políticas. Es más: en una fácil consulta por internet, me entero de unas cuantas cosas más. Direcciones, teléfonos, correo electrónico.
Quiero creer que juega con desventaja. La sola posibilidad de creer que pueda saber tanto de mí como yo sé de él (sin haberlo pretendido) me inquieta bastante.
Estamos en pelotas, en realidad. Pero, en mi inocencia, quiero pensar que él está mucho más en pelotas que yo.
Buena semana.

jueves, 5 de febrero de 2009

Cuatro meses (en homenaje)


Soy una mala fotógrafa. Ni la fotografía digital vino a salvarme del don que los dioses no me quisieron conceder. Sin embargo, mi obra maestra, la única fotografía buena que he hecho en mi vida es esta que traigo aquí. Y, como siempre, se la debo a la casualidad. En esa foto, está mi progenitor trabajando en un barco que nunca terminó y que tenía como destinatario ese niño pequeño y de rizos rubios que se apoya en él. Y que observa atentamente el trabajo de su abuelo. Yo estaba detrás de ellos, trabajando en el ordenador y observé la escena. El niño, calladito, observando el trabajo, apoyado en su abuelo. El abuelo, trabajando, explicándole lo que iba haciendo. Que si pongo un clavito, que si ahora esto, que si ahora lo otro. De pronto, saqué la foto y me olvidé del asunto. La foto es de agosto, mediados, creo recordar.
Dos meses más tarde, el abuelo ya no estaba. El barco sigue allí y el niño sigue preguntando por él de vez en cuando. Y hoy, ya son cuatro meses sin verle. El tiempo pasa lento, pesado, a pesar de no parar en ningún momento y de la velocidad que todo lleva. Pero va lento, muy lento. Y esto, amigos míos, sigue doliendo como si fuera hoy cinco de octubre. O más. Aún prefería la sensación de estar narcotizada de aquellos días. La de hoy me jode viva. Pues eso, cuatro meses. Con sus ciento veinte días y sus ciento veinte noches.
Así que esta entrada, en su homenaje y en su recuerdo. Y a mi sobrino que, gracias a la torpe de su tía, tendrá un recuerdo de su abuelo que nadie tendrá que explicarle.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Lentejas y colesterol

Tengo un puchero de lentejas en el fuego. De lentejas de las de verdad. Lentejas de abuela, vamos. De aquellas que se meten en remojo un día de antes. Lentejas con todo su ritual. A fuego lento. La lavadora, puesta. Una lavadora de madre. Bien puesta. Con todos sus aderezos. La televisión puesta. Con una serie sobre asesinados, huesos y detectives. Con mujeres listísimas que ven un hueso y medio ojo y adivinan en DNI del asesino y si estaba sexualmente estimulado en el momento del asesinato. A un tiempo, leo a Muñoz Molina en un fragmento donde habla del silencio y la vida en el campo. Mientras, decido escribir una entrada. De pronto, esto parece una casa de verdad, de las de toda la vida: lentejas de abuela en el fuego, lavadora de madre dando vueltas, la tele enchufada de telón de fondo, un libro abierto y dos esperando y el tunelito de Internet delante de mis narices. Confieso que tampoco me falta un café y un cigarro.
En el montón de libros que esperan a la cola, dos regalos de dos amigos: La elegancia del erizo de Muriel Barbery y El asombroso viaje de Pomponio Flato de Eduardo Mendoza. Mis dos amigos son un par de optimistas que no conviene perder de vista. Piensan que tendré tiempo de leer todo lo que me regalan antes de la próxima Navidad. Me quieren mucho, en el fondo y me tienen en alta estima.
Todo esto que os cuento, sucede después de las 22:00. Es decir, que cumplida la jornada laboral, me pongo a hacer lentejas, pongo lavadoras, veo la tele, leo, escribo en Internet y pienso que me falta tiempo para todo lo que quisiera hacer (una queja muy original, me digo, que apenas la he escuchado en los últimos tiempos).
Para rematar mi nivel de actividad neuronal, mañana tengo cita para una analítica completa y un ginecólogo. Pienso en mis lentejitas y me acuerdo de que mañana me sacan sangre. Me acuerdo del colesterol y de quien lo inventara. Pienso con mucha nostalgia que, tal vez, sean mis últimas lentejitas en mucho tiempo. Me pregunto cómo es posible que unas inocentes lentejas con un inocente chorizo pueden ser tan incompatibles con los criterios de mi doctora de cabecera (que, a todo esto, está como un cencerro, digámoslo todo)
Os comentaré el resultado en el próximo capítulo.

martes, 3 de febrero de 2009

Todo mi desprecio

Voy a hacer una excepción con esta entrada pero no puedo evitarlo.
Hoy escucho que la chica italiana en coma (imagino que no necesita presentación porque todos conoceis el caso) ha ingresado en un centro donde, al parecer, conseguirá terminar con su agonía. La chavala en cuestión que lleva así desde sus 21 años y tiene 38 años, me conmueve especialmente. No por nada y sí por todo. La veo en fotos de hace 17 años y me parece guapísima. La imagino 17 años en la cama, después de un accidente de tráfico y más me emociono. Tiene mi edad. Unos meses más que yo que acabo de cumplir los 37.
Me pongo a pensar en todo lo que he hecho, de bueno, de malo y de regular, desde mis 21. Andaba terminando mi carrera y haciendo unos cuantos planes infinitos. Había visitado ya Inglaterra, Portugal, Marruecos, Túnez, Italia y toda la España peninsular. Después vino Siria, Jordania, Líbano, Egipto. Seis años de expatriada entre Damasco y Alepo. Idas y venidas a la madre patria. Pasaron las eternas becas de estudiante, los primeros trabajos en el exterior, la vuelta definitiva a España, la búsqueda del primer trabajo tras el retorno. Un trabajo, otro y el actual. Después vinieron los viajes a granel: Alemania, Francia, Marruecos, Argelia, Mauritania, Cabo Verde, China, Mali, Palestina, Israel, Jordania, Siria, Turquía, Italia, Austria, Guinea Bissau, Chipre, Senegal, India, Hungría, Portugal, Sudáfrica, Túnez.
En mitad de todo eso, risas, llanto, emociones, amores, desamores, amistades, enemigos. En mitad de todo eso, matrimonio y divorcio. La salud y la enfermedad. En mitad de todo esto, llegaron los móviles, los ordenadores, Internet, mi primer coche. Mi primera sobrina, mi primer sobrino. La muerte de mi padre. El luto de mi familia. La pena de los míos.
En mitad de todo eso, lo vivimos todo juntos. Todos sabíamos de todos, todos nos alegrábamos por todos, todos nos entristecíamos por todos. Todos sabíamos lo que estábamos pensando.
Y, de pronto, resulta que esta otra criatura lleva todo ese tiempo en una cama y los suyos piden dejarla ir. Sencillamente porque lleva diecisiete años sin estar.
Observo, sin entender nada, la obstinación de quienes hasta hace nada no la conocían por detener la ambulancia que la lleva a su final. Los insultos al padre que sigue a la ambulacia donde está el cadáver vivo de su hija. A ese padre que lleva viendo diecisiete años a su hija, o lo que de ella queda, en una cama. A ese padre que tiene que aguantar que le llamen asesino.
A mi padre, a quien yo sólo tuve que ver tres días en una cama y sin ya ser él, yo le pedía que se fuera. Que se fuera lento, suave, listo, inteligente como siempre fue. A mi padre, porque le quería con el alma, le suplicaba que se dejara ir al tiempo que, por puro egoísmo, le decía que no se me fuera. A mi padre, que ya no me hablaba, ni me veía, le cantaba las canciones que le gustaba con la esperanza de que aún me escuchara. Nadie nunca, ni hasta ahora, me ha confirmado que sí me estuviera escuchando. A mi padre, a quien vi morir, le deseé siempre lo mejor. Y lo mejor es que se fuera cuando ya tenía que irse.
Y una, que de normal, no trae estos temas a este lugar, se escandaliza inevitablemente cuando ve a esas hordas enloquecidas, dando gritos a una ambulancia e insultando a un padre que conduce detrás de esa ambulancia, arrastrando un sufrimiento que de ninguna de las maneras puedo llegar a imaginar.
Recuerdo un viaje detrás de una ambulancia. Recuerdo ciento sesenta kilómetros conduciendo detrás de una UVI móvil, no hace todavía cuatro meses. Recuerdo que en esa ambulancia aún quedaba una suerte de esperanza mientras los ojos de mi padre me pudieran mirar y pudiera hablarme de alguna manera. Recuerdo que detrás de esa ambulancia pasé los peores momentos de mi vida. Recuerdo que no hubiera consentido ni a Dios ni a Cristo en ese momento que nadie me explicara mi dolor, ni mi sufrimiento, ni lo que yo le deseaba al bueno de mi progenitor. Recuerdo las prisas, los nervios, la tensión, la alegría de una esperanza inútil, la contundencia de lo que iba a suceder.
Recuerdo todo eso y no puedo evitar un asco profundo, desde lo más profundo de mis tripas, hacia quienes son capaces de pedir que se siga alargando el sufrimiento de una muchacha que se quedó en los 21 mientras los demás, ajenos a su existencia, seguimos viviendo como si nada. Un asco profundo a quienes le gritan ante el paso de la ambulancia que se despierte (como si su familia no llevara 17 años deseando que nunca se hubiera dormido). Un asco profundo, sin remedio. Un asco profundo a quienes llaman "mano asesina" a quienes le van a procurar el alivio a esa muchacha que sonríe de lejos en las fotos. Un asco profundo a quienes intentan evitar eso en nombre de un Dios que nunca han visto. Un asco profundo a quienes se atreven a juzgar al padre.
Y una pena inmensa porque aún se tenga que explicar lo mucho que los queríamos. Como si no fuera evidente.
Francamente, sólo les deseo que se pudran en ese infierno en el que creen. Que se tuesten lentamente y que se vayan cociendo en su propio caldo. No se merecen otra cosa. Eso y todo mi desprecio.

domingo, 1 de febrero de 2009

Vientos huracanados

Ya estoy en casa. Esta mañana me desperté en Rabat con vientos huracanados de componente oeste. Hice el trabajo y terminé mis faenas. Tuve tiempo de ver a las amistades. Todos los taxistas patrios y no patrios resultaron ser amables y considerados. El hotel estaba limpio. La cadena del váter funcionaba perfectamente. La ducha también. Había agua caliente. El personal del hotel era simpático. Los aviones salieron y volvieron con puntualidad. Las maletas no se perdieron. No me he caído al suelo, no me he roto nada, no tengo cagalera, ni gripe ni fiebre. Sólo he gastado veinte euros en cuatro días.
Además de todo esto, estoy de buen humor.
¿Se puede pedir más?.

miércoles, 28 de enero de 2009

La primera cana

Mañana duermo en Rabat (tengo a una de mis principales anfitrionas con una gripe+cagalera, todo hay que decirlo). El caso es que hoy, casi ya 29 de enero de 2009, hago cuentas y me doy cuenta que han pasado nada menos que diecisiete años desde que pusiera el pie por primera vez en esa ciudad. Corría el verano de 1992, agosto (para qué iba yo a irme a Marruecos en enero pudiendo pasar penurias en plena canícula). El objetivo era un curso de árabe en la Universidad de Rabat y mi edad era de diecinueve años (ahí es nada).Recuerdo mucho calor, una residencia universitaria, una habitación compartida con una compatriota y un curso que, para la oferta que había, no era de lo peor. Desde entonces, he visitado Rabat en unas cuantas ocasiones y Marruecos en unas cuantas más.
Rabat ha cambiado en algo. Una servidora, creo, ha cambiado más que Rabat. Lo mejor del cambio es que me esperan a mi llegada. En aquel momento, no sabía ni dónde iba ni qué me deparaba el destino. Si he de decir la verdad, prefiero la certeza de mañana a la inquietud de aquella época. Se ve que pasé hace tiempo la época de mochilera. Y todo eso a pesar de haber descubierto mi primera cana en la sien hace tan sólo una semana.
Nos vemos en breve.

San Julián el Tranquilo

Según algunas crónicas, San Julián falleció "arrobado y extasiado por la gracia de la Eucaristía" en el anochecer del 28 de enero de 1208. Siguen las crónicas diciendo que "los ángeles, con manos invisibles, hicieron hablar con ronco sonido todas las campanas de la ciudad que decían que había muerto el siervo fiel y prudente San Julián y Cuenca está de luto".
Años más tarde, esto sirve para que mis conocidos y allegados mañana no curren en honor a su patrón. Una servidora, que se atiene a los santos madrileños, se jode. Y mucho, no vayan a pensar.
Que lo disfruten.

martes, 27 de enero de 2009

De oca en oca

Después de un breve reposo espiritual, salgo el jueves para Casablanca y de allí a Rabat. En este breve paréntesis patrio, he tenido tiempo para hacerme con una de chopitos, una de mollejitas y alguna que otra lindeza de la tierra para reponer pilas y ánimos después de los suculentos "menuses" del avión (cualquier día de estos, le vomito a la azafata al abrir el menú o le corto la cabeza al piloto, una de dos). Que digo yo que si puedes conservar una tortilla churretosa o un filete de pollo dentro de un "catering", bien podrían llevar unos chopitos, un poco de mojama, algo de jamón ibérico. Pues no, se empeñan en darnos mierda a miles de metros de altura y sin salida posible del aparato.
Dicho esto, os cuento que no gané el Dakar pero me faltó muy poco. Os cuento también que después de terminadas las tareas encomendadas a mi persona y sin saber cómo, terminé en un velatorio en un barrio perdido de Dakar. El difunto era un caboverdiano y la parroquia de lo más variopinta. Música de Cesaria Evora en la puerta de la casa del difunto, una mesita con la foto del finado y una cruz, también dos velitas a cada lado y allí me dediqué a besuquear y ser besada por el padre del difunto (que tenía unos ciento setenta años en canal), a la viuda (joven, si la comparamos con el difunto), a las hermanas del finado y los hijos del mismo. El caso es que por simpatía/empatía y puntos frescos me eché allí unas lágrimas de cagarse la patilla abajo. Algunos me miraban admirando mi capacidad teatral para el momento. Otros admiraban mi gran relación con el difunto (a quien nunca conocí en vida y le conocí en muerte). El caso es que yo lloraba por lo mío pero se parecía tanto a lo suyo que no se notaba apenas la diferencia.
No me pregunteis por qué llegué allí. No tengo explicación para ese momento pero así sucedió.

sábado, 24 de enero de 2009

La iguana y el perro

Procuro escribir sin tildes y desde Dakar (perdonadme si soy lenta, breve y poco contundente con este teclado).Hace una temperatura ideal pero los senegaleses andan todos deprimidos porque declaran que no helaba de este modo desde hace tiempo ( os escribo con la ventana abierta de par en par).
Os vengo a contar que tuve que compartir asiento con un caballero que hizo viajar en la misma jaula a una iguana con un cachorrillo de perro de una raza sin registrar. Por ahora, no he logrado digerir que tipo de mente siniestra puede meter dos bichos tan distintos en un lugar tan reducido y someterlos a un viaje de tales horas y tantas horas de espera en salas de embarque. Algo que vendria a ser como si nos dejaran durante dos jornadas en el mismo camarote y sin salir, obligados a mirarnos de frente con algun politico que nos agrade (rellenad el nombre a vuestro gusto). Una mente siniestra, como digo.

martes, 20 de enero de 2009

En estado puro

Venía a contar muchas cosas pero lo voy a resumir en dos: salgo para Dakar mañana y hoy he tenido el placer de esquivar a un idiota en estado puro. Lo primero me provoca felicidad y lo segundo, ni os cuento. No por nada sino porque ya no quedan idiotas en estado puro. Idiotas profundos. Idiotas consumados. Y yo hoy he tenido un ejemplar en estado puro a mi lado. Pensareis que eso no provoca placer. Pero bien mirado, como os digo, es un placer infinito.
Os veo a la vuelta.

sábado, 17 de enero de 2009

Cocido madrileño


Antes de presentarme en la Puerta del Sol esta tarde, me han invitado a comer un cocido madrileño. Un cocido madrileño cocinado por una madrileña con ingredientes madrileños en el corazón mismo de Madrid. He dicho que sí para prevenir los fríos que después puedan sobrevenirme en la calle.


Diría que estoy feliz con la perspectiva de comerme hoy un cocido como Dios manda. Me parece un regalo divino envíado por esos dioses que tan esquivos se muestra últimamente con muchas de las personas que me rodean porque la cosa no está para bromas en este país.


Así que no vamos a dejar pasar la oportunidad. Daré parte.

viernes, 16 de enero de 2009

No cojas caramelos de nadie

Acabo de llegar a una conclusión: me he hecho viejísima. De pronto, me comporto como una madre. Pero no una madre cualquiera. Una madre de aquellas que te llaman cada ciertas horas para ver por dónde andas, de las que te rellenan la nevera, te dicen lo poco que comes y que comas fruta. De las que te dicen que duermas bien y te cuides.

Y eso lo descubro al despedirme de una amistad que está viajando a Kuwait en estos momentos. Me llama desde Barajas para despedirse. Hasta ahí todo normal. Si no fuera porque he estado a punto de interrogarle por la maleta, el pasaporte, el equipaje de mano y los líquidos. Hago un esfuerzo supremo porque entiendo que lo tiene todo listo. Y me callo.

Dos horas y pico más tarde, cuando calculo que habrá llegado a la escala en Londres, marco el número. Lo encuentro conectado y ahí sí, me cebo: mira bien que no pierdas nada en Londres, no cojas caramelitos de nadie, toma un café y un bollito antes de coger el otro avión, mira a ver si te dan almohada (y se me ha olvidado decirle que no se deje el calzado puesto y que camine por el avión hasta llegar a destino). Estas cosas no me pasaban hace años pero me da igual. A partir de ahora, preparo una tartera con croquetas de jamón para cada amigo que vaya a viajar. Que os vais de cualquier modo y sin ninguna previsión.

Hablando de todo un poco, yo saldré para Dakar el miércoles próximo porque este Dakar lo gano yo. Por ni no os habíais enterado.

Concentración Puerta del Sol: Allí estaremos






jueves, 15 de enero de 2009

Mi spam y yo

Recibo hoy un correo/spam interesante. Este lo recibo de manera regular cada tres meses desde hace dos años por lo que sospecho que el diagnóstico médico de la remitente debe estar equivocado. En todo caso, hoy he querido imaginar cómo podría responderle sin herir su sensibilidad. Así que os hago partícipes de mi momento creativo del día (entre paréntesis, aquello que le iría respondiendo).Si quereis añadir algo, estais a tiempo porque aún no le he dado a envíar.
Saludos cordiales a todos.
Mi estimado en el señor:
Te saludo en nombre de nuestro señor Jesús Cristo nuestro señor que soy señora XXX, yo me caso con Sr. XXX, para quien trabajó con la embajada XXX nueve años antes de que él murió en 12/01/2004.

(Mi estimada señora cansina, muy cansina: Le saludo en nombre de todos los pobres usuarios de correo electrónico y receptores de spam, en nombre de Bill Gates y de la Humanidad en su conjunto y desde Madrid, para más señas, lamentando profundamente, eso sí, el fallecimiento de su augusto esposo acaecido hace ahora cinco años. Que su señor Jesús Cristo, le tenga en la gloria).


Nos casaron por once años sin un niño. Él murió después de una breve enfermedad que duró por solamente cuatro días. Antes de su muerte éramos ambos otra vez nacido cristiano. Puesto que su muerte que decidía no casar otra vez o no conseguir a un niño fuera de mi hogar contra el cual la biblia está.

(Lamento profundamente que les casaran porque siempre es desagradable que se celebre un evento así sin la complicidad de los contrayentes. Que fuera por once años ya me parece una tragedia y la verdad, señora mía, puestos a aburrirse con un marido que no viene a cuento en la vida de una, casi mejor no haber parido hijos a este mundo. En cuanto a lo de su cristiano ser y entender, no termino de aclararme aunque me alegro de que no haya hecho usted locuras fuera de su hogar por la Biblia y por Rasputín, incluso).


Cuando mi tardío marido estaba vivo él depositó la suma de $ 2.500 dólares millón de dólares una de la empresa de seguridad principal aquí en XXX, África Occidental. Ahora, este dinero es todavía en la seguridad compnay. Recientemente, mi doctor me dijo que no voy a para durar durante próximos ocho meses debido al problema del cáncer.

(La verdad es que, como se dice en mi pueblo, les ha mirado a ustedes un tuerto: matrimonio forzoso, marido tardío, enfermedades breves y tremendas. ¿No ha pensado en emplear los millones de dólares en intentar que alguien le quite el mal de ojo?. También me alegra bastante que su marido hiciera el ingreso estando aún vivo. De no haber sido así, no quiero imaginar el susto del empleado de la principal empresa de seguridad de allí cuando hubiera visto aparecer al difunto con los milloncejos en un maletín).


El que me disturba es más mi enfermedad del movimiento. Sabiendo mi condición decidía donar este fondo a una organización de la caridad que utilizará este dinero la manera que voy a mandar adjunto.Deseo una organización que utilice este fondo para los orphanages, escuelas, iglesias, viudas, propagando la palabra del dios y se esfuerce que la casa del dios está mantenida. La biblia nos hizo para entender que “bendecida es la mano que da”.Tomé esta decisión porque no tengo ningún niño que herede este dinero y mis parientes del marido no son cristianos y no deseo los esfuerzos de mi marido de ser utilizado por la gente que no cree en dios.

(Francamente, no sé quién le daría mi correo electrónico pero he de decirle que mañana mismo me constituyo yo sola en una ONG que va a dar de comer a todas las viudas cristianas del mundo y si es por propagar la palabra de Dios y por mantener la casa recogida, ya me encargo yo misma. Eso sí, comprenderá usted que algo habré de dejarle también a mis sobrinos que, al fin y al cabo, son casi como si fueran mis hijos puesto que, en ausencia de un marido tardío y millonario como el suyo, no me ha dado tiempo a reproducirme. Así que quedamos como amigas, y damos parte al Vaticano y parte a mi cuenta bancaria. Si no es molestia).


No deseo una situación donde este dinero será utilizado en una manera diabólica. Esta es la razón por la cual estoy tomando esta decisión. No estoy asustado de muerte por lo tanto que sé adónde voy. Sé que voy a estar en el pecho del señor. El éxodo 14 CONTRA 14 dice que “el señor luchará mi caso y yo llevará a cabo mi paz”.
No necesito ninguna comunicación del teléfono en este respeto debido a mi salud por lo tanto la presencia de los parientes de mi marido alrededor de mí siempre. No quisiera que supieran sobre este desarrollo. Con el dios todas las cosas son posibles. Tan pronto como reciba tu contestación te daré el contacto del la empresa de seguridad principal aquí en XXX, África Occidental.

(En cuanto a lo que me comenta del éxodo, estamos muy de acuerdo. Por Satanás, no se preocupe, que no le vamos a decir nada de nada. Sus maneras diabólicas no podrán convencerme de lo contrario).


También te publicaré una letra que te pruebe el actual beneficiario de este fondo del ministerio federal de la justicia, XXXXX. Quisiera que tú y la iglesia rogaran siempre para mí porque el señor es mi pastor. Mi felicidad es que viví una vida de un cristiano digno.Quienquiera que desea servir al señor debe servirlo en verdad. Rogar por favor siempre todos con tu vida. Entrarme en contacto con en el email arriba, cualquier retrasa en tu contestación me dará el sitio en sourcing otra iglesia para este mismo propósito. Asegurarme por favor que actuarás por consiguiente como indiqué adjunto. El esperar recibir tu contestación pronto.
Seguir bendecido en el señor. El tuyo hermana en Cristo,

(No se preocupe, que ya hablo yo con el párroco. Además, como administrando bienes soy única, nos va a llegar para contratar unas cuantas plañideras para su funeral y unas cuantas misas rogando por su alma. No pasaremos el cepillo para sacarle más pasta a las feligresas y feligreses que acudan porque nos parece también una manera diábolica de sajar al personal. Como ya tenemos bastante con lo que me envíe, nos bastamos y sobramos con eso).


Hermana EJ.

(Vaya usted con Dios, hermana en Cristo, Amén. Una única pregunta para terminar: ¿Cómo es posible que este mismo correo le haya llegado a mi primo de Lepe?).

miércoles, 14 de enero de 2009

Curioso

Y ahora que sé que me observan desde Toscana, Dallas y así, me quedo muy cortada. No deja de ser curioso: si el otro día hablaba en la entrada de las teleplastias sobre conocidos o ex-conocidos que se quedan congelados en youtube o google, temo haberme convertido yo también en una teleplastia.
Y eso ya no me provoca tanta risa. Pero saldré de dudas en cuanto me vaya a dormir.
Qué cosas.

martes, 13 de enero de 2009

domingo, 11 de enero de 2009

La maleta

Y bien, amigos, hermanos, compañeros: me toca el ritual eterno de la maleta. En breves momentos, procedo a empaquetar cuatro trastos y a hacer cuerpo para irme a mi otra casa. Aunque después de veinte días, instalada en la casa familiar como si de un oso hormiguero se tratara, ya dudo de mi identidad.
Han sido las Navidades más infames de mi vida pero, no nos vamos a engañar, el cuerpo y la mente han descansado como se merecían. Prueba de ello es que hoy he dormido casi diez horas como un bebé y que las antiguas migrañas desaparecieron. O sea, que hemos pasado del agotamiento absoluto a la normalidad de antaño.
Eso también lo noto en que vuelvo a trabajar con ganas. Sobre todo, y ante la noticia de que tres conocidos se quedaron en esta semana en paro (como regalo de Reyes de sus empresas), me hace irme aún con más ganas al puesto que tengo allí. Como sigamos así, está claro que tener un puesto de trabajo será un artículo de lujo.Confieso, pues, que hoy me siento inmensamente afortunada de decir que me voy a trabajar. Hice intentos, pocos, en Navidad para que esto no sucediera. Pero mi número de lotería del 22 y el del Niño no fue el correcto. Donde ponía un dos, era un cinco. Donde decía ocho, era un tres. Donde tenía que poner seis, ponía cero. Cero patatero.
Con la confianza puesta en lo que me depara el destino en 2009 (soy una insensata por confíar en el destino, pero quedaba chula la frase), me voy a recoger los trastos de matar.
Y que Dios reparta suerte.

sábado, 10 de enero de 2009

Placeres

En breve, muy breve, tendré que dejar una de las cosas que más placer me provocan: pasar la noche despierta, leyendo, escribiendo cosas, mirando rarezas de los submundos de Internet, echando un cigarrito y pensando en historias variopintas. Siempre he envidiado a la gente que trabaja de noche y duerme de día. Ahora que ya toca volver al curro (el lunes, para más señas), maldigo de nuevo mi horario laboral diurno que me obliga a irme a la cama casi cuando los Lunis me lo dicen.
Por ahora, sigo disfrutando en esta noche de uno de los placeres que más disfruto en vacaciones. Silencio, nocturnidad, alevosía y algún que otro amanecer.


viernes, 9 de enero de 2009

Alta traición

El cuarto coche por la izquierda es el mío. Mi pobre coche está pasando la noche de frío siberiano en solitario y en la calle. Tiene de bueno que será complicado que me lo roben debajo de ese montón de nieve. Pero no dejo de tener remordimientos de conciencia.

Así que os traigo aquí esta fotografía, recién salida del horno. Como prueba de mi gravísima traición a uno de los aparatos que más servicios me ha prestado y presta.

Me siento mal. ¿Será normal esto, doctor?.

jueves, 8 de enero de 2009

Modelo de C.V.


Pues eso que mi primo busca trabajo. Si sabeis de algo, os ruego os pongais en contacto conmigo. Es buen chaval.


martes, 6 de enero de 2009

Regalo de Reyes


Victoria!¡Saraca,Victoria!Pianté de la noria:¡Se fue mi mujer!Si me parece mentiradespués de seis años volver a vivir...Volver a ver mis amigos,vivir con mama otra vez.¡Victoria!¡Cantemos victoria!Yo estoy en la gloria:¡Se fue mi mujer!¡Me saltaron los tapones,cuando tuve esta mañana la alegría de no verla más!Y es que al ver que no la tengo,corro, salto, voy y vengo,desatentao...¡Gracias a Diosque me salvé de andar toda la vida atao llevando el bacalao de la Emulsión de Scott..!Si no nace el marinero que me tira la pilota para hacerme resollar....yo ya estaba condenao a morir ensartenao,como el último infeliz.¡Victoria!¡Saraca, victoria!Pianté de la noria:¡Se fue mi mujer!Me da tristeza el panete,chicato inocente que se la llevó...¡Cuando desate el paquete y manye que se ensartó!¡Victoria!¡Cantemos victoria!Yo estoy en la gloria:¡Se fue mi mujer!

A veces sucede que después de las Navidades o del verano, la gente se separa, se divorcia, se pelea y se acuerdan de sus respectivas generaciones. Eso, los más afortunados. Otros siguen pagando conjuntamente la hipoteca hasta que la muerte los separe.

Como la estadística confirma esto que digo y, por si acaso, os dejo un buen regalo de Reyes. Se trata de un tango que escuché por primera vez hará unos veinte años. Me reí mucho entonces, lo canté en distintas ocasiones y ahora se me ocurre traerlo aquí.

Para que luego digan que el tango es triste.

lunes, 5 de enero de 2009

Platillos de mi cosecha



Pues hoy he deleitado a las amistades con algunos de mis platillos morunos preferidos. A saber, hummus, tabuleh y mutabal. Creo, si no me han engañado, que ha sido un éxito pero viendo que no quedaron muchas sobras, puedo creer que así ha sido.
Cada vez que me pongo manos a la obra y me crezco en el castigo, creo más firmemente que mi gran vocación frustrada es la de haber sido una cocinera en condiciones y ya no digamos tener un restaurante en condiciones. O una posada. O ser Aldonza Lorenzo. O algo que ahora no se me viene a ocurrir.
La cosa está en que hay dos cosas que me relajan y entretienen sobremanera: una es conducir (esto lo descubrí tarde pero le cogí mucha afición) y otra cocinar platillos para las amistades. Luego hay otras cuantas más. Pero hoy sólo puedo traer testimonio gráfico de esta cena. Para demostrar que allí estuvimos.

domingo, 4 de enero de 2009

Teleplastias

No deja de ser curioso. Internet me devuelve con cierta frecuencia imágenes, sonidos, risas de alguien a quien conocí muy bien y con quien no tengo hoy día ninguna relación ni en el espacio ni en el tiempo. Digo que no deja de ser curioso porque no tuve, en su momento, casi ninguna imagen fija de esa persona, menos aún en movimiento ni hablando.

Ahora accedo con facilidad a toda una galería de ecos de alguien que se ha convertido en mi retina en un personaje que te aparece por google o por youtube. Como me puede aparecer el ratón Mickey o Pocoyo (vereis que sigo en la línea de la entrada anterior).Sobre todo su imagen y su voz me deja la misma sensación de personaje irreal, graciosillo a ratos pero, sobre todo, imaginario.


Y todo eso, lo confieso, me inquieta. Tanto como las caras de Bélmez, creo. Como una mala teleplastia para entendernos (a no confudir con una vulgar paraeidolia, amigos y si no, lean lo que dice la Sociedad Española de Investigaciones Parapsicológicas al respecto de teleplastias y paraeidolias). Y la voz, señores míos, resulta tan inquietante como las psicofonías del Palacio de Linares. Pongamos por caso. Mucho nitrato de plata, mucho aceite y algo de agua. A lo que parece.

viernes, 2 de enero de 2009

Alicia cruza el espejo

Aquí donde me ven, vengo de llevar a mis sobrinos para que vieran Alicia cruza el espejo. Con un par (de narices). El caso es que no nos hemos puesto muy de acuerdo en qué personaje nos gustaba más. A mi sobrina (cinco años) le gustaba Alicia (of course). A mi sobrino (casi tres años) una araña grande y roja con patas larguísimas y capaz de sorber el seso a cualquiera. Y a mí, un caracol en patinete, vestido de Agatha Ruiz de la Prada. A la progenitora de mis sobrinos, le gustaban los relojes. En fin, que había para todos.
Pero si traigo aquí esta noticia (notición, más bien) es para que veais que también tengo un lado tierno, casi maternal, que tira para atrás y quita el sueño. Para que veais que comienzo 2009 con muchísima actividad neuronal. Aunque eso no venga a querer decir que me voy a hacer la buenecita el resto del año. Ni mucho menos.

jueves, 1 de enero de 2009

Uvas y lágrimas

Se puede decir que ayer me comí las uvas. Con cada una, se me cayó un lagrimón que, si me descuido, era más grande que la uva que me estaba comiendo. Se me suelen caer lagrimones gordos, rotundos, de esos que van rodando y te alcanzan el cuello y el canalillo (con perdón). Soy de llanto nada fácil pero cuando se ha de llorar, soy de llanto rotundo. Lágrima gruesa.
Así que doce uvas y unos cuantos lagrimones gordos, hermosos y rotundos es lo que tuve anoche al empezar el año.Difícil pensar que hubiera podido ser de otro modo. Aún se le extraña tanto que no pudo ser de otro modo.
Y con eso, comenzamos 2009. Tiene de bueno que nos hemos cargado el 2008 que será para mí siempre un año de muy triste recuerdo. De entrada, y a menos que sucediera una hecatombe, sé que, con poco, el 2009 será infinitamente mejor que el 2008. No es que me consuele la idea pero sí me pone en mi sitio en cuanto a las peticiones que le hago al 2009.
Besos a todos.